En el mundo del café el que obtiene una calificación mayor a 84 puntos en una escala de 100 recibe el nombre de café gourmet, premium o de especialidad, un reconocimiento otorgado a su aroma, sabor, personalidad y carencia de defectos, es decir, por su alta calidad.
En Bolivia el café producido en Caravani, La Paz, y en el trópico de Cochabamba no sólo tiene la denominación de gourmet, sino que se ha posicionado entre los mejores del mundo gracias a la calidad de su origen, su delicioso sabor, el arduo trabajo de los caficultores y su cultivo en altura, mínimo a 1.000 metros sobre el nivel del mar, para su correcto crecimiento, maduración y floración.
Por su alta calidad el café de especialidad boliviano es muy demandado y cotizado en el exterior. El 80 por ciento de la producción se exporta y lo que queda se distribuye en los mercados del país para el consumo interno, informó el encargado de proyectos especiales del Fondo Nacional de Desarrollo Integral (Fonadin), Jhon Cornejo.
En 2018 el país exportó 1,4 millones de kilos de café gourmet por un valor de 9,3 millones de dólares, entretanto importó 3,2 millones kilos de café soluble (instantáneo) por un valor de 15,5 millones de dólares y café en grano, 76.321 kilos por 580.686 dólares.
Esta diferencia, explicó Cornejo, se debe al alto costo del café de alta calidad con relación al instantáneo o comercial, por cómo se procesa, todo el cuidado que requiere y su pureza. “Una buena taza de café gourmet es costosa, puede superar los 50 bolivianos en el país, en cambio una tradicional se la puede comprar hasta en 3 bolivianos”, dijo.
El principal comprador del café boliviano es Estados Unidos, en 2018 importó 493.500 kilos por 2,9 millones de dólares, pese a que es la cifra más baja de los últimos cuatro años. En 2014, compró 788.824 kilos por 4,1 millones de dólares.
El segundo comprador es Francia con 279.285 kilos, por los cuales pagó 1,5 millones de dólares. Las importaciones desde este país europeo también bajaron en relación al 2017, cuando pagó 2,1 millón de dólares por 390.329 kilos.
Alemania, es el tercer importador con 121.911 kilos por 777.588 dólares. Le siguen Bélgica, Canadá, Reino Unido, Nueva Zelanda, Argentina, Corea del Sur, Australia, Chile, Dinamarca, Taiwán y Hong Kong.
China, Albania, Portugal Suecia, Países Bajos, México, Noruega, España y Kuwait también eran compradores, pero dejaron de serlo.
El precio del café gourmet boliviano ha llegado a 56 dólares la libra. “Es un negocio excelente, pero aún es muy bajo en cantidades nuestra producción y tiene un elevado costo. Desafortunadamente hemos llegado a producir sólo 30.000 sacos en 2017, pero hay una mayor demanda que no se puede cumplir”, explicó el funcionario.
Actualmente, el municipio de Caranavi, de La Paz, es el principal productor de café del país. Más del 90 por ciento se produce en el departamento paceño y una mínima cantidad en el trópico de Cochabamba,
Desde 2014 hasta el 2018 el precio del café, el que exporta Bolivia, se ha incrementado en 26 por ciento. Antes se exportaba con un promedio de 2 dólares por libra y el 2017 se llegó a 2,7 dólares por libra, según datos del Viceministerio de Comercio Exterior e Integración.