Desde la genética pionera de sus bisabuelos hasta la innovación tecnológica aplicada por la cuarta generación, la hacienda brasileña transforma la producción de carne premium con una raza rústica, funcional y cada vez más valorizada en el mercado internacional

En entrevista con la multimedia Publiagro, Valeria Guimarães, médica de profesión y representante de la cuarta generación de esta tradicional familia ganadera, lidera hoy una nueva etapa en la historia de una hacienda que lleva décadas apostando por una genética funcional, rentable y adaptada a las exigencias del mercado moderno.

La historia de Balsas Onda Verde se remonta a sus bisabuelos, visionarios que desarrollaron la raza Tabapuã a partir del cruce entre Nelore, Guzerá y Gir, con un objetivo claro: crear un bovino equilibrado, capaz de producir carne y leche, con alta habilidad materna, rusticidad y eficiencia productiva.

“Querían animales de baja mantención, que comieran poco y ganaran mucho peso. Construyeron un ganado maravilloso”, destacó Valeria.

El legado continuó con su padre, quien marcó una época en la Expozebú al conquistar en diez ocasiones el título de campeón nacional como mejor expositor y criador de Tabapuã. Tras su partida, Valeria sintió el compromiso de asumir la responsabilidad familiar, incorporando una mirada científica y tecnológica a la producción ganadera.

“Sentí un llamado muy fuerte para continuar el legado y preguntarme cómo podía contribuir a la pecuaria nacional”, afirmó muy emocionada en entrevista con Publiagro.

Su llegada transformó el rumbo de la hacienda. A través de herramientas como la ultrasonografía de carcasa, Balsas Onda Verde logró identificar un tesoro genético oculto dentro de su propio rebaño: inicialmente, un 16% de sus animales mostraba un equilibrio sobresaliente entre musculatura, cobertura de grasa, precocidad y marmoleo, características altamente valoradas para la producción de carne premium.

“ueremos acabar con el concepto de carne de primera y de segunda; cuando hay marmoleo, toda la carne se vuelve de primera”

Gracias a un intenso trabajo de selección, en apenas cinco años esa cifra superó el 50%, con la meta clara de alcanzar la totalidad del rodeo.

“Creemos que el futuro de la pecuaria está en producir carne premium. Es escasa en Brasil, Australia y Estados Unidos. Quien logre producirla tendrá una enorme oportunidad”, sostuvo.

Para Valeria, el mejoramiento genético no debe enfocarse únicamente en la apariencia externa del animal, sino también en su desempeño interno y en la capacidad real de transmitir valor comercial al productor y calidad al consumidor final.

“Queremos transformar la pista de juzgamiento. Hoy la tecnología permite ver por dentro del animal y seleccionar ejemplares realmente equilibrados”, explicó.

Bajo esta filosofía, Balsas Onda Verde se posiciona como pionera en integrar ciencia, tecnología y selección genética avanzada en la raza Tabapuã, promoviendo animales adaptables tanto para productores enfocados en carne convencional como para quienes buscan nichos premium con alto marmoleo.

Además de su presencia destacada en Brasil, Valeria confirmó su próxima visita a Bolivia, donde participará en el seminario Master Beef a mediados de julio, compartiendo su experiencia y modelo productivo con ganaderos bolivianos.

La historia de Balsas Onda Verde representa mucho más que tradición familiar: simboliza la evolución de la ganadería cebú hacia sistemas más eficientes, sostenibles y orientados al consumidor, demostrando que la combinación entre herencia, pasión y tecnología puede redefinir el futuro de la producción bovina en América Latina.

Redacción: Publiagro