Especialistas destacan que una planificación adecuada permite mantener la ganancia de peso del ganado y reducir costos en época crítica

La época seca representa uno de los mayores desafíos para la ganadería de corte en Bolivia y en gran parte de América Latina. La escasez de forraje, la reducción en la calidad nutricional de los pastos y el estrés hídrico limitan seriamente la capacidad de los animales para mantener un adecuado ritmo de ganancia de peso y, en muchos casos, comprometen su salud y productividad.

Ante este panorama, la suplementación estratégica se convierte en una herramienta fundamental para los productores, ya que permite compensar las deficiencias nutricionales, garantizar el bienestar animal y sostener la eficiencia del sistema productivo incluso en condiciones adversas.

Federico Velazco, técnico en nutrición y médico veterinario, destacó que la suplementación estratégica es un instrumento que asegura la continuidad de la ganancia de peso durante todo el año. 

“El principal problema que tenemos cuando se terminan las lluvias, normalmente en la época de invierno, es que la producción de pasto y forraje, que es el principal alimento de bovinos, se acaba. La inyección de proteínas y energía disminuye, el ganado pierde peso y con eso se retrasa el ingreso del animal a faena, generando más costos al productor”, explicó.

Velazco subrayó que la aplicación correcta de esta práctica genera resultados inmediatos en términos de rentabilidad. 

“Cuando se realiza suplementación estratégica conseguimos hacer una ganancia de peso estable hasta el periodo de invierno. Entonces, ese ganado está listo para la venta mucho más rápido y eso ocasiona más plata para el productor”, señaló.

«Comience a preparar ahora la suplementación del próximo año”

 

Foto: Internet
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Cómo debe implementarse la suplementación

De acuerdo con el especialista, toda suplementación debe estar cuidadosamente planificada. Es fundamental conocer con precisión la cantidad de animales, el consumo promedio de cada uno y el momento adecuado para disponer del material. 

“Elegir la estructura es importantísimo: los comederos deben tener el tamaño correcto y el espacio suficiente para los animales. Solo así se garantiza un mejor desempeño”, puntualizó.

El consumo de suplementos dependerá directamente del objetivo productivo. Velazco explicó que, a mayor cantidad de suplemento, más rápido será el aumento de peso. 

“Normalmente, como forma tradicional, se habla de un gramo de suplemento por cada kilo de peso vivo. Para un animal de 200 kilos, eso representa 200 gramos por día, pero puede ampliarse hasta 3 a 5 gramos diarios si se busca una ganancia de 500 gramos por día”, detalló.

El planeamiento y la definición de metas productivas son los que determinan la cantidad de suplemento necesaria por animal. En condiciones de sequía, donde los bovinos tienden a perder peso, una suplementación adecuada puede incluso generar hasta 60 kilos de ganancia en esta época crítica.

Preparación anticipada

Velazco insistió en que la clave está en planificar con anticipación, evitando improvisaciones que incrementen los costos y pongan en riesgo la producción. 

“Comience a preparar ahora la suplementación del próximo año”, recomendó, al resaltar que la constancia y la previsión son pilares para enfrentar los efectos de la sequía en la ganadería de corte.

Redacción: Publiagro