Unagro, industria asentada en el municipio de Minero, localizado a 90 kilómetros al norte de Santa Cruz, este año tiene previsto producir al menos más de 3,0 millones de quintales de azúcar y unos 30 millones de litros de etanol. Pese a los costos adicionales que deben asumir como industria, por las obligaciones de los protocolos sanitarios, los productores cañeros apuestan este año a un mayor incremento de la productividad cañera, alentados por la política energética adoptada desde el Estado como es el tema del biocombustible.
Entre críticas y certezas. El ingenio Guabirá, industria pionera del sector que se encuentra en el municipio de Montero, pese a que estos días fue blanco de críticas por algunas autoridades municipales de la capital norteña, apuesta iniciar la zafra cañera a partir desde el martes 2 de junio. Los contratiempos que una parte de sus trabajadores que aún atraviesan al ser contagiados por el coronavirus, han merecidos retrasos comprensibles en el proceso de mantenimiento y puesta a punto de la planta industrial para esta zafra.
“La industria ha definido como fecha de inicio de zafra a partir del martes 2 de junio”, señaló en contacto con El Día, Alcides Córdoba, Presidente de la Unión de Cañeros Guabirá. El sector que aglutina al menos a 1.500 productores de materia prima del azúcar, cifra su esperanza en el incremento de la productividad en campo, cuyo rendimiento el 2019 cerró en 54 toneladas por hectárea de caña. Para este año, en la nueva cosecha, se espera un 20 % más de volumen de caña por hectárea que será recogida e ingresada a la industria para la molienda.
“Esto del COVID-19 nos ha jugado una mala pasada a todos. No podemos echar la culpa a nadie, menos a la empresa ni las autoridades. A pesar de ello, a diferencia de otros años cuando el factor climático nos había retrasado la zafra, nosotros estamos esperanzados que este año tendremos una buena producción”, relató Córdoba.
Los efectos sanitarios en el ingenio guabirá
Contexto. Mediante un boletín informativo hecho público en las últimas horas, Bernardo Cuéllar, gerente general del Ingenio Guabirá, informó que, pese a las medidas asumidas en la empresa desde el inicio de la pandemia, entre las que se mencionó la desinfección y toma de temperatura al ingreso a la empresa, la dotación de equipos de bioseguridad, a la fecha se tiene un registro de 88 casos positivos ligados a esta industria.
“De ese total, alrededor de un 32 % son trabajadores que están afectados por contactos externos a su fuente laboral, además alrededor de 21 personas están dentro de los centros de aislamientos, se trata de trabajadores cuyas condiciones propias de sus hogares no eran las ideales para que mantengan un aislamiento sin poner en riesgo a sus familias”, explicó Cuéllar, al lamentar el deceso de dos trabajadores en estos cerca de 70 días que lleva la pandemia.
Protocolos. En respuesta a esa situación sanitaria, el Ingenio Guabirá presentó un plan de contingencia sanitaria para disminuir los riesgos de contagio de coronavirus COVID-19, entre sus trabajadores y sus familias. Dicho proceso, sin mayores detalles fue expuesto ante el Concejo Municipal de Montero, motivó que los concejales solicitaran que se replique a escala municipal, principalmente por el seguimiento que se hace a los afectados.
Fuente: El Día