Técnicos recomiendan producir reservas forrajeras en época de lluvias y complementar la dieta con minerales para evitar pérdidas productivas

La suplementación mineral y la planificación oportuna de reservas forrajeras son dos herramientas fundamentales para mantener la productividad del ganado durante la época seca en la región del Chaco. Así lo destacó el ingeniero José Daniel Pedrazas, técnico de la empresa Arizona, durante una jornada técnica dirigida a productores pecuarios, donde compartió alternativas prácticas y de bajo costo para reducir el impacto de la escasez de alimento sobre los animales.

Explicó que el objetivo de la capacitación fue brindar a los ganaderos sistemas de mineralización sencillos, fáciles de implementar y adaptables a cualquier sistema de producción, especialmente en zonas donde la sequía afecta de manera recurrente la disponibilidad de pasturas.

«Vinimos a hablar sobre sistemas de mineralización para animales en la zona del Chaco, más que todo para afrontar el tema de la sequía. Hay un montón de sistemas, la verdad, pero los sistemas más básicos que se pueden hacer, que son muy funcionales y muy productivos para el ganadero, ya sea aquí en el Chaco o también en cualquier otro lugar».

La importancia de la mineralización del ganado

Pedrazas explicó que la mineralización consiste en suministrar al ganado aquellos minerales que no logra obtener en cantidades suficientes a través de los forrajes disponibles, especialmente durante la época seca, cuando la calidad nutricional de los pastos disminuye considerablemente.

«La mineralización es el tema de nutrir a ese animal con los minerales que él no puede agarrar de los alimentos, como es el silo de pasto, o pasto, o el campo. Solamente el animal tiene un requerimiento al día, pero hace falta suplir esa necesidad».

Desde el punto de vista técnico, los bovinos requieren macro y microminerales como calcio, fósforo, magnesio, sodio, zinc, cobre y selenio para mantener un adecuado metabolismo, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la fertilidad y optimizar la producción de carne y leche. La falta de estos nutrientes puede traducirse en pérdida de peso, menor crecimiento, baja eficiencia reproductiva y disminución de la productividad.

Suplementación adaptada a cada sistema de producción

El técnico indicó que actualmente existen alternativas prácticas para que los productores puedan cubrir estas necesidades nutricionales mediante suplementos elaborados específicamente para cada categoría animal.

«Aquí se puede adaptar, la verdad es muy fácil, ya que nosotros, en este caso, si un productor lo necesita, le ofrecemos ya el producto hecho, fabricado, que viene a ser una sal mineral, con Urea, un proteinado, el cual el animal tiene que consumir 350 gramos dependiendo de su peso, obviamente, al día. Con eso ya el animal puede suplir esa deficiencia».

Añadió que estos suplementos pueden suministrarse junto con diferentes tipos de alimentos conservados, permitiendo mantener una adecuada nutrición incluso cuando las pasturas son escasas.

«El ganadero puede desarrollarlo con silo de pasto, silo de maíz, silo de sorgo, rollo molido, rollo entero o, en último caso, bagazo. Esas cositas se pueden hacer».

 

«La mineralización es el tema de nutrir a ese animal con los minerales que él no puede agarrar de los alimentos, como es el silo de pasto, o pasto, o el campo. Solamente el animal tiene un requerimiento al día, pero hace falta suplir esa necesidad»

Capacitan a productores del Chaco en estrategias nutricionales/ Foto: Publiagro
Capacitan a productores del Chaco en estrategias nutricionales/ Foto: Publiagro

La condición corporal, un indicador clave durante la sequía

Uno de los principales problemas observados en las explotaciones ganaderas de la región es la pérdida de condición corporal de los animales durante la época seca, consecuencia, en muchos casos, de la falta de planificación para producir reservas alimenticias.

«Una deficiencia que nosotros hemos notado es la condición corporal de los animales en la época de sequía. Eso es más notorio que en la época verde. Tal vez no se supo manejar el tema de los pastos o el productor no trabajó para hacer comida para la sequía, que en este caso vendría a ser silos o rollos».

El especialista advirtió que una baja condición corporal afecta directamente la eficiencia reproductiva del hato.

«¿En qué se traduce eso? Que si nosotros tenemos mala condición corporal en la sequía, a la hora de querer preñar esas vacas no vamos a tener muy buenos resultados por la baja condición corporal, lo que se traduce en baja mineralización».

De acuerdo con especialistas en nutrición bovina, las vacas deben llegar al servicio con una condición corporal adecuada para maximizar las tasas de preñez, ya que un déficit energético prolongado disminuye la actividad ovárica y retrasa el retorno al celo.

Planificar la alimentación antes de que llegue la sequía

Durante la capacitación también se hizo énfasis en la importancia de planificar con anticipación la producción de alimentos conservados para enfrentar los meses críticos.

«Nosotros estamos aquí a disposición del productor. Le damos ideas alternativas para que no tenga problemas de perder animales por falta de comida o porque los animales se están muriendo¨.

Es importante que el productor pueda organizarse para la otra gestión, hacer comida en la propiedad y suplir esa comida en base al peso y la categoría de los animales, ya sean terneros o vacas lecheras, y sobre todo pasar la sequía con buena condición corporal, que es importante para las madres bovinas.

Cada plan nutricional debe diseñarse de acuerdo con la cantidad de animales, su peso y la disponibilidad de alimento en la propiedad.

«Nos juntamos con el productor, consultamos cuántos animales tiene y, en base a eso, hacemos la cuenta de cuánto necesitaría consumir cada animal al día. Todo influye mucho en el peso. Un animal de 300 kilos no va a consumir lo mismo que un ternero».

Añadió que el consumo diario también depende del contenido de materia seca y de la humedad del silo.

Si se quiere ver cuánto consumirá, por ejemplo, un animal de 350 kilos, en base a la materia seca que tiene su silo, va a consumir por lo menos entre 18 y 20 kilos. Es un dato que se calcula en el momento, porque también tiene que ver bastante el tema de la humedad.

¨ En base a eso necesitamos suplir las necesidades de materia seca al día por animal».

Aprovechar la época de lluvias para producir reservas

Finalmente, el especialista señaló que, si bien la implementación de sistemas de riego representa una alternativa para producir forraje durante todo el año, su costo todavía limita su adopción en muchas explotaciones pecuarias.

«El sistema de riego es una buena opción, pero es un poco más caro. Por eso lo ideal es aprovechar la época de lluvia para hacer comida para la época seca».

Con este tipo de capacitaciones, los técnicos buscan que los productores incorporen prácticas de planificación nutricional, conservación de forrajes y suplementación mineral, herramientas que permiten mantener la productividad del hato, reducir pérdidas económicas y enfrentar con mayor resiliencia los efectos recurrentes de la sequía en el Chaco boliviano.

Fuente: José Daniel Pedrazas

Redacción: Publiagro