martes, octubre 27, 2026
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Escarabajos depredadores, aliados naturales para el control de plagas en los cultivos

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Control biológico, escarabajos depredadores para manejo de plagas/ Foto: Plant Voice
Control biológico, escarabajos depredadores para manejo de plagas/ Foto: Plant Voice

Estos insectos benéficos ayudan a reducir poblaciones de gusanos, pulgones, trips y mosca blanca, fortaleciendo el manejo integrado de plagas y disminuyendo el uso de insecticidas

En un escenario donde la agricultura busca alternativas más sostenibles para el manejo de plagas, los escarabajos depredadores de la familia Carabidae se consolidan como uno de los principales aliados naturales de los cultivos. Estos insectos benéficos desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los agroecosistemas al alimentarse de diversas plagas agrícolas, contribuyendo a disminuir la necesidad de aplicaciones indiscriminadas de insecticidas.

Los escarabajos depredadores habitan principalmente en el suelo y la hojarasca, donde desarrollan gran parte de su ciclo de vida y realizan una intensa actividad de caza sobre larvas, huevos e insectos considerados perjudiciales para la producción agrícola.

Su presencia representa una herramienta de control biológico altamente eficiente, ya que ayuda a mantener las poblaciones de plagas por debajo de los niveles que generan pérdidas económicas, al tiempo que protege la biodiversidad presente en los sistemas productivos.

Depredadores de importantes plagas agrícolas

Entre las principales presas de estos insectos se encuentran las larvas de lepidópteros (gusanos), los pulgones, los trips, la mosca blanca, además de huevos de diferentes insectos y pequeños moluscos como babosas y caracoles.

Al alimentarse de estos organismos, los carábidos contribuyen a reducir la presión de plagas en cultivos de maíz, frijol, hortalizas, frutales y especies ornamentales, evitando que las poblaciones alcancen niveles que comprometan el rendimiento de las cosechas.

Especialistas en manejo integrado de plagas destacan que estos enemigos naturales permiten disminuir la dependencia de productos químicos, favoreciendo estrategias de producción más amigables con el ambiente.

Beneficios para el agro

Los escarabajos depredadores aportan múltiples beneficios al sistema agrícola. Además del control natural de plagas, favorecen la salud del suelo al formar parte de la biodiversidad edáfica, contribuyen al equilibrio ecológico del agroecosistema y ayudan a reducir los costos destinados al control químico.

Su acción también repercute en una mayor productividad y calidad de los cultivos, al disminuir los daños ocasionados por insectos fitófagos y reducir el riesgo de resistencia a insecticidas, un problema creciente en la agricultura moderna.

«Los escarabajos depredadores de la familia Carabidae están ampliamente distribuidos en Bolivia y forman parte de la fauna benéfica presente en diferentes ecosistemas agrícolas del país»

Control natural de plagas/ Foto: Ojo al Clima
Control natural de plagas/ Foto: Ojo al Clima

Ciclo de vida

El ciclo biológico de los carábidos puede completarse entre seis y diez semanas, dependiendo de la temperatura y las condiciones ambientales.

Las hembras depositan entre 20 y 100 huevos directamente en el suelo. Posteriormente emergen las larvas, consideradas la etapa más voraz, ya que permanecen activamente cazando durante dos a cuatro semanas. Luego ingresan al estado de pupa, que dura aproximadamente una o dos semanas bajo el suelo, hasta convertirse en adultos.

Los adultos pueden vivir desde seis meses hasta dos años, manteniendo durante todo ese tiempo su capacidad depredadora.

¿Cómo favorecer su presencia?

Los especialistas recomiendan conservar condiciones que permitan el establecimiento de estos enemigos naturales dentro de las parcelas agrícolas.

Entre las principales prácticas se encuentran mantener cobertura vegetal y rastrojos, evitar el uso indiscriminado de insecticidas de amplio espectro, realizar una mínima labranza, conservar malezas benéficas y plantas refugio, además de mantener adecuados niveles de humedad y materia orgánica en el suelo.

Las condiciones más favorables para su desarrollo incluyen temperaturas entre 15 y 28 grados Celsius, humedad relativa del 60 al 80 % y suelos con buen drenaje y abundante materia orgánica.

El principal error

Los expertos advierten que uno de los errores más frecuentes es aplicar insecticidas de amplio espectro sin evaluar previamente su impacto sobre los enemigos naturales.

Esta práctica no solo elimina a los escarabajos depredadores, sino que también rompe el equilibrio biológico del cultivo, favorece el resurgimiento de las plagas y aumenta la dependencia del control químico, con el consecuente incremento de costos de producción.

¿Existen en Bolivia?

Sí. Los escarabajos depredadores de la familia Carabidae están ampliamente distribuidos en Bolivia y forman parte de la fauna benéfica presente en diferentes ecosistemas agrícolas del país.

Su presencia ha sido registrada en cultivos de soya, maíz, trigo, sorgo, caña de azúcar, hortalizas y frutales, principalmente en los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba, Chuquisaca, Tarija y los Valles Interandinos, donde participan naturalmente en el control de diversas plagas.

Investigaciones desarrolladas por universidades bolivianas y programas de manejo integrado de plagas del INIAF, junto con estudios regionales realizados por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y otras instituciones de investigación, destacan a los carábidos como indicadores de la salud del suelo y componentes esenciales de los programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP).

Los especialistas coinciden en que la conservación de estos insectos benéficos constituye una estrategia cada vez más importante para avanzar hacia una agricultura sostenible, reducir el uso de agroquímicos y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos frente a los desafíos ambientales y sanitarios.

Fuente: Agro Tips, Iniaf, Ciat

Redacción: Publiagro