También citó normas relacionadas al uso de semillas transgénicas orientadas a la producción de biodiésel y la autorización de exportación de carne bovina a China.
En la misma línea, Leonardo Tamburini, investigador del Centro de Estudios Jurídicos e Investigaciones Sociales (Cejis), añade que también se debe abrogar el Decreto 3242, que autoriza la evaluación del uso de cinco cultivos transgénicos en Bolivia, además del artículo 5 del Decreto 26075, que permite convertir tierras de producción forestal permanente a uso agrícola en el departamento de Santa Cruz.
Tamburini considera que el anuncio de la presidenta Jeanine Áñez de abrogar el Decreto 3973 no soluciona el problema de los incendios forestales, puesto que hay un paquete de al menos 10 normativas que hacen posible la destrucción de los bosques.
Por su parte, el director de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), Víctor Hugo Añez, anunció que en los próximos días la presidenta Jeanine Áñez enviará un proyecto de ley a la Asamblea Legislativa Plurinacional para revocar la Ley 741 al considerar que es una de las principales causas de los incendios.
Desmontes suben 811% en siete años
Según datos de la ABT, los desmontes autorizados entre en la gestión 2012 llegaban a 28.440 hectáreas, mientras que en 2019 llegaron a 259.280, lo que representa un incremento de al menos un 811 por ciento.
Al respecto, Alcides Vadillo, director regional Oriente de Fundación Tierra, durante el webinario “Incendios 2020, actualización y balances”, indicó que este crecimiento del desmonte tiene una relación estrecha con la Ley 337 del año 2013 y la Ley 741 de 2015, que establecen el perdonazo y la autorización para la ampliación de desmontes.
El 52% de los incendios se da en tierras fiscales
El 52 por ciento de la superficie afectada por los incendios forestales en 2020 en el departamento de Santa Cruz, que superan las 550 mil hectáreas, corresponde a tierras fiscales, de modo que existe una relación directa entre los incendios y los asentamientos humanos.
Este análisis corresponde a Gonzalo Colque, director de la Fundación Tierra, quien afirma que el Estado no está cumpliendo su obligación de controlar y proteger a las tierras fiscales, donde legalmente no debieran existir asentamientos humanos.
Colque explicó que las tierras fiscales están siendo disputadas y, de a poco, apropiadas por grupos que creen ser los propietarios y empiezan a realizar quemas ante la permisividad del Gobierno nacional que no hace cumplir las normas.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Óscar Mario Justiniano, ratificó que la mayor parte de los incendios forestales se registran en tierras fiscales que fueron entregadas a diversas comunidades durante el gobierno de Evo Morales, las cuales, amparadas en el Decreto 3973, proceden a realizar quemas y pequeños desmontes que derivan en incendios.
Justiniano agregó que existe una falta de planificación y supervisión por parte de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) a la actividad de estas comunidades.
Fuente: LA PRENSA