
Según datos oficiales de Conab y MAPA, la producción de carnes de pollo y cerdo marcará niveles históricos en 2026, pese a que la carne bovina enfrentará una caída por menor oferta



Brasil se prepara para un escenario mixto pero ambicioso en el sector cárnico para 2026. De acuerdo con la Conab (Companhia Nacional de Abastecimento), se proyecta un récord histórico en la producción total de carnes —pollo, cerdo y bovino— que podría alcanzar los 32,3 millones de toneladas.
Esto es lo que se espera por tipo de carne:
- La carne de pollo producirá aproximadamente 15,93 millones de toneladas, un crecimiento estimado de 2,8 % respecto al año actual.
- El sector porcino también se anticipa con alza: proyectan alrededor de 5,77 millones de toneladas, con un crecimiento de cerca de 3,6 %.
- En contraste, la producción de carne bovina sufrirá una ligera contracción estimada en -3,5 %, situándose en unos 10,6 millones de toneladas en equivalente de canal. Esto se atribuye a una menor disponibilidad de animales para abate, producto del elevado sacrificio de vientres y de la recomposición del rebaño.
Exportaciones y mercado internacional
La balanza comercial cárnica también proyecta resultados al alza. Se espera que las exportaciones totales de carnes brasileñas se mantengan crecientes, apoyadas por la demanda externa, especialmente en mercados asiáticos y africanos.
Además, en julio de 2025, el país ya registró un hito: exportó 313.682 toneladas de carne bovina, su mayor volumen mensual registrado hasta la fecha. Esto implicó un crecimiento del 17,2 % en comparación con julio de 2024 y generó ingresos superiores en más de 30 % sobre igual periodo.
Cuadro comparativo de proyecciones cárnicas de Brasil (2025-2026)












“Brasil prepara un año récord en producción avícola y porcina, compensando la baja esperada en la ganadería bovina, con el objetivo de extender su poder exportador cárnico internacionalmente”










El panorama sugiere una transición estratégica: Brasil estaría apostando más fuerte por las carnes de origen avícola y porcino como motor de crecimiento para el sector cárnico, mientras la ganadería bovina enfrenta un ajuste a la baja. Esto tiene varias implicaciones:
- Desde el punto de vista de rentabilidad, los productores de pollo y cerdo podrían obtener ventajas competitivas debido al volumen creciente y la demanda externa.
- Para la ganadería bovina, disminuir la oferta puede elevar precios del ganado para reposición, pero también podría generar presión inflacionaria en productos bovinos, y mayor dependencia de mercados premium o de exportación.
- Las exportaciones serán un factor crucial: los mercados como China, Oriente Medio, Sudeste Asiático tienen alta demanda. Brasil podría diversificar destinos para hacer frente a restricciones como tarifas o barreras sanitarias impuestas por algunos países.
- Internamente, el consumo per cápita podría verse afectado si la carne bovina sube demasiado, lo que podría generar un cambio en la dieta hacia pollo o cerdo.
Brasil se aproxima a un año 2026 de récords, esfuerzo técnico y ajuste estructural. No todo será crecimiento uniforme, pero las tendencias de pollo y cerdo claramente apuntan hacia arriba, compensando la caída bovina. Para productores y gobiernos, será clave adaptarse: mejorar eficiencia, sanidad, logística y abrir mercados externos, para aprovechar el momento estratégico.










Redacción: Publiagro











































































