Empresa desarrolla método que permite medir, a través de la captura de sonidos, la frecuencia respiratoria, un indicador del confort térmico de los animales.

Vaca lechera con grabadora adjunta al cabestro: los sonidos capturados son luego interpretados por un programa de computadora.
Olvídate de internet, computadoras de alta gama, drones, imágenes satelitales, mapas de Google, entre otras herramientas tecnológicas de vanguardia. Si bien la temática de este informe encaja perfectamente con la propuesta del apartado Ganadería 4.0, el proyecto en cuestión llama la atención por la sencillez del equipo utilizado y la fácil y rápida ejecución (no invasiva), además de su moderadamente bajo costo.
Es el uso de evaluaciones bioacústicas para medir el comportamiento de los animales durante el pastoreo, un sistema que recientemente ganó impulso luego de la conclusión de un estudio innovador realizado por la Corporación Brasileña de Investigación Agrícola (Embrapa), que desarrolló una nueva metodología capaz de monitorear el confort térmico del ganado mediante los sonidos que emiten, identificando la frecuencia respiratoria y el bienestar de cada uno, lo que permite al ganadero tomar importantes decisiones estratégicas que redundan en incrementar la productividad del rebaño.

“Al escuchar la respiración de los animales, es posible saber si están gastando más energía con los mecanismos de disipación de calor y, posteriormente, correlacionar esta información con el rendimiento” , explica la investigadora Ana Karina Salman, de Embrapa Rondônia, con sede en la capital. Porto Velho, unidad responsable del estudio, que también tenía alianzas con la Universidad Federal de Pelotas (UFPel) y la Universidad Federal de Rondônia (Unir). Esta nueva investigación bioacústica involucró solo animales lecheros, todos de la raza Girolando (novillas y vacas lactantes).
Sin embargo, la investigadora Ana Karina no descarta la posibilidad de que la tecnología se aplique con éxito al ganado de carne, especialmente en sistemas de pastoreo. En el caso del confinamiento, que alberga grupos más pequeños de animales en espacios más pequeños, sugiere el uso de cámaras de video como herramienta para observar el comportamiento y la frecuencia respiratoria. “Como la fisiología de los animales de carne es diferente a la del ganado lechero, es necesario realizar inicialmente un estudio de validación científica para estar seguro de que es posible utilizar esta misma metodología” , explica.
La bioacústica ya se utiliza para medir otros comportamientos del ganado, como el tiempo de pastoreo, rumia, período de descanso (ocio), ingesta de agua y actividades ingestivas (tiempo de masticación y aprehensión de los alimentos, además de la frecuencia y duración de las comidas). Sin embargo, es la primera vez que se valida la metodología para medir un parámetro fisiológico (frecuencia respiratoria), un indicador importante del confort térmico en el ganado. “Es una herramienta valiosa para los investigadores que estudian el efecto del estrés térmico en estos animales en situaciones de pastoreo” , apunta la investigadora.
Fuente: DBO






























