La escasez de diésel comienza a generar mayores dificultades para los productores del Valle de Tarija, donde la falta de combustible afecta las labores de mecanización y eleva los costos de producción de cultivos como uva, papa, cebolla y tomate.
José Luis Sánchez, productor vitivinícola de la región, señaló que la falta de combustible repercute directamente en la estructura de costos del sector agrícola y advirtió que esta situación podría trasladarse a los precios finales de los productos en los mercados.
Según explicó, la mecanización representa alrededor del 70% de las labores en la producción vitivinícola, por lo que las dificultades para acceder a diésel limitan el funcionamiento de tractores y otras maquinarias utilizadas en el campo.
Ante esta situación, algunos agricultores se ven obligados a recurrir nuevamente a métodos tradicionales de trabajo, como la utilización de la yunta de bueyes, una alternativa que refleja las dificultades que enfrenta el sector para mantener sus actividades productivas ante la falta de combustible.
Sánchez sostuvo que el incremento de los costos de producción podría generar reajustes en los precios al consumidor y pidió a las autoridades fortalecer los controles en los mercados para evitar que la situación sea aprovechada para generar especulación.


El productor también cuestionó la respuesta de las autoridades nacionales, departamentales y municipales frente a la problemática del abastecimiento de combustible, al considerar que la incertidumbre dificulta la planificación de las actividades agrícolas.
Asimismo, el sector expresó su rechazo a la aplicación de tarifas diferenciadas para el diésel que pueden alcanzar hasta 18 bolivianos por litro. Los productores consideran que esta medida incrementaría aún más sus costos y afectaría especialmente a quienes son clasificados como grandes consumidores de combustible.
De acuerdo con Sánchez, las dificultades para acceder a diésel y el aumento de los costos podrían reducir los incentivos para continuar produciendo en el campo, además de profundizar la migración de trabajadores y productores hacia otras regiones del país o al extranjero.
El sector agrícola tarijeño demanda, en ese sentido, soluciones que permitan garantizar el abastecimiento de combustible y condiciones que aseguren la continuidad de las actividades productivas, ante el riesgo de mayores costos y efectos sobre la oferta de alimentos en los mercados.
Fuente: Apuntes Informativos de Tarija
Redacción: Publiagro


















