miércoles, septiembre 2, 2026
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Manejo integrado: la estrategia para controlar el jopo en el girasol

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Hasta 600 mil semillas: el desafío que plantea el jopo del girasol/ Foto: Publiagro
Hasta 600 mil semillas: el desafío que plantea el jopo del girasol/ Foto: Publiagro

El control genético encabeza las alternativas, acompañado por herbicidas, rotación de cultivos y herramientas biológicas

Atacar su ciclo para evitar su propagación/ Foto: Publiagro
Atacar su ciclo para evitar su propagación/ Foto: Publiagro

El conocimiento del ciclo biológico del jopo se constituye en uno de los principales puntos de partida para definir estrategias efectivas de manejo de esta maleza parasítica que afecta al cultivo de girasol. De acuerdo con el ingeniero agrónomo Guillermo Barea, identificar las diferentes etapas de desarrollo permite determinar los momentos en los que el organismo presenta mayor susceptibilidad al control.

“Conociendo el ciclo biológico, nosotros podemos saber en qué fase de ese ciclo biológico es más susceptible al control. En este sentido, conociendo ese ciclo biológico, nosotros podemos definir el tema del control”, explicó.

Barea destacó que uno de los principales desafíos está relacionado con la capacidad reproductiva del jopo, debido a la gran cantidad de semillas que puede generar. Esta característica obliga a orientar las estrategias de manejo hacia la reducción de la producción y dispersión de semillas en los campos.

“Cada hojita produce entre 500 mil y 600 mil semillas. Por lo tanto, el control debe ser evitar que ese hongo pueda producir las semillas, ya sea con control químico, con control biológico, con control genético, con control cultural o cualquier estrategia que me permita evitar que ese hongo pueda producir semillas”, señaló.

Manejo integrado como estrategia

El especialista explicó que la experiencia internacional muestra que el manejo del jopo requiere integrar diferentes herramientas. Mencionó que Europa lleva alrededor de 140 años enfrentando esta maleza parasítica y que en los últimos años se ha incrementado el interés por el control biológico como una herramienta complementaria.

Según Barea, el principal mecanismo de control continúa siendo el genético, mediante el desarrollo de híbridos tolerantes al jopo. A esta alternativa se suma el control químico, principalmente mediante herbicidas del grupo de las imidazolinonas.

“La principal fuente de control es control genético, híbridos tolerantes a Jopo. La segunda herramienta es el control químico con herbicidas, principalmente del grupo imidazolinonas”, indicó.

Sin embargo, advirtió que el uso de herbicidas debe realizarse bajo un manejo adecuado debido al riesgo de generar resistencia en la maleza.

“Pero estos herbicidas hay que cuidarlos muy bien porque son muy excelentes para Jopo y el riesgo que producen resistencia es muy alto”, sostuvo.

El manejo integrado también contempla prácticas culturales, como la elección de la época de siembra y la rotación de cultivos, además del control biológico como una herramienta destinada a disminuir la presión del jopo en los campos.

“Estos biológicos son de una ventana de aplicación amplia”

El ingeniero Guillermo Barea es miembro del Comite del Jopo/ Foto: Publiagro
El ingeniero Guillermo Barea es miembro del Comite del Jopo/ Foto: Publiagro

Avances en control biológico

Barea explicó que existen diferentes investigaciones y referencias internacionales sobre el uso de microorganismos para el control biológico del jopo. Entre las alternativas mencionó bacterias como Bacillus subtilis y Bacillus velezensis, además de hongos como Trichoderma y bacterias del género Pseudomonas.

“Utilizamos Bacillus subtilis, Bacillus velezensis, que son dos bacilos que producen una gran cantidad de metabolitos y confunden al hongo y evitan que llegue a la raíz”, explicó.

También señaló que se realizaron ensayos con Trichoderma y que existen otras alternativas biológicas que forman parte de las investigaciones orientadas a reducir la incidencia de esta maleza.

Una de las ventajas de estas herramientas es que cuentan con diferentes posibilidades de aplicación. Los productos biológicos pueden utilizarse mediante tratamientos de semilla, aplicaciones en línea durante la siembra y, dependiendo de la alternativa, mediante aplicaciones foliares.

“Estos biológicos son de una ventana de aplicación amplia”, destacó Barea, al señalar que actualmente los agricultores cuentan con equipos que permiten realizar aplicaciones en línea durante la siembra.

Recomendaciones para los productores de girasol

El especialista remarcó que el girasol constituye un cultivo de gran importancia para Santa Cruz y que, si bien el jopo comenzó a representar una preocupación en la región desde hace algunos años, existen herramientas para controlar su avance.

“Si bien llegó esta maleza hace tres años, desde el 2021 que tenemos, es una maleza que la podemos controlar, solamente que el agricultor tome las recomendaciones a cabalidad en el control químico”, afirmó.

En ese sentido, recomendó a los productores seguir las indicaciones técnicas para determinar correctamente el momento de aplicación de los herbicidas y realizar los tratamientos de semilla con productos biológicos.

Asimismo, planteó reforzar la rotación de cultivos como parte de una estrategia integral y continuar aplicando las recomendaciones desarrolladas por las empresas proveedoras de insumos y organizaciones del sector.

“Luego hacer la rotación de cultivos, que es otro tema muy importante, y que el agricultor siga las recomendaciones desarrolladas por las casas comerciales o ANAPO”, concluyó.

El manejo del jopo, de acuerdo con estas recomendaciones, no debe depender de una sola herramienta. La combinación de genética, control químico responsable, prácticas culturales y alternativas biológicas permitiría reducir la presión de la maleza y disminuir el riesgo de que continúe incrementando su presencia en las zonas productoras de girasol.

Fuente: Guillermo Barea 

Redacción: Publiagro