La Resolución Ministerial 175/2026 deja sin efecto la normativa que regulaba el precio de la leche, permitiendo que productores e industrias negocien nuevas condiciones para garantizar la sostenibilidad del sector

El sector lechero boliviano consiguió un avance importante tras la puesta en vigencia de la Resolución Ministerial 175/2026, normativa que deja sin efecto la Resolución Biministerial 003/2025, la cual establecía una franja de precios obligatoria para la comercialización de la leche en el país. Esta medida abre la posibilidad de que productores e industrias negocien nuevas condiciones de mercado para el sector.

Mario Mercado, representante de los productores lecheros de Cochabamba y miembro de Acrhobol, explicó que la resolución elimina el mecanismo que fijaba el precio de la leche cruda y del producto final. “La Resolución Ministerial 175/2026 deja sin efecto la resolución biministerial 003/2025, que era la que nos estaba regulando el precio de la leche”, indicó.

La normativa anterior establecía que el precio de la leche cruda debía pagarse alrededor de 4,50 bolivianos por litro al productor, dependiendo de la región, mientras que el precio de la leche fluida para el consumidor se fijaba cerca de 6,80 bolivianos por litro, bajo una banda de precios determinada por el Gobierno.

Sin embargo, en la práctica el producto llegaba al consumidor a valores mayores, que en muchos casos oscilaban entre 7 y hasta 9 bolivianos por litro, generando distorsiones en la cadena de comercialización.

Para el sector productivo, la eliminación de la franja de precios representa un paso importante para reordenar la cadena láctea, permitiendo que el precio refleje de mejor manera los costos reales de producción y evitando que la mayor rentabilidad quede en manos de intermediarios o comercializadores finales.

“El sector lechero logra eliminar la franja de precios que limitaba el valor del litro de leche, abriendo paso a una nueva etapa de negociación entre productores e industrias”

La producción láctea en Cochabamba está basada en la raza Holando / Foto: Internet
La producción láctea en Cochabamba está basada en la raza Holando / Foto: Internet

Mercado explicó que el siguiente paso será iniciar reuniones con las industrias, especialmente con las principales procesadoras del país, para definir un nuevo precio que garantice la sostenibilidad del productor y el abastecimiento del mercado interno.

“El objetivo es salir en equipo, productores e industrias, con un precio que permita mantener la producción y asegurar el abastecimiento de un producto estratégico para la población como es la leche”, señaló.

El dirigente también envió un mensaje a la población, aclarando que el sector no busca establecer precios excesivos, sino ordenar la cadena productiva para evitar desequilibrios que afecten tanto al productor como al consumidor.

Según explicó, un incremento desproporcionado en el precio podría generar otro problema: el ingreso de leche importada, que competiría directamente con la producción nacional. “Si subimos demasiado el precio, las leches internacionales pueden entrar legalmente al mercado y volveríamos a un escenario de fuerte competencia”, advirtió.

La decisión de eliminar la franja de precios surge después de varios meses de reclamos del sector lechero, que consideraba que el precio fijado por la normativa anterior ya no cubría los costos reales de producción, especialmente ante el aumento de insumos, transporte y alimentación del ganado.

En este nuevo escenario, el desafío será encontrar un equilibrio entre la rentabilidad del productor, la sostenibilidad de la industria y el acceso de la población a un alimento básico dentro de la canasta familiar.

Para los productores, la Resolución Ministerial 175/2026 marca un punto de inflexión en la política del sector lácteo, al permitir que el precio vuelva a definirse mediante acuerdos entre los actores de la cadena productiva y las condiciones reales del mercado. 

Redacción: Publiagro