El Instituto del Seguro Agrario (INSA) dio un paso clave para fortalecer la protección del sector agropecuario en Bolivia con la firma de cuatro convenios interinstitucionales orientados a consolidar la gestión integral de riesgos y ampliar el alcance del Seguro Agrario Universal “Pachamama”, especialmente en beneficio de pequeños y medianos productores.
Las alianzas suscritas con la Universidad Evangélica Boliviana (UEB), la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Profesionales en Ciencias Agropecuarias (CODAGRO) y la Fundación Trabajo Empresa (FTE) apuntan a generar un ecosistema de trabajo conjunto que integre investigación, innovación, capacitación y asistencia técnica en el agro.
Este enfoque busca no solo mejorar la cobertura del seguro agrario, sino también fortalecer la capacidad de respuesta de los productores frente a eventos climáticos adversos como sequías, heladas, inundaciones y granizadas, fenómenos que afectan de manera directa la producción y la seguridad alimentaria del país.
El director del INSA, Juan Pablo Coimbra Roda, destacó que estas alianzas permitirán avanzar hacia un sistema más sólido, inclusivo y con enfoque preventivo, donde el productor no solo reciba una compensación ante pérdidas, sino también herramientas para anticiparse a los riesgos y mejorar su resiliencia productiva.
Uno de los pilares de estos convenios es el fortalecimiento del capital humano en el sector agropecuario, mediante la formación de profesionales, pasantías, investigación aplicada y transferencia de tecnología. Esto permitirá acercar el conocimiento técnico al campo, facilitando que los productores adopten mejores prácticas productivas y de gestión de riesgos.
Además, se impulsará el desarrollo de modelos innovadores de seguro agrario, la educación financiera y el acceso a mercados, aspectos clave para mejorar la sostenibilidad económica de los pequeños y medianos productores, quienes representan una parte fundamental del abastecimiento de alimentos en Bolivia.

En este contexto, el rol del INSA cobra mayor relevancia como articulador entre el Estado, la academia y el sector productivo, consolidando un sistema que no solo compense pérdidas, sino que promueva el desarrollo integral del agro boliviano.
Cobertura del seguro agrario en los últimos cinco años
En los últimos cinco años, el Seguro Agrario Universal “Pachamama” ha tenido una presencia sostenida en distintas regiones del país, priorizando a los pequeños productores más vulnerables.
Las coberturas se han concentrado principalmente en el altiplano y los valles, donde los cultivos como papa, quinua, maíz, cebada y trigo son altamente sensibles a eventos climáticos extremos como heladas y sequías. Departamentos como La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca han sido los principales beneficiarios de indemnizaciones.
En menor proporción, pero con creciente importancia, el seguro también ha llegado a zonas de los llanos, incluyendo Santa Cruz y Beni, donde los riesgos están más asociados a inundaciones y excesos de lluvia.
Los recursos destinados han permitido compensar pérdidas productivas, sostener ingresos familiares y evitar la descapitalización de miles de productores, contribuyendo a la continuidad de las campañas agrícolas.
Con estas nuevas alianzas, el INSA busca ampliar aún más su cobertura territorial y mejorar la eficiencia del sistema, consolidando al seguro agrario como una herramienta clave para la sostenibilidad y resiliencia del agro boliviano.
Redacción: Publiagro




















