Expertos de CEVA Salud Animal destacan la importancia del manejo de biológicos, la preparación de vacunas y la correcta aplicación para asegurar la productividad y bienestar avícola

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Pedro Pierce en su disertación sobre la vacunación en plantas de incubación/ Foto: Publiagro
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La vacunación en plantas de incubación representa uno de los procesos más críticos dentro de la producción avícola, ya que determina la inmunidad inicial de los pollitos y, en consecuencia, el desempeño sanitario y productivo de toda la granja. Cada etapa del proceso requiere precisión, control y conocimiento profundo de los factores que pueden afectar la eficacia de las vacunas, desde la manipulación de los huevos hasta la administración de las dosis en las aves recién nacidas.

En palabras de Pedro Pierce, gerente de vacunación para CEVA Salud Animal, la vacunación en plantas de incubación es actualmente uno de los elementos más importantes dentro del sector. “Durante muchos años se ha tratado de eliminar los procesos a nivel de granja por toda la deficiencia que tienen, por lo complejo que se vuelve, y llevar todo eso a la planta de incubación con inclusión de vacunas de última tecnología y equipos para aplicarlos”, señaló Pierce.

“Esto nos va a permitir una adecuada inmunización de las aves a medida que va evolucionando la tecnología en vacunas para que duren durante todo el ciclo productivo”, añadió el especialista, destacando la importancia de adaptar los procesos a la innovación tecnológica.

Puntos críticos

Según Pierce, todo el proceso comienza desde el almacenamiento de los biológicos, es decir, el manejo previo a la aplicación. Los grandes laboratorios, como CEVA, fabrican vacunas de calidad al más alto nivel, pero luego existe toda una cadena de suministro que involucra almacenamiento, ya sea por vía de refrigeración o congelación. “Este punto es clave para garantizar que la vía o la vacuna esté bien preservada”, afirmó Pierce.

“Esto nos va a permitir una adecuada inmunización de las aves a medida que va evolucionando la tecnología en vacunas para que duren durante todo el ciclo productivo”

El segundo punto crítico es la preparación del biológico: cómo se maneja la vacuna, el tiempo de congelación en el caso de vacunas congeladas y el cuidado sanitario de la sala donde se realiza la preparación.

El tercer punto es la aplicación de la vacuna, que depende tanto del equipo utilizado como del operario que manipula las máquinas. Pierce explica que todo esto funciona como una actividad multifactorial, donde cada elemento es determinante para el éxito y aseguramiento de la inmunización de las aves.

Innovación en vacunas y equipos de aplicación

Hoy en día, contamos con vacunas que permiten que la dosis aplicada en la planta de incubación genere protección a lo largo de toda la vida del ave. “Recordemos que anteriormente la vacunación se hacía de manera muy preventiva, con vacunas básicas que requerían revacunación frecuente en campo; hoy, con estas nuevas vacunas, la vacunación en campo prácticamente desaparece”, señaló Pierce.

En cuanto a los equipos, la evolución también ha sido notable. Antes se utilizaban jeringas manuales, luego aparecieron equipos semiautomáticos para vacunación subcutánea, y actualmente existen sistemas innovadores como los de vacunación In ovo, que permiten garantizar los más altos estándares de inmunización.

Condiciones de la sala de vacunación

Pierce subraya que el entorno de trabajo es determinante:

  1. La sala debe ser cómoda para el operario, con áreas de almacenamiento separadas de la zona de preparación. Esto asegura que no se mezclen materiales y que se mantengan las condiciones sanitarias adecuadas.
  2. Se requiere un mesón de acero inoxidable para preparar las vacunas y contar con todos los elementos necesarios según el tipo de biológico: neveras para vacunas refrigeradas, tanques de nitrógeno para vacunas congeladas y todos los materiales descartables, como agujas y jeringas.
  3. El proceso de higiene es fundamental para garantizar la inmunización, evitando posibles contaminaciones que comprometan la salud de las aves.

Equipos de calibración y monitoreo de temperatura

El control de temperatura y la calibración de equipos son esenciales para asegurar la eficacia de la vacunación. Pierce comenta: “A mí me gusta mucho, por ejemplo, utilizar el datalogger, un dispositivo electrónico que permite medir y registrar datos en intervalos de tiempo específicos. Se coloca en la nevera y tenemos la tranquilidad de que a lo largo del tiempo hemos estado en el rango adecuado, entre 2 a 8 grados, y esto nos da la seguridad de que la vacuna está bien almacenada”.

En cuanto a la calibración de los equipos, es fundamental asegurar una adecuada salida de aguja y presión de aire, además de mantenerlos completamente limpios y desinfectados. Pierce enfatiza que todos estos detalles son clave para garantizar, desde la preservación hasta la aplicación, una inmunización efectiva de las aves.

Fuente: Pedro Pierce

Redacción: Publiagro