La sequía comienza a generar preocupación entre los productores agrícolas y ganaderos del municipio de Huacareta, donde varias comunidades ya enfrentan una reducción significativa de sus fuentes de agua, principalmente en las zonas de Rosario del Ingre, el sur de Ñacamiri y Añimbo.
Daniel López, representante del sector agrícola ganadero de Huacareta, señaló que los efectos de la falta de lluvias ya empiezan a sentirse con mayor intensidad en distintas zonas del municipio y advirtió que la situación podría agravarse si persiste la ausencia de precipitaciones.
“Prácticamente estamos empezando a sentir el golpe de la sequía en la región, particularmente yo, voy a hablar de mi municipio”, manifestó López, quien explicó que la problemática también se extiende a otras zonas del Chaco Chuquisaqueño, donde los productores y dirigentes ya comenzaron a solicitar apoyo de las autoridades municipales.
En Huacareta, el Gobierno Municipal realiza actualmente un levantamiento de información para determinar la magnitud de los daños ocasionados por la sequía. Los datos serán posteriormente centralizados y remitidos a la Gobernación y a Defensa Civil del Gobierno nacional, con el objetivo de gestionar apoyo para las zonas afectadas.
López identificó a Rosario del Ingre, el sector sur de Ñacamiri y Añimbo como las áreas que presentan mayores dificultades debido a la disminución de las fuentes de agua. Explicó que varias aguadas y quebradas comenzaron a secarse, obligando al ganado a recorrer mayores distancias para encontrar lugares donde abastecerse.


“Esos distritos han solicitado apoyo porque las aguadas prácticamente ya se están secando, las quebradas principales, y cada vez se aleja más el agua de los lugares donde el ganado prácticamente va a consumir agua”, indicó.
La situación es particularmente preocupante en Rosario del Ingre, donde, según el dirigente, una de las principales quebradas presenta un tramo de más de 60 kilómetros sin agua. Esta condición no solo afecta al ganado, sino también a la fauna silvestre que depende de las mismas fuentes para su supervivencia.
Hasta el momento, el sector no reporta pérdidas de ganado, debido a que los efectos de la sequía todavía se encuentran en una etapa inicial. Sin embargo, los productores ya comenzaron a adoptar medidas para reducir el impacto sobre sus animales, especialmente ante la disminución de la disponibilidad de agua y alimento.
Entre las alternativas implementadas se encuentra el establecimiento de pasturas y el traslado del ganado hacia zonas de monte, donde los animales pueden alimentarse de las hojas y vegetación disponibles.
“De esa manera en muchos sectores los ganaderos ya están empezando a meter su ganado al monte para minimizar el efecto”, explicó López.
El dirigente agregó que los predios ubicados cerca de las quebradas y en las zonas bajas son los que actualmente enfrentan mayores dificultades, debido a que la reducción de los niveles de agua afecta directamente la disponibilidad de recursos para la producción ganadera.
La asociación a la que representa López cuenta con 35 afiliados. Asimismo, informó que 22 productores ganaderos de la organización serán beneficiados con un proyecto de mejoramiento genético, luego de haber sido convocados por el gobernador para la firma de un convenio destinado a fortalecer la actividad pecuaria.
Respecto a la evaluación de los daños provocados por la sequía, López señaló que el Gobierno Municipal prevé concluir la cuantificación hasta finales de septiembre. A partir de esa información se podrá establecer con mayor precisión el nivel de afectación registrado en las diferentes comunidades y gestionar medidas de apoyo ante las autoridades correspondientes.
“Estimamos que la cuantificación lo va a tener el gobierno municipal hasta fin de mes”, afirmó el representante, quien remarcó la importancia de contar con datos consolidados para determinar las necesidades de los productores y definir acciones frente a la falta de agua.
Redacción: Publiagro


















