Con más de tres décadas de trabajo, la propiedad apuesta por la conservación de recursos, la genética y la innovación para fortalecer su sistema ganadero

Tres décadas produciendo en armonía con el Chaco/ Foto: Publiagro
Tres décadas produciendo en armonía con el Chaco/ Foto: Publiagro

Antes de que la tecnología llegará al establecimiento, el trabajo, la constancia y el respeto por el entorno ya marcaban el rumbo de la Hacienda Mandiyuti. Ubicada a 330 kilómetros de Santa Cruz, en el municipio de Cuevo, en pleno Chaco cruceño, esta unidad productiva ha construido durante más de tres décadas una historia de adaptación, sostenibilidad y mejoramiento continuo, convirtiéndose en una referencia de la ganadería chaqueña.

En el marco de una visita técnica organizada por Biotal, la Hacienda Mandiyuti abrió sus puertas para mostrar el trabajo que desarrolla en la producción de carne y leche, actividades que se complementan con la elaboración de queso artesanal chaqueño y una apuesta permanente por la mejora genética y el manejo responsable de los recursos naturales.

José Manuel Virieux, gerente propietario de la Hacienda Mandiyuti, explicó que el establecimiento ha evolucionado sin perder de vista su compromiso con el medio ambiente.

«Nosotros nos dedicamos al tema de la ganadería de cría, en lo que es el tema de carne, y también tenemos un módulo lechero para la producción de queso artesanal chaqueño. En el caso de Mandiyuti, hablando específicamente, hemos estado trabajando en la parte genética para desarrollar buena calidad de carne¨.

 En lo que especifica la producción de terneros de cría, y en el caso del sector lechero, también haciendo cruzamientos para obtener mejores resultados en el tema de la producción lechera.»

El productor destacó que la propiedad es administrada desde hace 32 años bajo un modelo de producción sostenible, basado en el aprovechamiento racional de los recursos que ofrece el ecosistema chaqueño.

«Trabajamos de una manera muy amigable con el ambiente y sobre todo es una ganadería que está desarrollada a monte, si se lo puede decir así, utilizando los recursos naturales, forrajeros que existen en el Chaco boliviano, y tratando de aprovecharlos para tener una mejor producción».

Virieux señaló que el crecimiento del establecimiento ha sido posible gracias a un proceso planificado que comenzó con el cuidado del suelo y continuó con inversiones en infraestructura, sanidad y genética.

«Trabajamos de una manera muy amigable con el ambiente y sobre todo es una ganadería que está desarrollada a monte, si se lo puede decir así, utilizando los recursos naturales, forrajeros que existen en el Chaco boliviano, y tratando de aprovecharlos para tener una mejor producción»

Genética, agua y sostenibilidad/ Foto: Publiagro
Genética, agua y sostenibilidad/ Foto: Publiagro
Donde otros ven sequía, Mandiyuti ve oportunidades/ Foto: Publiagro
Donde otros ven sequía, Mandiyuti ve oportunidades/ Foto: Publiagro

«En el tema de recurso suelo, mediante estudios se ha podido desarrollar el cuidado del suelo, cobertura vegetal, lo que ha hecho que podamos asegurar la alimentación, que viene a ser la base de la producción. Después de eso, hemos trabajado mucho en el manejo e infraestructura, luego la parte sanitaria y por último hemos desarrollado la parte genética.»

Como parte de esa visión de sostenibilidad, la hacienda también ha incorporado tecnologías que permiten optimizar el uso de los recursos, especialmente del agua, un factor determinante para la producción en una región caracterizada por largos periodos de sequía.

«Trabajamos mucho con algunas energías renovables, como por ejemplo el tema solar, estamos trabajando ahora con los bombeos solares y sobre todo de una muy buena utilización del recurso agua, que en el Chaco es justamente algo que a veces hay déficit.»

Lejos de considerar la falta de lluvias como un obstáculo insuperable, en Mandiyuti la sequía es entendida como una condición propia del territorio, frente a la cual la planificación y la conservación de recursos se convierten en las principales herramientas para garantizar la producción.

«Nosotros decimos, la sequía en el Chaco no es un problema, es una realidad. El Chaco tiene esa característica, entonces nosotros debemos adaptarnos a esa característica. Y eso es justamente tratando de preservar nuestros recursos naturales».

Actualmente, la unidad productiva cuenta con 220 vientres destinados a la ganadería de cría y entre 20 y 22 vacas en producción lechera, consolidando un sistema que combina tradición, innovación y una profunda comprensión del ecosistema chaqueño. La historia de Mandiyuti demuestra que producir en una de las regiones más desafiantes del país no depende únicamente de las condiciones climáticas, sino de la capacidad de adaptarse, cuidar los recursos y mantener una visión de largo plazo.

Fuente: José Manuel Virieux

Redacción: Publiagro