En Cerro Verde, productores incorporan tecnología y nuevas variedades para mejorar la competitividad frente a la crisis

Mientras los primeros rayos del sol iluminan los valles cruceños, en la comunidad de Cerro Verde las jornadas comienzan con la limpieza de las parcelas, el cuidado de los frutales y la preparación de una nueva cosecha de café. Es el trabajo silencioso de cientos de familias productoras que, pese a las dificultades económicas, continúan abasteciendo de alimentos a las ciudades y buscando alternativas para mantener vivas sus unidades productivas.

Ese es el caso de Edgar Darín Montaño Rivera, productor frutícola del municipio de Mairana, quien hizo un llamado a las autoridades nacionales para brindar mayor apoyo al sector agrícola de los Valles Cruceños, una región que enfrenta crecientes desafíos para sostener su producción y comercialización.

El productor explicó que actualmente su familia se encuentra realizando las labores de mantenimiento de las huertas de ciruelo y durazno, al mismo tiempo que inicia la cosecha de café y fortalece la actividad apícola, considerada una alternativa con gran potencial económico para la zona.

«Estamos entrando con fuerza en el tema del café y también en la apicultura. Ya estamos dando atención a las colmenas para que empiecen a producir después de la época de frío. Son nuevas alternativas que estamos impulsando para seguir adelante», comentó.

La crisis golpea al productor

Sin embargo, detrás de ese esfuerzo diario existe una profunda preocupación. Montaño señaló que la situación económica del país afecta directamente a quienes viven de la agricultura, debido al incremento constante de los costos de producción.

Explicó que la escasez de combustible, el alza del dólar y el encarecimiento de los insumos reducen cada vez más la rentabilidad de las pequeñas y medianas unidades productivas.

«Los más afectados somos los productores, porque vivimos del día a día y somos quienes llevamos alimentos a las grandes ciudades. Cada incremento en los costos termina golpeando nuestra producción», lamentó.

Asimismo, sostuvo que la fruta producida en los Valles Cruceños ofrece una calidad superior a la importada, destacando que los cultivos locales se desarrollan bajo un manejo más cuidadoso y con menor dependencia de agroquímicos.

No obstante, indicó que algunos rubros, como la producción de manzana, han perdido competitividad debido a las políticas comerciales vigentes, situación que ha obligado a muchos agricultores a reducir sus plantaciones y diversificar sus actividades.

«Estamos entrando con fuerza en el tema del café y también en la apicultura. Ya estamos dando atención a las colmenas para que empiecen a producir después de la época de frío. Son nuevas alternativas que estamos impulsando para seguir adelante»

Foto: Internet
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Café y miel, las nuevas apuestas productivas

Frente a este panorama, Montaño explicó que decidió fortalecer dos actividades que muestran perspectivas de crecimiento: la producción de café de altura y la apicultura.

Según señaló, el café cultivado en Mairana presenta una calidad que despierta interés comercial, por lo que trabajan para ampliar su producción y buscar mercados fuera del país.

«Estamos convencidos de que el café tiene un enorme potencial. Queremos producir más y abrir oportunidades para exportarlo, porque la calidad que tenemos en esta zona es muy buena», afirmó.

En paralelo, el manejo de colmenas busca diversificar los ingresos de las familias productoras y aprovechar las condiciones naturales que ofrecen los valles una vez concluye la temporada de bajas temperaturas.

Innovación para producir durante más tiempo

La innovación también forma parte de la estrategia productiva de la familia Montaño. En sus parcelas identificaron una nueva variedad de ciruelo que aún no se cultiva de manera masiva en la región y que presenta una característica altamente valorada por el mercado: su excelente comportamiento en cámaras de frío.

Esta cualidad permitirá almacenar la fruta durante varios meses y comercializarla cuando disminuya la oferta, mejorando los precios para el productor y ampliando el período de abastecimiento.

«La nueva variedad mantiene muy bien su calidad en almacenamiento, algo que no sucede con otras variedades tradicionales. Eso nos permitirá ofrecer ciruelos cuando prácticamente ya no haya producción en el mercado», explicó.

Además, recordó que anteriormente trabajaron con variedades desarrolladas en la propia comunidad de Cerro Verde, como San Carlos, que mostraron buenos resultados productivos, aunque con menores condiciones para su conservación prolongada.

Tecnología para fortalecer el café

En el caso del café, Montaño explicó que la cosecha continúa realizándose de forma manual para preservar la calidad del grano. Paralelamente, implementan mejoras tecnológicas en los cultivos mediante sistemas de riego, un manejo más eficiente de las plantaciones y controles fitosanitarios.

También experimentan con nuevas variedades provenientes de Colombia para evaluar su adaptación a las condiciones climáticas y de suelo de Mairana, con el objetivo de incrementar la productividad y diversificar la oferta.

Un llamado para no abandonar el campo

Pese a las dificultades, el productor asegura que la agricultura continúa siendo una actividad llena de esperanza. Sin embargo, considera indispensable que existan políticas públicas que acompañen el esfuerzo de quienes producen alimentos para el país.

Su pedido es claro: mayor apoyo para mejorar la producción, facilitar la comercialización y generar condiciones que permitan a las familias permanecer en el campo, innovar y seguir apostando por cultivos que fortalezcan la economía de los Valles Cruceños.

«Nosotros seguimos trabajando todos los días. Lo único que pedimos es que nos den las condiciones para producir, porque detrás de cada fruta, cada grano de café y cada cosecha hay familias que viven del campo y que no quieren dejar de aportar alimento para Bolivia», concluyó.

Fuente: Edgar Darín Montaño Rivera y Red Valles radio y Tv

Redacción: Publiagro