
El climatólogo Leonidas Minetti advirtió que el fenómeno de El Niño presenta una alta probabilidad de consolidarse durante los próximos meses, escenario que podría generar condiciones más secas en gran parte del este de Bolivia y representar un desafío para la producción agrícola de la campaña 2026-2027.
Durante una exposición sobre el impacto del fenómeno de El Niño en la agricultura de Santa Cruz, el especialista destacó la importancia de que los productores planifiquen sus decisiones con base en información científica y pronósticos climáticos actualizados para reducir riesgos y proteger la inversión en el campo.
«El optimismo del productor debe estar respaldado por información oportuna», afirmó Minetti, al señalar que el comportamiento del clima exige un monitoreo permanente debido a la variabilidad que presentan los modelos predictivos.
Déficit hídrico en la región
El especialista explicó que actualmente existe un período seco que se extiende desde el este de Bolivia hasta la cuenca del río Paraná, situación que refleja un déficit generalizado de agua en gran parte de la franja subtropical de Sudamérica.
Indicó que las mediciones realizadas sobre el sistema Paraná-Paraguay muestran condiciones deficitarias, aunque aclaró que ello no significa la ausencia total de lluvias, sino una menor disponibilidad hídrica en comparación con los niveles normales.
«Las condiciones no son buenas, son deficitarias de agua. Eso no significa que no vaya a llover, sino que existe una condición seca generalizada», precisó.

Alta probabilidad de un evento El Niño
Minetti explicó que los indicadores registrados durante abril y mayo mostraron valores cercanos a la normalidad; sin embargo, los modelos climáticos comenzaron a cambiar a partir de junio.
Según sus estimaciones, la probabilidad de que se desarrolle un evento El Niño alcanza prácticamente el 100%, aunque enfatizó que los pronósticos deben actualizarse constantemente debido a la dinámica de las variables oceánicas y atmosféricas.
«Las variables predictivas cambian cada mes, por lo que es necesario verificar continuamente la información antes de dar por definitivo un pronóstico», sostuvo.
Humedad favorable durante el invierno
Pese a la tendencia hacia un evento cálido, el climatólogo indicó que durante la salida del otoño y el invierno las condiciones de humedad del suelo serían relativamente favorables para el este de Bolivia.
Explicó que gran parte de la región agrícola mantiene reservas de humedad debido al aporte de aguas subterráneas, lo que permitiría afrontar eventuales períodos sin precipitaciones durante los meses invernales.
No obstante, aclaró que esa situación podría modificarse conforme avance el año y aumente la influencia del fenómeno de El Niño.
Cambios en las lluvias hacia fin de año
El especialista señaló que el comportamiento de las precipitaciones variará de manera importante entre julio y diciembre.
Durante el trimestre julio-agosto-septiembre se prevén condiciones más lluviosas en el sur de Bolivia, extendiéndose hacia Paraguay y el sur de Brasil, mientras que el norte del departamento de Santa Cruz podría registrar menores precipitaciones.
Posteriormente, entre octubre y diciembre, cuando El Niño alcance mayor intensidad, se espera un fortalecimiento de las condiciones secas sobre el altiplano y amplias zonas del este boliviano, aunque algunos sectores cercanos a la frontera con Paraguay podrían recibir mayores acumulados de lluvia.
Minetti explicó que esta distribución será muy variable, con regiones cercanas experimentando comportamientos completamente distintos en cuanto a precipitaciones.
Incertidumbre climática
A pesar de las proyecciones, el climatólogo advirtió que aún no existe la estabilidad suficiente para considerar estos escenarios como definitivos.
Explicó que una disminución de las temperaturas nocturnas durante octubre podría reducir aún más la probabilidad de lluvias, mientras que el aumento de las temperaturas diurnas favorecería condiciones de mayor sequía.
Por ello, recomendó a los productores agrícolas mantenerse atentos a las actualizaciones de los pronósticos y utilizar la información climática como una herramienta estratégica para definir fechas de siembra, manejo de cultivos y planificación de recursos hídricos.
El especialista concluyó que la anticipación será fundamental para minimizar los efectos del fenómeno de El Niño y enfrentar con mayor preparación los desafíos que podrían presentarse durante la próxima campaña agrícola en Santa Cruz.
Fuente: Juan Leonidas Minetti
Redacción: Publiagro




















