Un nuevo foco de Peste Porcina Africana (PPA) en una explotación porcina comercial de Hungría obligó a las autoridades veterinarias a activar medidas sanitarias de emergencia, incluyendo el sacrificio de aproximadamente 3.000 cerdos, con el objetivo de contener la propagación del virus

Hungría confirmó la presencia de su primer caso de Peste Porcina Africana (PPA) en una explotación comercial porcina, un hecho que ha encendido las alertas en la industria europea debido al alto riesgo de propagación de esta enfermedad altamente contagiosa para los suidos.

El brote fue detectado en una granja ubicada en la localidad de Vállaj, cercana a la frontera con Rumania, donde se encontraban aproximadamente 3.000 cerdos. Como medida inmediata de control, las autoridades veterinarias ordenaron el sacrificio sanitario total de los animales de la explotación afectada.

La Peste Porcina Africana es una enfermedad viral que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes, caracterizada por su elevada mortalidad y su fuerte impacto económico en la producción porcina. Aunque no representa riesgo para la salud humana, su presencia provoca severas restricciones comerciales y exige la aplicación de estrictos protocolos de bioseguridad.

«El brote fue detectado en una granja ubicada en la localidad de Vállaj, cercana a la frontera con Rumania, donde se encontraban aproximadamente 3.000 cerdos»

Hasta este episodio, Hungría había registrado casos únicamente en poblaciones de jabalíes silvestres desde 2018. La detección del virus en una granja comercial supone un nuevo desafío sanitario tanto para el país como para el sector porcino europeo en su conjunto.

Tras la confirmación del foco, las autoridades establecieron zonas de protección y vigilancia alrededor de la explotación afectada, restringieron el movimiento de animales y productos porcinos, e iniciaron las investigaciones epidemiológicas correspondientes para determinar el origen del contagio.

Este nuevo brote pone nuevamente en evidencia la importancia de reforzar los sistemas de bioseguridad en las granjas porcinas, así como la vigilancia epidemiológica permanente para prevenir la introducción y propagación de enfermedades de alto impacto productivo.

Para los países de América Latina que permanecen libres de Peste Porcina Africana, este caso constituye un recordatorio de la necesidad de mantener controles estrictos en fronteras, transporte de animales, alimentación y manejo sanitario, con el objetivo de proteger la producción porcina regional frente a una enfermedad que continúa representando una amenaza global para la industria.

Fuente: Global Media