Especialistas destacan que la planificación, la nutrición y el manejo técnico están transformando el sistema de engorde bovino y fortaleciendo la competitividad de la ganadería nacional

La ganadería boliviana atraviesa una etapa de modernización en la que el confinamiento bovino comienza a consolidarse como una alternativa estratégica para mejorar la eficiencia productiva y responder a las exigencias del mercado interno y de exportación.

Durante el primer evento especializado en confinamiento realizado en Bolivia, el gerente comercial de TotalPec, Rafael Arantes, destacó que el sistema ya no debe verse únicamente como una modalidad de engorde, sino como una herramienta integral de gestión ganadera.

«Fue un evento extraordinario, con cinco temas relacionados con todo el proceso, desde la planificación previa al confinamiento, el manejo durante la fase de engorde y hasta la comercialización del ganado terminado», señaló.

El especialista explicó que producir carne en el contexto actual obliga a trabajar sobre indicadores técnicos y económicos cada vez más precisos.

«Hoy tenemos que hablar de producir con eficiencia y con mejores números. Compramos una recría más cara para vender un animal gordo a un precio menor, por lo que el desafío es ser más eficientes», afirmó.

En los principales países productores de carne de Sudamérica, el confinamiento se ha convertido en una herramienta para reducir la edad de faena, mejorar la terminación de los animales y optimizar el uso de las pasturas. En Brasil, por ejemplo, millones de bovinos pasan anualmente por sistemas de terminación intensiva, una tendencia que comienza a expandirse hacia otros mercados regionales.

En Bolivia, el crecimiento también es evidente. Arantes señaló que en los últimos cinco años el confinamiento dejó de ser una práctica aislada para convertirse en una alternativa utilizada tanto por haciendas ganaderas como por establecimientos especializados en engorde.

«El productor entendió que es una herramienta para entregar un animal de calidad al matadero, una carne de mejor calidad para el consumidor boliviano y también para los mercados de exportación», indicó.

El avance del sistema responde a varios factores. Entre ellos destacan la necesidad de aprovechar mejor los recursos alimenticios, mantener una oferta constante de animales terminados y enfrentar periodos de escasez de pasturas provocados por eventos climáticos.

Sin embargo, el éxito del confinamiento depende de una adecuada planificación. La selección genética, la formulación correcta de las dietas, el bienestar animal, el control sanitario y la capacitación del personal son aspectos fundamentales para obtener buenos resultados.

«El crecimiento del confinamiento en los últimos años demuestra que la ganadería boliviana avanza hacia sistemas más tecnificados, orientados a mejorar la productividad, la calidad de la carne y la rentabilidad del productor»

Arantes recordó que TotalPec lleva 16 años trabajando en Bolivia y más de una década acompañando el desarrollo del confinamiento, brindando asesoramiento técnico, capacitación y tecnologías orientadas a mejorar el desempeño de los rodeos.

La empresa trabaja con un enfoque integral que incluye nutrición, sanidad y asistencia técnica para optimizar cada etapa del proceso productivo.

Especialistas del sector consideran que el crecimiento del confinamiento también fortalece la competitividad de la carne boliviana, permitiendo producir animales más homogéneos, con mejores características de terminación y mayor rendimiento industrial.

A medida que la demanda internacional por proteínas animales continúa creciendo, la incorporación de tecnologías de manejo y nutrición será determinante para que la ganadería nacional incremente su productividad sin necesidad de expandir significativamente la superficie destinada a la actividad.

Nutrición estratégica: una de las claves del éxito en el confinamiento

El confinamiento moderno depende en gran medida de dietas balanceadas que permitan convertir alimento en carne de manera eficiente. En este aspecto, TotalPec desarrolló un portafolio específico para sistemas intensivos y semiintensivos de producción.

Dentro de su línea nutricional destacan productos como TOTAL CONFI 50, un núcleo mineral proteico vitamínico formulado para mezclarse con granos y cereales en dietas de confinamiento y semiconfinamiento, incorporando aditivos orientados a mejorar la eficiencia alimenticia.

Otra alternativa es TOTAL TIP, un alimento balanceado diseñado para sistemas de Terminación Intensiva a Pasto (TIP) o confinamiento con voluminosos, que busca optimizar la ganancia de peso y el aprovechamiento de los nutrientes.

La empresa también cuenta con programas de suplementación y líneas especializadas para las diferentes etapas productivas, desde la recría hasta el engorde final, complementadas con asesoramiento técnico en manejo y capacitación del personal.

Según especialistas en nutrición bovina, la utilización de este tipo de tecnologías permite mejorar la conversión alimenticia, reducir el tiempo necesario para alcanzar el peso de faena y obtener animales con una terminación más uniforme, aspectos fundamentales para aumentar la rentabilidad del confinamiento y responder a las exigencias del mercado de carne de calidad.

Redacción: Publiagro