El gerente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Jaime Hernández, advirtió que la continuidad de los bloqueos en el país está generando serias consecuencias en el sector productivo, llegando incluso a poner en riesgo la estabilidad del sistema de producción de granos en Bolivia.
Según explicó, la afectación no se limita únicamente a las exportaciones, sino que también compromete la capacidad de transformación industrial y el abastecimiento de alimentos esenciales para la población.
“No solamente se ha afectado con las exportaciones de uno de los sectores más importantes, que es el sector de la oleaginosa, sino también la capacidad de poder producir y transformar la producción de granos y alimentos que son vitales para la población y para otros sectores productivos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país”, manifestó.
Plantas industriales paralizadas y silos al límite de su capacidad
Hernández señaló que la falta de condiciones para exportar ha provocado la paralización de las plantas industriales encargadas del procesamiento de granos, lo que ha generado una acumulación de producción almacenada en silos.
Esta situación, advirtió, representa un riesgo adicional de cara a la próxima campaña agrícola de invierno, ya que podría no existir capacidad suficiente para recibir la nueva cosecha.
“¿Están repletos, no hay espacio? Nosotros en esta campaña de verano hemos tenido una producción aproximada de más de 3 millones de toneladas de granos, principalmente de soya, de los cuales ya estaban siendo transformados en harina, en aceite, y sabemos que el 80% de esta producción va al destino a los mercados externos, porque el mercado interno queda abastecido con un 20% y ante la paralización del procesamiento, hoy por hoy toda esa producción queda en los silos Santa Cruz”, explicó.

“¿Están repletos, no hay espacio? Nosotros en esta campaña de verano hemos tenido una producción aproximada de más de 3 millones de toneladas de granos, principalmente de soya, de los cuales ya estaban siendo transformados en harina, en aceite, y sabemos que el 80% de esta producción va al destino a los mercados externos, porque el mercado interno queda abastecido con un 20% y ante la paralización del procesamiento, hoy por hoy toda esa producción queda en los silos Santa Cruz”


Riesgo de colapso ante la próxima cosecha
El dirigente advirtió que la situación podría agravarse en las próximas semanas, debido a la proximidad de una nueva campaña de cosecha, lo que podría generar un colapso en la capacidad de almacenamiento del sistema productivo.
Según indicó, en aproximadamente 45 días podría iniciarse una nueva cosecha, lo que incrementa la preocupación del sector por la falta de espacios para el acopio de granos.
Este escenario, agregó, compromete seriamente la estabilidad de toda la cadena productiva en el departamento de Santa Cruz, principal región agrícola del país.
Hernández también informó que alrededor de 1.200 camiones se encuentran actualmente paralizados en diferentes rutas del occidente del país, transportando productos destinados a la exportación, como harina y aceite.
Debido a los bloqueos, estas unidades han quedado imposibilitadas de continuar su recorrido hacia los mercados internacionales, generando retrasos y pérdidas económicas significativas para el sector.
Millonarias pérdidas para el sector oleaginoso
El representante de ANAPO estimó que el sector oleaginoso, que genera entre 1.000 y 1.200 millones de dólares en exportaciones, enfrenta una afectación cercana a los 120 millones de dólares debido a la actual situación de bloqueo.
Sin embargo, enfatizó que el principal problema no radica únicamente en las pérdidas económicas directas, sino en la imposibilidad de comercializar y distribuir la producción de alimentos tanto en el mercado interno como externo.
En ese sentido, remarcó que el sector ha logrado producir volúmenes suficientes para abastecer la demanda nacional, pero actualmente enfrenta dificultades para hacer llegar estos productos a los mercados del occidente del país, lo que agrava la situación de abastecimiento y presión sobre la cadena alimentaria.
Fuente: Jaime Hernández
Redacción: Publiagro

















