Especialistas advierten su rápida propagación y recomiendan monitoreo constante y control biológico para evitar pérdidas

El ácaro rojo plano es un organismo fitófago de tamaño muy reducido, de coloración rojiza a anaranjada, lo que dificulta su observación a simple vista. A diferencia de otras especies similares, este ácaro posee una relevancia fitosanitaria especial debido a su capacidad de actuar como vector del virus de la leprosis de los cítricos, una de las enfermedades más destructivas para este cultivo.

Se localiza principalmente en hojas, ramas y frutos, donde se alimenta del tejido vegetal, generando daños progresivos que afectan el desarrollo normal de la planta.

El ácaro rojo plano provoca dos tipos de afectaciones en los cítricos: daño directo y daño indirecto, siendo este último el de mayor gravedad económica y sanitaria.

Daño directo

– Bronceado de frutos
– Deformación de hojas
– Debilitamiento general del árbol
– Reducción de la calidad comercial del fruto

Daño indirecto

– Transmisión del virus de la leprosis de los cítricos
– Aparición de lesiones en hojas, ramas y frutos
– Disminución del vigor productivo del árbol
– En casos severos, pérdida progresiva de la planta

Manejo preventivo y monitoreo constante

El control de esta plaga debe basarse principalmente en la prevención y el monitoreo sistemático del cultivo. Los técnicos recomiendan revisar los huertos cada 15 días durante la época seca, periodo en el que las poblaciones del ácaro tienden a incrementarse.

En el caso del cultivo de naranja, el umbral de acción se establece cuando se detecta presencia del ácaro en al menos el 20% de los frutos evaluados. Superado este nivel, se justifica la aplicación de medidas de control para evitar daños mayores.

 Control biológico: la estrategia más sostenible

Una de las herramientas más eficaces para el manejo del ácaro rojo plano es la conservación de cobertura vegetal dentro del huerto, ya que esta funciona como refugio para sus enemigos naturales.

Entre los principales controladores biológicos se encuentran:

– Ácaros depredadores como Neoseiulus californicus
– Catarinitas como Cycloneda sanguínea
– Chinches depredadoras del género Orius spp.

Estos organismos contribuyen a mantener las poblaciones del ácaro bajo control de manera natural, reduciendo la dependencia de productos químicos y favoreciendo el equilibrio del ecosistema productivo.

 Control químico selectivo y responsable

Cuando el nivel de infestación supera el umbral de daño económico, se recomienda recurrir al control químico de forma selectiva, utilizando productos autorizados como:

– Abamectina
– Aceite mineral
– Azufre

Estas aplicaciones deben realizarse de manera racional y dirigida, con el objetivo de minimizar el impacto sobre los enemigos naturales presentes en el cultivo.

«Actualmente, el ácaro rojo plano es considerado en Bolivia una plaga emergente de manejo prioritario en cítricos destinados principalmente al mercado interno»

Incidencia del ácaro rojo en Bolivia

En Bolivia, el ácaro rojo plano se ha convertido en una plaga de importancia económica en la producción de cítricos, especialmente en regiones como Santa Cruz, Beni en La Paz y zonas del Chaco con producción de naranja y mandarina.

Su relevancia no solo radica en el daño directo que provoca, sino también en su asociación con la transmisión de la leprosis de los cítricos, enfermedad viral de alto impacto en la citricultura.

Diversos estudios y reportes técnicos han confirmado la presencia del género Brevipalpus en plantaciones del país, vinculado a síntomas característicos de leprosis en hojas, frutos y ramas, lo que ha generado creciente preocupación en el sector productivo.

Factores que explican su incremento

El aumento de la incidencia del ácaro rojo en Bolivia está relacionado con varios factores:

– Condiciones climáticas cálidas y húmedas en zonas productoras
– Periodos de sequía y estrés hídrico en los cultivos
– Manejo fitosanitario insuficiente o poco constante
– Reducción de enemigos naturales por uso indiscriminado de agroquímicos
– Expansión de áreas citrícolas sin monitoreo técnico adecuado

Estos elementos generan un ambiente favorable para su rápida reproducción y dispersión.

Impacto productivo en la citricultura boliviana

La presencia del ácaro rojo plano genera impactos significativos en la producción nacional de cítricos:

– Disminución de la calidad comercial de la fruta por manchas y bronceado
– Reducción del rendimiento por debilitamiento de las plantas
– Incremento de costos de control fitosanitario
– Riesgo de propagación de la leprosis en plantaciones comerciales
– Pérdidas económicas para pequeños y medianos productores

En ausencia de un manejo adecuado, su incidencia puede escalar rápidamente y comprometer plantaciones completas.

Actualmente, el ácaro rojo plano es considerado en Bolivia una plaga emergente de manejo prioritario en cítricos destinados principalmente al mercado interno. Especialistas del sector agrícola advierten que, sin estrategias efectivas de monitoreo y control integrado, su impacto podría intensificarse en los próximos años, impulsado por el cambio climático y la expansión de la producción frutícola en el país.

Redacción: Publiagro