sábado, octubre 10, 2026
Inicio Agrícola La tripleta de pastos aún espera el respaldo de la ciencia

La tripleta de pastos aún espera el respaldo de la ciencia

0
4863
la mezcla de variedades no garantiza mayor productividad/ Foto: Juliano Resende
la mezcla de variedades no garantiza mayor productividad/ Foto: Juliano Resende

Mientras Embrapa desarrolla investigaciones sobre esta práctica, un zootecnista plantea evaluar sus resultados antes de recomendar su aplicación en los establecimientos ganaderos

La mezcla de tres variedades de pastos en una misma superficie, conocida como “tripleta”, gana espacio entre productores ganaderos y establecimientos comerciales. Sin embargo, su efectividad para aumentar la productividad todavía debe ser respaldada por investigaciones científicas, según el análisis de un zootecnista que plantea priorizar la adaptación de las especies, la fertilidad del suelo y el manejo de las pasturas.

Juliano Resende, ingeniero zootecnista de Brasil y asesor técnico, comenzó sus estudios de Zootecnia en 2001 y se graduó en 2005, explicó que su formación estuvo marcada por el interés en la investigación y la necesidad de diferenciar las prácticas respaldadas por evidencia científica de aquellas que se popularizan por tendencias comerciales.

Desde esa perspectiva, cuestionó la promoción de la tripleta como una alternativa para incrementar la producción de pasto y sostuvo que, antes de adoptar esta tecnología, es necesario evaluar sus resultados mediante ensayos técnicos.

“Cada especie tiene su forma de crecimiento, definida por la naturaleza, y el hombre no cambia eso”, señaló al explicar las diferencias entre los principales géneros de pasturas utilizados en la ganadería.

Como ejemplo, mencionó que el Panicum maximum, al que pertenecen variedades como Mombasa, se caracteriza por su crecimiento en macollos, puede superar el metro de altura y presenta una mayor producción durante la época de lluvias. En cambio, las braquiarias tienen hábitos de crecimiento diferentes, mientras que especies del género Cynodon, como el Tifton 85, se desarrollan mediante estolones.

Según su explicación, estas características determinan la estructura y el comportamiento de cada pastura. En el caso de Mombasa, la presencia de espacios entre los macollos no necesariamente representa una deficiencia, sino que permite el ingreso de luz solar, indispensable para la fotosíntesis y la producción de carbohidratos.

Además, la disponibilidad de luz favorece el desarrollo de las yemas basales, de las que surgen nuevos hijuelos que contribuyen al crecimiento y expansión de la planta.

Por ello, el zootecnista considera que mezclar variedades con diferentes hábitos de crecimiento no garantiza, por sí mismo, una mayor producción de forraje. Como referencia de su experiencia profesional, afirmó que tiene clientes que manejan cargas de hasta 12 unidades animales por hectárea con Mombasa como única variedad, aunque este resultado depende de las condiciones del establecimiento y del manejo aplicado.

«Otro argumento que puso en discusión es la idea de sembrar distintas variedades para que, con el paso del tiempo, permanezca únicamente la mejor adaptada a la zona. A su juicio, si el productor conoce las condiciones de su terreno, debería seleccionar desde el inicio la especie o variedad más adecuada»

Especialista cuestiona los beneficios atribuidos a la tripleta/ Foto: Juliano Resende
Especialista cuestiona los beneficios atribuidos a la tripleta/ Foto: Juliano Resende

En ese sentido, recomendó que los productores prioricen el análisis de los nutrientes del suelo y la fertilización de acuerdo con los requerimientos del cultivo, en lugar de asumir que la mezcla de pastos generará automáticamente mejores resultados productivos.

También cuestionó el argumento comercial de que la tripleta mejora la calidad de la dieta del ganado. Explicó que los rumiantes seleccionan el forraje según su palatabilidad y pueden consumir preferentemente una de las variedades disponibles, lo que modificaría con el tiempo la composición inicial de la mezcla.

Otro argumento que puso en discusión es la idea de sembrar distintas variedades para que, con el paso del tiempo, permanezca únicamente la mejor adaptada a la zona. A su juicio, si el productor conoce las condiciones de su terreno, debería seleccionar desde el inicio la especie o variedad más adecuada.

No obstante, aclaró que existen situaciones específicas en las que considera conveniente combinar variedades. Mencionó, por ejemplo, la siembra de Brachiaria humidicola, debido a las dificultades de germinación de su semilla y a su elevado costo, como un caso en el que puede recurrirse a mezclas.

Entre sus recomendaciones para establecer una pastura, insistió en la importancia de elegir materiales adaptados a la zona, preparar adecuadamente el terreno, utilizar semillas de buena calidad y en cantidades apropiadas, controlar las malezas y vigilar la presencia de plagas como gusanos y salivazos.

Finalmente, sostuvo que el manejo adecuado de una sola variedad ya representa una dificultad para numerosos establecimientos ganaderos, por lo que incorporar varias especies podría aumentar la complejidad del sistema si no existe suficiente conocimiento técnico.

El profesional también señaló que la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) desarrolla estudios sobre las tripletas, por lo que consideró necesario esperar los resultados de esas investigaciones antes de emitir conclusiones definitivas sobre su efectividad.

La discusión, concluyó, debe centrarse en la evidencia técnica, la adaptación de las pasturas y el manejo agronómico, antes que en la adopción de tendencias comerciales sin una evaluación suficiente de sus beneficios.

Fuente: Juliano Resende