Veterinarios resaltan la importancia del monitoreo constante y del diagnóstico complementario de laboratorio para reducir pérdidas en granja

La necropsia en pollos se ha convertido en una herramienta fundamental dentro del manejo sanitario avícola, ya que permite identificar las causas de enfermedad o mortalidad mediante una evaluación detallada de los órganos y tejidos de las aves. Este procedimiento no solo ayuda a detectar problemas infecciosos, sino también deficiencias nutricionales, fallas de manejo o alteraciones ambientales que pueden afectar seriamente el rendimiento productivo de la parvada.

A través de la necropsia, tanto el productor como el médico veterinario pueden obtener información valiosa para tomar decisiones rápidas y oportunas, reducir pérdidas económicas y prevenir la propagación de enfermedades dentro de la granja. Además, representa una práctica esencial para monitorear el estado sanitario de las aves y evaluar la efectividad de los programas de bioseguridad, vacunación y alimentación.

El doctor José Manuel Veintemillas destacó la importancia de esta herramienta dentro de la avicultura moderna y explicó que la necropsia permite conocer con precisión qué está ocurriendo internamente en las aves.

“Es una herramienta que en la avicultura es muy importante, muy útil, ya que mediante la necropsia podemos ver las lesiones que puede haber y cómo se puede encontrar un pollo normal o un pollo enfermo”.

Evaluación de lesiones y diagnóstico sanitario

Durante una necropsia se analizan distintos órganos y estructuras del ave para detectar lesiones o alteraciones que puedan estar relacionadas con enfermedades o problemas de manejo.

El especialista explicó que la necropsia permite orientar al técnico sobre posibles causas del problema sanitario, aunque remarcó que siempre debe complementarse con pruebas de laboratorio para llegar a un diagnóstico definitivo.

“La necropsia es una herramienta complementaria al departamento técnico, pero que tiene que también estar muy unida a un diagnóstico de laboratorio”.

Diferencia entre monitoreo y exploración

El doctor Veintemillas también explicó que es importante diferenciar entre un monitoreo rutinario y una exploración específica, ya que ambos tienen objetivos distintos dentro del manejo sanitario.

“Es muy importante entender el objetivo de cada uno. Un monitoreo rutinario busca ver en aves sanas de lotes normales si hay algo subclínico o está la normalidad establecida”.

Según indicó, muchas veces las aves no presentan síntomas visibles, pero internamente pueden estar desarrollando enfermedades o alteraciones que solo pueden detectarse mediante una necropsia.

“Las aves pueden no mostrar síntomas, pero dentro pueden estar cursando alguna patología o algunos problemas que en una necropsia se encuentran”.

En cambio, la exploración específica se realiza cuando ya existe un problema evidente dentro del galpón.

“La exploración específica busca ir a un galpón donde hay una enfermedad, un problema, malos índices, mortalidad, pollo que no come, mala conversión, diarrea y buscar específicamente en las aves que tienen los signos”.

En estos casos, el veterinario selecciona aves con síntomas visibles como diarrea, estornudos, disnea, problemas respiratorios o cojeras para evaluar internamente qué lesiones presentan.

“Es una herramienta que en la avicultura es muy importante, muy útil, ya que mediante la necropsia podemos ver las lesiones que puede haber y cómo se puede encontrar un pollo normal o un pollo enfermo”

“Lo que yo vea externamente busco esas aves e internamente a través de la necropsia qué tiene”.

El objetivo final es obtener un diagnóstico presuntivo que posteriormente pueda ser confirmado mediante análisis laboratoriales.

¿Cuándo se debe realizar una necropsia?

La necropsia puede realizarse prácticamente en cualquier etapa del ciclo productivo, desde el primer día de vida del pollo hasta el final de la crianza.

“Creo que es la herramienta número uno en la avicultura. Se puede hacer desde el día uno hasta el último día”.

La metodología puede variar según cada equipo técnico, pero insistió en que la necropsia debe formar parte permanente del trabajo veterinario.

“La herramienta de la necropsia, la tijera, el costotomo y el material, creo que es la herramienta que debe estar en el asiento trasero del veterinario todo el tiempo”.

Problemas más comunes encontrados en necropsias

Entre las lesiones más frecuentes encontradas en la avicultura moderna, el doctor Veintemillas mencionó la erosión de molleja como uno de los principales problemas.

“Lo más común en la avicultura es la erosión de molleja, producida por toxinas realmente de origen vegetal. El porcentaje de incidencia de erosión de molleja a nivel mundial, latinoamericano y local es el mismo, 60% aproximadamente”.

Además, indicó que también son frecuentes los problemas respiratorios y digestivos.

“Es muy común encontrar aerosaculitis, problemas respiratorios, exceso de moco intestinal, pasaje de alimentos, exceso de fluido intestinal”.

Otro problema recurrente son las lesiones en cojinetes plantares y arañazos, asociados principalmente a los sistemas de producción intensivos.

“Las lesiones de cojín y arañazos tienen mucho que ver con el tipo de crianza que tenemos ahora, muy intensiva, mucha densidad, por lo tanto, las aves tienen camas de mala calidad”.

La alta densidad de aves dificulta mantener camas secas y en buenas condiciones, favoreciendo la aparición de lesiones en patas y problemas de bienestar animal.

Herramienta esencial para la producción avícola

La necropsia no solo permite detectar enfermedades, sino también evaluar las condiciones de manejo, bioseguridad, ventilación, calidad de cama y nutrición dentro de la granja. Por ello, se ha convertido en una herramienta indispensable para mejorar la eficiencia productiva y reducir pérdidas económicas en la avicultura moderna.

El monitoreo constante y la detección temprana de problemas sanitarios permiten actuar de manera oportuna, garantizando una mejor salud de las aves y una producción más eficiente y sostenible.

Redacción: Publiagro