
El gremio alertó que el suministro actual sólo cubre el 60% de la demanda y que la escasez de combustible podría afectar más de 350 mil hectáreas que están listas para la cosecha de sorgo

A pocas semanas del inicio de la campaña grande de siembra de verano, prevista para noviembre, el sector productivo manifestó su profunda preocupación por las recientes declaraciones del Gobierno nacional, que reconoció la falta de divisas para la importación de combustible.
La incertidumbre sobre el abastecimiento de diésel —insumo esencial para la mecanización agrícola— genera alarma entre los productores, quienes advierten que la falta de una respuesta oportuna podría poner en riesgo no solo las 350 mil hectáreas de la campaña de invierno que están listas para la cosecha, sino también el desarrollo de la próxima campaña de verano, que ya debería tener avances en sus labores culturales.
Desde la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), se enfatiza que sin un suministro garantizado de combustible será imposible cumplir con el cronograma de siembra y transporte de insumos, lo que afectaría directamente la producción de granos como soya, maíz y sorgo, y tendría un impacto severo en la seguridad alimentaria del país, así como en las exportaciones agrícolas que sostienen gran parte de la economía cruceña.
“Nosotros venimos coordinando con las autoridades; hace un par de semanas hemos comenzado con el envío de diésel mediante cisternas móviles a zonas productivas, con entrega directa a pequeños productores, así como se ha reactivado la entrega de diésel ULS a medianos y grandes productores, aunque no en la cantidad que se requiere”, informó Jaime Hernández, gerente general de ANAPO.

“Con la entrega que en estos momentos se tiene, estamos solo con un 60% de la producción de diésel. Eso significa que se está poniendo en riesgo un 40% del área que puede verse reducida en caso de que no exista el diésel suficiente y no se priorice la entrega directa a pequeños, medianos y grandes productores”

El representante del sector oleaginoso también hizo énfasis en que el nivel de abastecimiento actual sigue siendo insuficiente. “Con la entrega que en estos momentos se tiene, estamos solo con un 60% de la producción de diésel. Eso significa que se está poniendo en riesgo un 40% del área que puede verse reducida en caso de que no exista el diésel suficiente y no se priorice la entrega directa a pequeños, medianos y grandes productores”, advirtió.
Hernández subrayó que la situación podría derivar en consecuencias graves para todo el país si no se encuentra una solución inmediata. “Si se concreta esta situación, realmente las consecuencias para el país van a ser catastróficas en términos de producción de alimento y exportación, por lo que esperamos que podamos acordar con YPFB una solución definitiva para que se garantice la próxima campaña”, concluyó.
El sector agroproductivo insiste en la urgencia de garantizar el suministro de diésel en tiempo y forma, recordando que cada retraso en la provisión del combustible impacta directamente en la planificación agrícola, en la productividad del campo y, finalmente, en la estabilidad económica y alimentaria de Bolivia.

Fuente: Jaime Hernandez (ANAPO)
Redacción: Publiagro














