
Con ejemplares que rivalizan con Brasil, evaluaciones genómicas y exportaciones históricas, la raza Gyr demuestra su madurez y aporta al crecimiento del Girolando



André Ravelo, juez de la raza Gyr Lechero, destacó en Expocruz 2025 lo que ya se ha venido observando: “los machos Gyr lecheros están en un nivel muy bueno. La calidad de los machos es literalmente mejor que en otros años … La estructura, la presentación, la genética, todo eso ha subido”, señaló. No solo valora los ejemplares que ve en pista, sino también la cantidad creciente de ganaderos y expositores que se aventuran a mejorar su hato con esta raza lechera.
Ravelo apunta que los animales de Bolivia ya podrían competir en grandes ferias internacionales, lo que demuestra que la genética importada (principalmente de Brasil) está siendo bien trabajada aquí: buena alimentación, buen manejo, cuidado sanitario y presentación. “La calidad está muy buena realmente. Felicitaciones a todos los participantes … Muy parejo el ganado de Bolivia con el ganado de Brasil. La genética es muy hermana”, comentó.
Este progreso se puede constatar en distintos frentes. Por ejemplo, la cabaña Esterlina ha liderado esfuerzos durante más de 20 años fusionando genética boliviana y brasileña para ejemplares Gyr lecheros de alta capacidad. Se preparan remates como el “Remate Pintura”, donde se ofertarán animales Gyr y Girolando de alta genética.
Otro dato relevante: en Exponorte 2024, la vaca Bélgica FIV Esterlina estableció récord nacional para Gyr: produjo 175,40 kg durante el concurso lechero de esa feria, con un promedio de 58,46 kg/día y pico de lactancia de 65,70 kg. También se realizó la primera evaluación genómica de vacas Gyr lecheras en Bolivia, con más de 130 ejemplares de cuatro cabañas (Esterlina, Curichi Grande, Monte Alegre y Acapulco), en colaboración con ABCGIL y Embrapa, lo que sitúa al país al nivel de las potencias en genética lechera.
Un hecho histórico fue la exportación de Pintura Esterlina y su hija Felicidad hacia Brasil, marcando las primeras vacas Gyr lecheras bolivianas enviadas oficialmente al vecino país. Ese paso no solo simboliza éxito comercial, sino que valida la genética boliviana en los estándares exigidos internacionalmente.

“La raza Gyr boliviana ha dado un salto cualitativo: mejor estructura, genética probada, remates relevantes y producción creciente que apuntala el futuro lechero del país”

Potencial para seguir creciendo y su aporte al Girolando
- Selección y progenie: la mejora continua depende de aplicar métodos genómicos, evaluaciones de progenie madre y padre, y seleccionar animales no solo por producción lechera sino por salud, adaptabilidad y eficiencia alimentaria.
- Mejor clima-productividad: el Gyr tiene rusticidad frente al calor tropical, lo que lo hace ideal para muchas zonas bolivianas. Con una genética bien manejada, puede producir buenos volúmenes de leche manteniendo bajos costos de alimentación y cuidados.
- Convergencia con Girolando: una vaca Girolando hereda de una madre Gyr buena parte de los puntos fuertes: adaptación tropical, resistencia y capacidad productiva. Si la población Gyr crece en calidad, mejora también la base de madres productivas para Girolando y se eleva el estándar general de producción lechera.
- Mercados exteriores y valor agregado: con ejemplares exportados, con remates donde se ofertan animales de alta genética, ya el sector tiene antecedentes para aspirar a más: semén, embriones, animales vivos de alto valor, participación en ferias internacionales.
- Consumo lechero nacional creciente: Un dato que refuerza todo lo anterior: Bolivia ha experimentado un aumento en el consumo de leche per cápita: de ~49 litros por persona al año en 2012 a ~68 litros en 2024, junto con mejoras en la calidad de leche. Esto demanda mayor producción de vacas lecheras eficientes y bien seleccionadas, lo que favorece razas como Gyr y Girolando.
La percepción de André Ravelo está en línea con lo que muestran los datos: el Gyr lechero boliviano ya no es solo promesa, es realidad. Con mejores machos, más expositores comprometidos, genética importada bien usada, evaluaciones genómicas, exportaciones concretas, récords de producción, el Gyr levanta vuelo.
Este avance no solo beneficia a quienes crían Gyr, sino al conjunto del sector lechero: Girolando se ve fortalecido al tener una base potente de madres productivas, Génetica con respaldo técnico y un ambiente de competencia que exige lo mejor.
Si Bolivia mantiene este ritmo —inversión genética, manejo, ambiente, seguimiento técnico—, el Gyr podrá consolidarse como raza líder tropical, con exportaciones crecientes, mejor salud para el hato nacional, mayor productividad lechera y reconocimiento internacional persistente.

Redacción: Publiagro














