Con animales más precoces, funcionales y de excelente conformación, la raza Brahman se consolida como un pilar en los programas de mejoramiento genético 

Este lote de toritos fue vendido en un remate/ Foto: Publiagro
Este lote de toritos fue vendido en un remate/ Foto: Publiagro

La raza Brahman americano se ha consolidado como una de las más valiosas dentro de los sistemas de producción cárnica en regiones tropicales y subtropicales. Su genética, resultado de décadas de rigurosa selección y mejoramiento, desarrollada principalmente en Estados Unidos, ha permitido la creación de animales con sobresalientes características de adaptación, rusticidad y eficiencia productiva, especialmente en ambientes desafiantes como los del trópico.

Derivado de importantes líneas de cebú originarias de la India —como Guzerá, Nelore y Gir—, el Brahman americano fue perfeccionado en condiciones agroecológicas extremas, dando lugar a un biotipo robusto, eficiente y altamente resistente al calor, a los parásitos y a enfermedades propias de climas cálidos y húmedos. Esta adaptabilidad ha convertido al Brahman en una herramienta genética estratégica para programas de cruzamiento dirigidos a la producción de carne de calidad en América Latina.

Desde una perspectiva productiva, el Brahman se destaca por su desarrollo muscular, su eficiencia en la conversión alimenticia y su capacidad de producir terneros vigorosos, con un crecimiento acelerado y sostenido en sistemas extensivos. Además de aportar volumen, su carne contribuye a mejorar los índices de rusticidad y longevidad en cruzamientos comerciales, consolidando su papel como base genética fundamental para el fortalecimiento de rodeos ganaderos en regiones como Beni, Santa Cruz y otras zonas tropicales de Bolivia.

Uno de los productores que ha apostado con firmeza por esta raza es Don Rodrigo Nogales, quien lleva adelante una ambiciosa línea de mejoramiento genético desde su cabaña, con el objetivo de obtener un Brahman más precoz, más productivo y con mayores cualidades cárnicas y lecheras.

«Tenemos animales de 18 meses que ya están pesando 800 kilos, ya producen semen para la central de colecta. Queremos seguir produciendo esto y es lo que la mayoría de la gente debería hacer”
Foto: Publiagro
Foto: Publiagro

“Tenemos animales de 18 meses que ya están pesando 800 kilos, ya producen semen para la central de colecta. Queremos seguir produciendo esto y es lo que la mayoría de la gente debería hacer”, explica Nogales. “Tratamos de que sean animales chicos, carniceros, con buenos aplomos, con un buen temperamento, mansos y con buena habilidad materna”.

En su búsqueda de excelencia genética, Nogales destaca una visita realizada hace cinco años junto al criador Hungerford a la reconocida cabaña JD Hudgins en Estados Unidos, donde adquirieron un importante lote de embriones. “Trajimos 219 embriones sexados de hembras, con importantes toros de la hacienda”, cuenta. Este paso marcó un punto de inflexión en la calidad de su hato.

Hoy, su visión sigue firme y en expansión. “La idea es seguir importando embriones, no solo por la consistencia genética de esos animales, sino por el sello que les imprime a nuestros animales. Hemos invertido mucho y queremos seguir haciéndolo”, afirma Nogales, quien además anuncia la próxima importación de embriones de la firma norteamericana Heritage, reconocida por su genética de élite.

La experiencia de Rodrigo Nogales es un claro ejemplo del valor estratégico del Brahman americano y del compromiso de los productores bolivianos por mejorar continuamente la calidad genética de sus rodeos. A través de inversiones sostenidas, innovación tecnológica y una visión clara del mercado, el Brahman se proyecta como una de las principales herramientas para el desarrollo ganadero en el trópico.

Fuente: Rodrigo Nogales
Redacción: Publiagro