
La Salmonella Dublin afecta a terneros, resiste antibióticos y puede transmitirse a humanos, generando alarma en el sector agropecuario y sanitario

Un estudio reciente publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science ha encendido las alarmas en el sector agropecuario y de salud pública al revelar un preocupante aumento de la Salmonella Dublin, una bacteria adaptada al ganado bovino, en establos lecheros de varios países. Esta cepa no solo provoca enfermedades graves en terneros, como septicemia y neumonía con altas tasas de mortalidad, sino que también representa una amenaza directa para la salud humana.
En personas, la infección por S. Dublin se asocia a cuadros clínicos más severos que otras variantes de Salmonella, con una tasa de hospitalización superior al 75 % y una mortalidad considerablemente mayor. Además, la bacteria ha desarrollado resistencia a múltiples antibióticos, lo que complica aún más su tratamiento tanto en animales como en humanos.
Uno de los hallazgos más inquietantes del estudio es que muchos animales infectados pueden ser portadores asintomáticos, facilitando así la persistencia y propagación silenciosa del patógeno dentro del hato. Entre los factores de riesgo identificados se incluyen el estrés por parto o transporte, la mala higiene en áreas de maternidad, la sobrepoblación, el contacto entre animales de distintas edades y el consumo de leche o calostro sin pasteurizar.

«El artículo subraya que países como Dinamarca han logrado reducir la prevalencia de S. Dublin mediante programas nacionales de vigilancia sanitaria, mientras que en otros, como Estados Unidos y Canadá, todavía no se ha implementado una estrategia uniforme”


Para frenar el avance de esta bacteria, los investigadores recomiendan una serie de medidas clave:
- Separar al ternero de la madre inmediatamente tras el parto.
- Evitar que vacas enfermas utilicen las mismas zonas de maternidad.
- Desinfectar rigurosamente utensilios y superficies.
- Fortalecer la bioseguridad de la granja, limitando el ingreso de animales sin pruebas sanitarias previas.
- Aplicar vacunas como parte de un plan integral, aunque se reconoce que aún se requieren más estudios sobre su eficacia real.
El artículo subraya que países como Dinamarca han logrado reducir la prevalencia de S. Dublin mediante programas nacionales de vigilancia sanitaria, mientras que en otros, como Estados Unidos y Canadá, todavía no se ha implementado una estrategia uniforme. Esta falta de un enfoque coordinado deja abierta la puerta a un riesgo creciente, tanto en términos de salud pública como de pérdidas económicas para el sector lechero.
Fuente: Frontiers in Veterinary Science
Redacción: Publiagro













