El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), a través del Programa Papa y Yuca, ha realizado recientemente la cosecha del cultivo de yuca, además de iniciar las labores de inspección y recolección de baretas. Estas actividades se llevan a cabo con el propósito de fiscalizar y garantizar la calidad genética de las semillas de yuca que serán distribuidas a diferentes productores. La iniciativa se desarrolló en la comunidad Los Tajibos, ubicada en el Municipio de Cotoca.

El objetivo fundamental es “incrementar la disponibilidad de semillas (esquejes) de yuca mediante el manejo de la variabilidad genética, la transferencia tecnológica y la producción de semilla de categorías altas”, explicó el equipo técnico del INIAF. Para ello, se identificaron diversas áreas productivas con la ayuda de cooperadores locales, con la finalidad de cubrir la demanda establecida dentro del programa Tubérculos y Raíces.

«Incrementar la disponibilidad de semillas (esquejes) de yuca mediante el manejo de la variabilidad genética, la transferencia tecnológica y la producción de semilla de categorías altas”
Foto: Iniaf
Foto: Iniaf

De esta manera, el proyecto busca cumplir con la meta del componente de producción de semilla de alta calidad genética, lo que permitirá mejorar significativamente la productividad y la sanidad del cultivo de yuca. Además, mediante la fiscalización de las semillas, se asegura que los productores reciban material genético certificado y con las características óptimas para un buen desarrollo agrícola.

Este esfuerzo no solo beneficia a los agricultores de la región, sino que contribuye al fortalecimiento del sector agrícola nacional, promoviendo prácticas sustentables y la innovación tecnológica en los cultivos de tubérculos y raíces.

Fuente: Iniaf
Redacción: Publiagro