La conservación de forraje, una salida a la época seca

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Un técnico de la empresa Unión Agronegocios señala que es necesario tomar previsiones ante la temporada de invierno que se avecina. Por ello los ganaderos deben empezar a hacer números, ver dónde puede reducir la carga en sus potreros y si se cuenta con algún exceso de forraje, se debe guardar esos alimentos.

La conservación del forraje es muy importante para la alimentación de los animales, por cuanto si se presenta un exceso del mismo en la época de lluvias, también se presenta un declive en la producción del mismo en la temporada de sequía. Por ello se recomienda la utilización de las técnicas actualizadas para la conservación de este importante alimento del ganado.
Walter Cossio Tobías, jefe de la división agrícola ganadera en Unión Agronegocios, entrevistado para el portal de Publiagro ofreció amplia información sobre este tema que es vital en la alimentación de los animales.

¿Cuáles son las diferencias que existen entre el heno, el ensilaje y otros?
«En el caso del heno se trata de un material que ha sido segado y secado hasta tener un 80% de materia seca para su conservación y una vez secado se procede a realizar el enrollado», manifiesta.

El especialista, de igual forma, destaca que es muy utilizado para la alimentación y conservación de los animales.

El otro material, recalca, es un henolaje que está compuesto entre un ensilaje y un heno (rollo) realizándose el proceso anterior, vale decir, el picado o segado del material aunque se le deja secar entre un 50 a 60% de su materia.

Luego de ese proceso se realiza el hilerado, el enrollado y posteriormente se cubre con un plástico para que se produzca una fermentación interna.

Para Cossio, el henolaje posee un altísimo nivel de palatabilidad, como lo pudo demostrar durante su presentación en la propiedad El Carmen, donde se pudo apreciar que se elabora una mezcla, la cual se les dio a lo que llamó las campeonas, que rechazaron el material.

Sin embargo, al darles el henolaje, las campeonas lo devoraban por lo que estima que se debe realizar una mezcla de 70 de henolaje y 30 de heno.

Al referirse al tema del silo, lo recomendó ampliamente porque posee un alto nivel de palatabilidad y de materia seca.

Refiere, igualmente, que un silo es una técnica cara ya que se requiere la utilización de materiales de primera calidad para su elaboración. Debe tener un elevado nivel de granos que aportan la energía a los animales y eso abarata los costos de la técnica del ensilaje.

Fue enfático en precisar que para la utilización de las mencionadas técnicas de alimentación, todo depende de la genética, lo que quiere y a lo que tiene el ganadero.

«Si el productor tiene abundantes pasturas, pero no tiene mucho espacio para sembrar granos o no posee una gran cantidad de animales, tranquilamente con un rollo podría pasar la época del invierno, suplementando con un poco de granos y así pasará la temporada sin reducir la producción», afirma.
De igual forma señaló que en el caso del silo el productor debe tener un tractor, una picadora, una lona y los productores pequeños deben seguir los mismos consejos.

Resalta que siguiendo los pasos anteriores un ensilaje puede salir de excelente calidad, tanto a gran escala, como en un turril de 20 litros para productores pequeños.

La producción eficiente
Sobre este tema el especialista en materia de alimentación de los animales señaló que una producción eficiente es el costo de la rentabilidad que tiene el ganadero por unidad de área.
Esto quiere decir que si tiene un excelente rendimiento de materia seca es positivo.

Generalmente, muchas personas miden el rendimiento en materia verde, aunque lo recomendable es medirlo en materia seca en virtud a que al final eso es lo que nutre al animal.

«Si tenemos un alto rendimiento en materia seca y lo trasladamos posteriormente a nuestro campo o a nuestros animales y allí debemos apreciar la capacidad que ellos tienen de absorción y de transformación del material para brindar un mayor rendimiento», estimó.

El entrevistado, no obstante, considera que la genética juega un papel primordial. En el caso de las lecherías se puede comparar con un ganado de carne, tanto en eficiencia como en producción.

Asimismo indicó que dentro de los rubros cárnicos y lecheros hay diferentes niveles genéticos y por ello la alimentación de los animales debe ir en función de lo que se necesita.

Sobre el tema del maíz indicó que todos son digestibles en los animales. Considera que el punto de corte para realizar un buen ensilado es muy importante.

Finalmente para la época seca recomendó a los ganaderos empezar a hacer números, ver dónde puede empezar a reducir la carga en sus potreros y si se cuenta con algún exceso de forraje debe comenzar a guardar ese alimento.

«Estamos en época de la Niña y ese fenómeno atmosférico trae inviernos muy crudos y secos. Además es conveniente abastecerse con materia seca que pueda brindar a sus animales.

 

Fuente: Publiagro