domingo, julio 5, 2026
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La ganadería de Santa Cruz casi llega a cinco millones de cabezas

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Fegasacruz destaca que el hato ganadero del departamento está en 4.433.463 cabezas, seguida por Beni 3.011.144 y Chuquisaca con 684.078.

La ganadería cruceña hasta el primer semestre de este año cuenta con 4.433.463 cabezas, seguida por el Beni con 3.011.144 (30%) y Chuquisaca con 684.078 (7%), de acuerdo a los datos que maneja Fegasacruz. 

El reporte que aporta la Federación de Ganaderos de Santa Cruz señala que la región de la chiquitania acapara el 65% del hato cruceño, mientras que las zonas del Chaco y Central-Norte tienen el 16%; el restante 3% está en la región de los valles.

En cuanto a la producción bovina en Santa Cruz genera anualmente $us 403,5 millones de bolivianos, equivalente al 47,7% de los $us 844,4 millones a nivel nacional.

La carne es el principal rubro en el departamento con 135.569 toneladas y 385 millones de dólares, luego está el cuero con 539.158 unidades y 785 mil dólares. El rubro de los menudos, con 673.948 unidades, genera $us 17,6 millones por gestión.

Dos grandes regiones producen la carne

Por su parte, el diario Comercio Exterior en un interesante artículo establece que la ganadería boliviana registró un hato de más de 9,5 millones de cabezas, establecidos en dos regiones: la occidental y la oriental.

Este medio informativo presenta sus balances a través de la página web del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), donde aborda aspectos interesantes del sector ganadero nacional.

Al respecto precisan que la región occidental, en función a la altura, se subdivide en ganadería del altiplano y de los Valles. Y la región Oriental de topografía llana, definida por sus condiciones climáticas y su espacio extensivo para producción de ganado entre los departamentos de Beni y Santa Cruz que representan el 75% del total de cabezas de bovinos.

Asimismo, entre estas zonas existen diferentes tipos de ganadería, como la familiar y de subsistencia, y la ganadería extensiva, dedicada a la producción de carne, cueros, lácteos y sistemas silvopastoriles.

Al referirse al mercado mundial establecen que la demanda de carne en los países en desarrollo ha ido creciendo impulsada por el crecimiento demográfico, y particularmente en años anteriores por el incremento de los ingresos y fortalecida por tendencias como la urbanización y las variaciones en las preferencias y hábitos alimentarios. 

En un escenario positivo -de continuo y fuerte crecimiento económico en los países en desarrollo- se mantendrá este desplazamiento constante hacia un contenido mayor de proteínas en la alimentación y, por consiguiente, hacia un consumo mayor de carne. 

Las previsiones indican que el comercio mundial de las principales carnes (cerdos, pollos y bovinos) se ubicaría en 33,7 millones de toneladas, según USDA, denotando en el 2019 un crecimiento del 5% en producción de carne bovina en países en desarrollo y 1% en países desarrollados, frente al crecimiento entre el 2017-2019 (OCDE/FAO).

A nivel mundial, el consumo agregado de carne ha seguido una trayectoria ascendente en los últimos años, sin embargo, la tendencia de los tipos individuales de carne no ha sido homogénea (bovina, aves de corral, cerdo y otros). 

Las diferencias en precios relativos, combinadas con las crecientes preocupaciones sanitarias y ambientales, han llevado a los consumidores a reducir de manera gradual la proporción de carne roja en su consumo de carne y al mismo tiempo aumentar la proporción de carne de aves de corral en algunas regiones en desarrollo principalmente.

El cambio climático, la obesidad, los adelantos tecnológicos y los cambiantes estilos de vida de los consumidores son también factores importantes, en particular porque influyen en las iniciativas en materia de políticas públicas y en el cambio hacia patrones de consumo ambientalmente sostenibles. 

La atención cada vez mayor que los consumidores prestan al tratamiento de los animales y a la forma en que se produce la carne (con una creciente preferencia por carne y productos cárnicos orgánicos) son factores relativamente nuevos que son difíciles de evaluar en este momento.

A pesar de ello, el crecimiento del consumo de carne en los países asiáticos principalmente, se ha visto como grandes demandantes de este tipo de carnes (mostrando una disminución de demanda de carne porcina) y acorde a la recuperación económica de los países.

Además, aprecian un mayor consumo per cápita debido al incremento de los ingresos, la disminución de los precios de la carne en términos reales y la liberalización del comercio, generaría un escenario de crecimiento constante para el sector cárnico.

 

Redacción: Publiagro

Fuente: Comercio Exterior /Fegasacruz