¿Que ha planteado la FAO al gobierno para subir el rendimiento?
En realidad hemos comenzado con estos trabajos anteriormente a la crisis del Covid-19 y para mí el Covid-19 solo refuerza esos puntos débiles de nuestro sistema agrícola que siempre hemos mantenido, hemos comenzado a trazar lineamientos y estrategias para la agricultura familiar pero también para la agricultura en general porque no solo se registra bajos rendimientos en la agricultura familiar sino en la agricultura agroindustrial y la agricultura de exportación y en ese sentido un enfoque principal ha sido la base de la producción que es la salud de los suelos, atacar la degradación de los suelos sobre todo en la parte del altiplano que son casi desérticos y por eso la producción es tan baja pero hay muchas razones, por ejemplo la atención técnica a todo el sector de agricultura familiar ha sido muy poca, no existe una extensión rural que realmente se interese por los asuntos técnicos de la producción sino también comerciales de la organización de campesinos y campesinas, en forma más profesional para realmente asegurar la producción de la cual puedan vivir económicamente bien.
Después asuntos de la infraestructura productiva y ahí no solamente hablamos de carretera sino también de centros de acopio que sean descentralizados en los municipios, con acceso a los campesinos tal vez operados en forma de cooperativas por los mismos agricultores, centros de mercadeo, todas las cadenas de mercadeo y de valor. Las logísticas, en el oriente entran puertos pluviales, ferrocarriles, todo el sistema que realmente pueda asegurar que los productos se puedan trasladar sin mayores costos y ahí entra también la responsabilidad del gobierno porque esos son aportes que la sociedad debe dar al sector productivo para que este pueda prosperar.
También están todas las cadenas productivas para la producción misma, el acceso a insumos, a maquinarias apropiada, en el pasado la agricultura familiar ha recibido donaciones de tractores monstruosos completamente fuera del lugar, con arados que más bien han destruido los suelos en vez de mejorar la productividad pero no han recibido una mecanización apropiada, sostenible pero no solo de la forma económica para operarla sino sostenible de la forma ecológica, hablamos por ejemplo de la agricultura de condonación que requiere sembradoras particulares directa sin mover el suelo, todos estos asuntos entran en esas estrategias, con eso estoy seguro que en poco tiempo podemos aumentar la productividad del sector agrícola.
La mayoría de los fondos que se han movilizado para atender la emergencia están destinados a salud, al equipamiento con materiales de protección, respiradores, test para el covid-19, pero también en el mes de julio están llegando más ofertas de donaciones y programas de crédito para mejorar el sector agroalimentario y asegurar la función de este sector a futuro. Así mismo alivio a las microempresas que están sufriendo y no tienen perspectivas de futuro, incluso agrupaciones agrícolas campesinas que han perdido sus mercados, que están luchando por seguir operando y necesitan crédito para las próximas siembras. En todo este sector estamos buscando donantes.
Naciones Unidas ha creado un fondo para atención a la recuperación del covid-19 y Bolivia no entra en la primera convocatoria, pero habrá otras convocatorias y esta pronta la segunda convocatoria.
La FAO tiene una serie de proyectos tanto de respuesta a emergencia y recuperación como a otros proyectos de desarrollo regional, entre otros respuesta a incendios como de la Chiquitania, estamos tratando de enfocarnos a la problemática del covid-19 en particular por ejemplo los pueblos indígenas del oriente que en parte han perdido sus medios de vida con los incendios y están pidiendo salida de venta a mercados, acceso a alimentos y están pasando un momento muy duro ahora, se están terminando los alimentos en las comunidades por el cierre general del país como en Santa Cruz y Beni, ahí vemos que hay mucha necesidad y hay que atender de manera urgente.
¿Como podemos potenciar las producciones regionalizadas, quinua, asaí, cupesi (algarrobo), castaña, entre otros? ¿de quien tiene que ser la iniciativa de ellos o hacerlo en conjunto?
Debe ser un esfuerzo en común, independientemente del covid-19, este ha sido uno de los enfoques de la FAO, aumentar la producción agrícola sobre todo regionalizada, con productos de las regiones que son los que mejor crecen en ese lugar. Tenemos un proyecto por ejemplo de biodiversidad a nivel nacional que está recuperando variedades, cultivos tradicionales que se han perdido no solo tratando de aumentar la productividad de estos cultivos sino también reentrar en los mercados, en las costumbres alimenticias y en ese sentido obviamente cada región necesita un enfoque particular pero, idealmente tenemos que fortalecer los municipios para que cada microrregión trate de producir tanta diversidad de productos alimenticios, que realmente puedan asegurar la alimentación de su población en los municipios, microrregiones, con mercados focalizados y de la misma forma aprovechar productos como el copoazú, asaí, castaña, para crearles valor agregado, facilitar realmente el procesamiento de estos productos con calidad y productos afinados para mercados de alto valor por ejemplo: la castaña porque hay mucho potencial para terminar los productos para exportación, aquí en el país y no venderla a granel, en contenedores a Brasil y que este país se apropie y agregue el valor. En todo esto obviamente hay que colaborar entre organizaciones, entre comunidades, pero el sector público debe ayudar por ejemplo en la infraestructura de procesamiento, infraestructuras viales para llegar a los mercados y ahí se necesita el apoyo del sector público para facilitar es desarrollo de forma conjunta entre los participantes directos, el sector privado también puede invertir, los bancos que tienen ofertas de ayuda en ese sentido.
¿Como sugieren ustedes a los gobiernos donde pueden invertir o como tienen que direccionar los fondos?
Definitivamente, el gobierno anterior habló de soberanía alimentaria, de seguridad alimentaria, pero más bien ha sido poca la asistencia técnica por ejemplo con la agricultura familiar. Cuando hablamos de la quinua el enfoque era impulsar este cultivo para exportación, pero se perdió hasta el consumo nacional y recién estamos tratando de recuperar, no hubo atención técnica.
Espero que realmente podamos poner más seriedad al enfocar y dar prioridad en la producción de alimentos para el consumo nacional de forma sostenible y lo que sobre dedicarlo a la exportación, pero con valor agregado.
Fuente: Publiagro