sábado, mayo 2, 2026
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Cultivos de cobertura, herramienta para proteger los suelos

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Un estudio del INTA Cañada de Gómez –Santa Fe– demostró los beneficios que aportan la avena y la vicia en las rotaciones de soja. Su incorporación mejora los balances de agua y de nutrientes para el cultivo principal y, además, protege la superficie de la erosión hídrica.

En la actualidad, son bien conocidos los atributos que poseen aquellos cultivos que se siembran en esquemas de rotación con soja y maíz, cuyo objetivo es mejorar la fertilidad del suelo, mejorar el balance del agua e incrementar la biodiversidad de los ambientes productivos. En este sentido, un estudio del INTA Cañada de Gómez –Santa Fe– demostró que su incorporación permite mejorar los balances de agua y de nutrientes en el suelo, en beneficio del cultivo de renta.

“En Santa Fe, los cultivos de cobertura ganaron terreno, sobre todo en aquellos lotes donde no intervienen los cultivos de invierno”, señaló Julia Capurro, especialista en cultivos y jefa de la Agencia de Extensión Rural Cañada de Gómez del INTA.

En el sur de Santa Fe, los tres cultivos más sembrados son soja de primera, trigo y maíz. Sin embargo, la relación entre las superficies de cada uno varió considerablemente en las últimas décadas, al igual que en gran parte de la región pampeana. “Si comparamos las dos gramíneas, el maíz creció significativamente más que el trigo. En 1988/89 se sembraban 4,2 hectáreas de trigo por cada hectárea de maíz, mientras que en 2018/19 esa relación disminuyó a 1,1”, comparó Capurro.

En la actualidad, el 75 % del área sembrada se ocupa sólo con cultivos estivales. “En estos esquemas, los períodos de barbecho –sin cultivo– se prolongan en un ciclo no menor a seis meses, desde principios de otoño hasta la primavera, según el cultivo implantado”, indicó Capurro y aclaró: “Esos barbechos se mantienen libres de malezas con la aplicación de sucesivas mezclas de herbicidas, en especial para controlar especies resistentes a los productos más utilizados”.

En línea con la necesidad de aportar productividad y sustentabilidad a las secuencias agrícolas sin cultivos de invierno, “la propuesta es mantener el lote cubierto de verde, con al menos un cultivo, durante todo el año”, destacó la especialista del INTA quien detalló las múltiples ventajas que aportan al sistema: mejoran el aporte de nutrientes en el suelo, gracias a la degradación de la biomasa aérea y radicular, protegen la superficie de la erosión hídrica, generada por escurrimientos superficiales de las lluvias y favorecen la infiltración de agua, entre otros aspectos.

Un estudio realizado en la localidad de Correa –sur de Santa Fe–, durante seis años consecutivos y en una secuencia soja-soja determinó que la incorporación de cultivos de cobertura (CC) mejoró la capacidad de recarga de agua en el perfil, lo que derivó en mayores contenidos de agua en el suelo durante el ciclo de la soja.

“Durante el ensayo trabajamos con los siguientes cultivos de cobertura: trigo pan (Triticum aestivum), avena (Avena sativa), vicia (Vicia sativa), avena + vicia y un tratamiento control (sin cultivos de cobertura) con barbecho químico”, indicó Capurro y explicó que las gramíneas produjeron más materia seca, con una media de 7.441 kilogramos por hectárea, pero la leguminosa aportó casi un 50 % más de nitrógeno con un promedio de 148 kilos por hectárea. La mezcla de gramínea y leguminosa presentó valores intermedios entre ambas especies, tanto de materia seca como de nitrógeno.

“El tratamiento testigo sin CC fue muy ineficiente en el almacenamiento del agua de las precipitaciones; se dedujo que una elevada proporción de las lluvias caídas en el barbecho tradicional se perdió por escurrimientos superficiales, filtración profunda y/o evaporación”, expresó la especialista del INTA.

En contraste, las parcelas con CC mostraron una mayor capacidad de recarga de agua en el perfil, en comparación con la parcela testigo. “Esto permitió la obtención de óptimas implantaciones del cultivo de soja en los seis años de estudio”, acentuó Capurro.

Los rindes de la oleaginosa mostraron una relación altamente significativa con las precipitaciones registradas durante el ciclo del cultivo estival y promediaron los 4.000 kilos por hectárea. No obstante, Capurro destacó que “en cuatro de los seis años evaluados, la soja sobre vicia rindió más que la soja sin cultivos de cobertura”.

De acuerdo Capurro, estos resultados muestran la importancia de la mezcla de especies para los CC. “En este caso, las gramíneas aportaron su elevada producción de materia seca y la leguminosa su significativo aporte de nitrógeno”. En definitiva, “se suman los beneficios a la biomasa producida y a la cobertura lograda”, consideró.

Fuente: Mundo Agropecuario

Importación de alimentos sube un 13% en abril

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En medio de una coyuntura marcada por el destino de recursos al consumo de productos básicos a consecuencia de la pandemia del coronavirus, el volumen de las importaciones de alimentos y bebidas, entre los meses de enero y abril de 2020, se incrementó en 13 por ciento en relación a similar periodo del año pasado, señala el último reporte del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Los datos reflejan que, durante los primeros cuatro meses de 2019, el volumen de dicha categoría de productos llegó a 240.883.420 kilogramos brutos, mientras que en el primer cuatrimestre de la presente gestión alcanzó a 273.163.124.

En términos de valor, las importaciones de alimentos y bebidas también registran un aumento. Entre enero y marzo de 2019 Bolivia compró un total de 280.156.901 dólares; en el mismo periodo de 2020 el valor alcanzó a 2017.481.471.

El documento del IBCE señala que, al mes de abril de 2020, las importaciones sumaron 2.270 millones de dólares, valor que representa un 30 por ciento menos en comparación con el monto registrado en similar periodo de 2019.
En opinión del economista Germán Molina, la mayor parte de la población ha destinado sus recursos a la compra de alimentos desde el inicio de la emergencia sanitaria por el coronavirus.
Afirma que la incertidumbre generada por la pandemia generó un cambio de comportamiento en la economía de las familias, lo cual puede reflejarse en la reducción de los depósitos y obtención de créditos la banca. Explicó que las personas prefieren gastar en alimentos y no en inversiones.

Fuente: La Prensa

La agroindustria brasileña crece en la pandemia y es más atractiva para los inversores extranjeros.

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El sector se destacó en medio de la recuperación económica y la crisis de Covid-19.

El único sector de la economía brasileña que registró un crecimiento consecutivo, incluso en medio de las últimas crisis, los negocios agrícolas pueden convertirse, en los próximos años, en el foco de fusiones y adquisiciones e inversores extranjeros en el país. Los fondos soberanos, como Arabia Saudita, ya han contribuido recursos en Brasil, de la misma manera que las empresas nacionales invirtieron en fábricas y oficinas en el Medio Oriente y África del Norte, como BRF, que abrió una unidad en Abu Dhabi y anunció inversiones en el mercado saudí.

Este movimiento puede tener nuevos capítulos pronto: además de demostrar ser un garante del suministro de alimentos incluso en la pandemia, Brasil debería registrar una expansión en la producción de café arábica, soja, azúcar, algodón y maíz y el mayor valor bruto de la producción agrícola ( VBP) en los últimos 30 años, estimado en R $ 697 mil millones.

Según el presidente de la Asociación Brasileña de Proteínas Animales (ABPA), Francisco Turra, se han realizado encuestas recientes de inversores extranjeros por parte de empresas del sector, pero aún no se han materializado en los negocios, todavía. En la evaluación de Turra, esto no debería tardar en llegar.

“Creo que ahora es el momento de estas inversiones, ya que los agronegocios saldrán de esta crisis más fuertes que nunca. Ahora es el momento de invertir recursos, de aprovechar el hecho de que el tipo de cambio para las exportaciones promete un retorno muy rápido (sobre la inversión). Los asiáticos están atentos a las oportunidades, China va a hacer inversiones aquí, y el mundo islámico necesita aprovechar las oportunidades que existen «, declaró Turra en una entrevista con ANBA. “Estoy seguro de que Brasil saldrá de esta crisis (generada por Covid-19), fortalecida y con la imagen de ser una gran reserva en la producción de alimentos. Los sectores más fuertes de la economía son los vinculados a los agronegocios ”, dice.

Turra cree que esta oportunidad también debería aprovecharse por el hecho de que Brasil es un garante de la seguridad alimentaria para los países que no tienen las mismas condiciones de infraestructura agrícola o tienen una demanda mucho mayor que su capacidad de producción. Para estas naciones, es más efectivo invertir en Brasil que en la producción local de alimentos.

“Arabia Saudita intentó, hace unos años, producir aves, pero no es fácil. Pueden mantener y expandir su conocimiento y experiencia en sectores en los que son una potencia, como la energía, e invertir en asociaciones con Brasil en el sector de producción de alimentos. En alianzas sólidas que garanticen su seguridad alimentaria ” , dice.

La coordinadora de inteligencia comercial de la Confederación Nacional de Agricultura (CNA), Sueme Mori Andrade, también cree que Brasil tiene las credenciales para atraer inversiones de otros países en su producción agrícola y de proteínas animales, pero no a corto plazo.

“La reducción de la actividad económica mundial tiene un impacto directo en la capacidad de inversión de las empresas. La precaución y la preocupación por la liquidez son prioridades en este momento. Mientras exista este escenario de incertidumbre, las empresas deben evitar realizar inversiones a largo plazo, como las productivas. Y esto no debería suceder solo con Brasil, sino en todo el mundo ”, evalúa, citando las perspectivas de retracción en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países liberados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Antes de la pandemia, Brasil había estado recibiendo manifestaciones de Arabia Saudita y otros países de la región interesados en invertir en la producción de alimentos aquí. Ya consciente de esto, el Ministerio de Agricultura organizó una misión a Oriente Medio en septiembre del año pasado. La CNA formó parte de la delegación que acompañó a la ministra Tereza Cristina y discutió formas de expandir tanto el comercio como las inversiones en estos países en Brasil. Sin duda, los exportadores que no han dejado de abastecer en este momento, como Brasil, serán reconocidos como socios confiables ” , dice Sueme.

Ser visto como garante de la seguridad alimentaria internacional es un factor de gran credibilidad y fuente de ingresos para Brasil, señala Sueme. “Para garantizar el suministro interno, algunos países han restringido la venta externa de alimentos y esto ha generado preocupación en los países que dependen de las importaciones para alimentar a su población. La fortaleza de las cadenas agroalimentarias brasileñas garantizaba no solo el suministro interno, sino también el mantenimiento e incluso el crecimiento de las exportaciones. De enero a abril, las ventas al exterior de los agronegocios crecieron un 5,9% en comparación con el año pasado. Fueron US $ 31.4 mil millones, o US $ 1.75 mil millones más que en 2019 ”, dice.

Profesora del departamento de Economía de la Escuela de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de São Paulo (USP), Andréia Adami evalúa que las inversiones en un determinado sector de la economía se producen debido a una combinación de factores, tales como: crecimiento de la población en un país o mayor poder adquisitivo y la introducción de nuevas tecnologías. Esto sucedió en China y Brasil. El país asiático ha experimentado en los últimos años un aumento en el poder adquisitivo de su población, lo que lleva a la demanda de productos con mayor valor agregado, como la carne.

“Si este consumo crece, también hay una expansión en el consumo de granos (que son alimentos para animales). Entonces, tenemos inversiones en productores de proteínas, pero también en productores de granos”, analiza.

Otro factor que puede conducir a una inversión masiva en un sector es la introducción de nuevas tecnologías. Adami cita un caso brasileño como ejemplo: los autos flexibles, que pueden ser alimentados con alcohol, un combustible producido a partir de la caña de azúcar o con gasolina, producida a partir del petróleo. «Fue una innovación para el sector del azúcar y el alcohol, debido a la introducción de una nueva tecnología, que condujo a un mercado nacional muy grande y prometedor», dice. Como resultado de la llegada de esta tecnología, las compañías del sector del azúcar y el alcohol hicieron inversiones en sus cultivos y plantas. Algunos se declararon en bancarrota años después, otros fueron adquiridos, las compañías dejaron el sector y otras compañías consolidaron su presencia ya sea a través de inversiones o de empresas conjuntas.

Adami también recuerda que no solo los sectores de azúcar, granos o proteínas pueden beneficiarse de las inversiones, ya sean internas o externas. Toda la cadena de producción de agronegocios puede tener asociaciones, empresas e inversores extranjeros, como ya es el caso con el suministro de maquinaria e insumos agrícolas. Ella cita a los árabes como un ejemplo de lo que ya sucedió.

“Los árabes son un modelo de lo que representa el establecimiento de asociaciones. Primero, importaron carne de pollo. Luego, en la década de 2000, las empresas brasileñas vieron la necesidad de abrir oficinas en los países árabes y acercarse a ellas. Luego, consolidaron el proceso de internacionalización e incluso abrieron plantas industriales en la región. Esto muestra un compromiso, un aumento en la asociación, ya que comenzamos no solo a exportar, sino también a trabajar en asociación y crear empleos en los países árabes «, dice Adami.

Fuente: DBO

Argentina: Ganadería sostenible asegura la calidad de carne

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reduccion gases bovinos

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En INTA BALCARCE las investigaciones han concluido que con una alimentación balanceada se logra una mejor relación músculo grasa que garantiza la calidad del producto.

En la Argentina se discute en todos los ámbitos respecto a que un cambio en el tamaño del animal involucra pérdida del principal parámetro de calidad para el consumidor que es la Terneza.

La necesidad de Argentina de producir más carne para abastecer al mercado interno y la exportación lleva a la necesidad de llegar al peso de faena con mayor cantidad de kilos, esto implica un cambio importante en los tamaños de los cortes que estaba acostumbrado el consumidor argentino.

En INTA BALCARCE aseguran que un manejo equilibrado de la Pastura en base a suplementación estratégica daría animales más pesados garantizando la calidad del producto.

El Ing. Enrique Pavan, del area I+D INTA BALCARCE, que integra el Grupo Nutrición, Metabolismo y Calidad de carnes indicó, “El proceso de recría debe asegurar que los animales logren una ganancia de peso entre 600 y 800 gramos diarios garantizando el máximo consumo de pasto en base a la suplementación inteligente”.

“Con esta estrategia combinada con el engorde a corral para finalizar el producto es posible llegar con animales de corta edad a faena, debemos poder tener 420 a 450 kilos con 15 a 18 meses de edad”.

“La idea es que el animal llegue a faena dentro del año, de este modo el producto es de calidad y se optimiza el uso de los recursos, además de ser más sostenible”.

“Apuntamos a que los ojos de bife tengan un espesor de grasa de entre 7 y 8 mm, esto nos garantiza un buen tamaño de área y la terneza será la requerida por el consumidor.

Los planteos sostenibles son necesarios para la NUEVA REALIDAD, con procesos ajustados es posible generar producto de calidad, rentabilidad y capturar carbono que colabora a disminuir la emisiones de Gases de Efecto Invernadero del Sector.

América Latina tiene la ventaja, aunque los intereses de otros países nos han impedido verlo con claridad.

Fuente: Ganados&Carnes

Argentina: Una nueva técnica permite evaluar la eficacia de la vacuna contra la fiebre aftosa en cerdos

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Un equipo de investigadores –integrado por especialistas del INTA y del Conicet– desarrolló una técnica serológica simple, fácil de implementar y de alto rendimiento. Se trata de un avance tecnológico que reemplaza pruebas más costosas y permite conocer la protección que tienen los animales frente a una cepa de campo..

Registrada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus siglas en inglés) como una de las enfermedades de declaración obligatoria y con mayor riesgo sanitario, la fiebre aftosa afecta a especies biunguladas –de pezuña hendida–, tanto domésticas como silvestres. Por esto, detectarla a tiempo y conocer la eficacia de las vacunas es fundamental para países con actividad ganadera.

En este sentido, investigadores del INTA y del Conicet presentaron una nueva técnica serológica que sirve para evaluar anticuerpos y medir la respuesta inmune contra este virus en cerdos.

Se trata de un avance tecnológico que reemplaza pruebas más costosas y permite conocer la protección que tienen los animales frente a una cepa de campo. Este desarrollo nacional, que ya se aplica en laboratorios especializados de todo el mundo, fue publicado recientemente en la revista científica Plos One.

“El objetivo fue desarrollar técnicas serológicas para evaluar diferentes aspectos de la respuesta de anticuerpos contra el virus de la fiebre aftosa en cerdos vacunados”, destacó Alejandra Capozzo, investigadora del Conicet en el Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT) del INTA y a cargo de la investigación.

El virus de la aftosa representa un riesgo latente para todos los países –desarrollados y en vías de desarrollo– con actividad ganadera. La nueva técnica serológica demuestra que es posible contar con una nueva forma de hacer los tests de ELISA para reemplazar la seroneutralización, una técnica para la detección de anticuerpos frente al virus. En este caso, con la novedad de que utilizaron partículas virales purificadas que pueden prepararse a partir de cualquier virus de campo.

Este desarrollo, que permite caracterizar otros aspectos de la respuesta inmune, contó con la participación de Florencia Mansilla, Cecilia Turco, María Cruz Miraglia y Mariano Pérez Filgueira, investigadores del INTA y del Conicet en el IVIT; Fernando Bessone, del INTA Marcos Juárez –Córdoba– y Juan Manuel Sala, del INTA Mercedes –Corrientes–.

“La puesta a punto de la técnica de ELISA permite hoy evaluar la eficacia de vacunas nuevas”, detalló Mansilla y agregó: “Se trata de varias técnicas asociadas destinadas a medir distintos aspectos de la respuesta inmune como la maduración de la avidez, entendida como la fuerza de pegado que tienen los anticuerpos”.

Son técnicas que demostraron buenos resultados. “Son de sencilla aplicación y de utilidad para países con bajos recursos donde el virus es endémico”, destacó Capozzo.

El crecimiento de la industria porcina en todo el mundo requiere de técnicas serológicas simples y de alto rendimiento “aplicables a la vigilancia epidemiológica y a los estudios de eficacia de la vacuna para esta especie”, puntualizó Mansilla.

Se sabe que los cerdos son altamente susceptibles a la infección por el virus de la fiebre aftosa. Un animal infectado puede excretar hasta 3.000 veces más partículas virales por día que una oveja o una vaca.

Evaluación serológica
En la actualidad, se aplica la prueba de seroneutralización o neutralización vírica, considerada prueba de referencia para la valoración serológica. Asimismo, se trata de un ensayo “difícil de estandarizar, engorroso e inadecuado para ser utilizado a gran escala”, indicaron las investigadoras.

Además, implica la manipulación de virus vivos, lo que resulta en el riesgo de un brote. Un aspecto más que relevante para las regiones libres de virus de la fiebre aftosa, donde los virus vivos solo pueden manipularse bajo condiciones estrictas de bioseguridad. Por esta razón, desarrollaron los test ELISA ya que usan virus inactivados, son de alto rendimiento y fáciles de implementar en cualquier laboratorio.

En la investigación publicada “se buscó correlacionar las pruebas de neutralización con los ensayos serológicos de ELISA, siendo este tipo de test más sencillo de hacer y de estandarizar así como de armonizar entre laboratorios”, indicó Mansilla.

“El problema no es el ensayo en sí mismo, sino la partícula del virus”, advirtieron las investigadoras y detallaron que, “si esta pierde integridad, lleva a medir anticuerpos que no están relacionados con la protección”.

Según Capozzo, “como las vacunas suelen desarrollar estos anticuerpos, ya que muchas veces el virus se comienza a degradar, resulta normal encontrarse con anticuerpos que no son protectores”.

Solución para estimaciones erróneas
Tras realizar las evaluaciones, el equipo de científicos concluyó que “cuando los laboratorios de referencia preparan antígenos para los test ELISA realizan un proceso de inactivación que puede llegar a romper por completo la integridad de la partícula provocando, al momento del ensayo serológico, la falta de correlación”.

“Sus consecuencias se observan en una estimación errónea de la eficacia de la vacuna, porque no se están midiendo anticuerpos que protegen”, afirmó Capozzo y agregó: “Frente a este problema, la solución fue desarrollar test ELISA indirectos que utilizan el virus purificado pegado a la placa”. De este modo, al colocarse allí un virus que no está desarmado genera una buena correlación entre el ELISA y la neutralización.

Además, por ser más sencillas “las técnicas de ELISA sirven para medir anticuerpos protectores sin necesidad de hacer la seroneutralización”, aclaró Mansilla.

Actualmente los test para vacunos desarrollados por el equipo del IVIT, que dieron lugar a pruebas para porcinos y búfalos, están siendo validados por expertos de la Organización de las Naciones Unidad para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Unión Europea.

Se trata de técnicas que ya fueron transferidas por el IVIT al Laboratorio Mundial de Referencia en Fiebre Aftosa para la OIE en Pirbright, Reino Unido, y a laboratorios de Sudáfrica y Australia.
Cabe destacar que el instituto del INTA forma parte de la Red Interinstitucional de Investigación y Desarrollo en Fiebre Aftosa (RIIDFA), generada luego de la crisis de 2001 a partir de la unión de laboratorios del organismo con otros del Conicet, Senasa y Biogénesis Bagó SA, empresa nacional de manufactura de vacunas anti-aftosa. El INTA forma parte además de la Red Global de Investigaciones en Fiebre Aftosa que nuclea a más de 30 laboratorios de todo el mundo.

Fuente: Todo Agro

Brasil: La industria cárnica tiene un alto riesgo de nuevas pandemias.

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El estudio en inglés de Fairr Initative muestra un escenario global en el que las empresas brasileñas están en el grupo de riesgo medio y alto.

Hoy se presentó una encuesta sobre los riesgos de la industria de la carne (3/6), organizada por Fairr Initative, una fundación inglesa mantenida por la Fundación Jeremy Coller, que reúne a inversores colaborativos para promover estudios y análisis sobre el sector de proteínas animales en todo el mundo.

El lanzamiento del informe Fairr, titulado «Un sector infectado», sobre los riesgos de pandemia en la industria cárnica, utiliza datos públicos y se originó a partir de cuestionarios a empresas. Los datos revelan que la mayoría de los gigantes en el sector tienen poca preparación para prevenir y defenderse de una posible contaminación. Entre las empresas brasileñas que respondieron a la encuesta se encuentran JBS, Marfrig, Minerva y BRF.

La mayoría (73%) de los gigantes de la carne tienen un alto riesgo de pandemia , un grupo de empresas que tienen en su gestión valores del orden de US $ 20 billones. Las 44 compañías clasificadas como pandemias de «alto riesgo» suman más de US $ 200 mil millones, pero su valor se ve amenazado por situaciones como el caos económico que Covid-19 causó y aún puede causar en la industria ganadera. En los Estados Unidos, por ejemplo, el valor de los gigantes de la carne se ha desplomado un 25%, y Goldman Sachs enumeró al ganado junto al petróleo como los peores activos para los inversores el próximo año.

/DBO
A fines de mayo, los precios de las acciones de los cuatro procesadores de carne más grandes de EE. UU. Cayeron un 25%, frente al 9% en el mercado. Un pronóstico indicaba pérdidas financieras superiores a US $ 13 mil millones para el sector en el país. El cierre de las plantas llevó a Tyson Foods a publicar un anuncio, en el «Washington Post», afirmando que «la cadena de negocios en el sector se está agrietando».

En el informe, las empresas brasileñas JBS y Minerva están clasificadas como de «alto riesgo». Marfrig y BRF tienen una evaluación más positiva, con «riesgo medio». De las 60 empresas del sector, evaluadas en todo el mundo, ninguna pertenece al grupo de «bajo riesgo».

«Covid podría ser la gota que colmó el vaso de la industria», dice Jeremy Coller, fundador de Fairr y CEO de Coller Capital. “Para no causar la próxima pandemia, la industria debe adoptar estándares de seguridad para alimentos, trabajadores, animales confinados y el uso de antibióticos. Esto afectará a una cadena de suministro que ya se está agotando debido a restricciones de tierra, agua y emisiones ”.

En la evaluación, la investigación tuvo en cuenta puntos críticos en la prevención de pandemias zoonóticas. Estos incluyen la seguridad alimentaria y de los trabajadores, la deforestación y la gestión de la biodiversidad, el bienestar animal y el uso de antibióticos. Según Fairr, tres de cada cuatro enfermedades nuevas en todo el mundo están relacionadas con infecciones zoonóticas. El estudio concluye que la producción animal intensiva presenta un alto riesgo de crear y difundir una nueva pandemia y advierte que las empresas serán presionadas para adoptar protocolos estrictos de bioseguridad.

Fuente: DBO

Sube el precio del pollo en mercados y los productores piden control para evitar la especulación

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Mientras los avicultores cuantifican las pérdidas y buscan una salida óptima para su producción, el valor del kilo de pollo en centros de abastecimiento, ronda los Bs 12, cuando no debería exceder los Bs 10,50, según los ‘granjeros’.

Con más 75 días de cuarentena y una paulatina reactivación de los mercados, empieza a notarse un mayor movimiento en los centros de abastecimiento de la capital cruceña, pero también crece la molestia de los consumidores que aducen un alza en el precio de carne de pollo.

El kilo se vende hasta en Bs 12 en algunos espacios de la ciudad. Sin embargo, los productores señalan no ser responsables de los incrementos.

Desde el sector avícola, apuntan a la especulación que se genera entre los intermediarios y vendedores finales. Las empresas del sector todavía no consiguen un equilibrio y no terminan de cuantificar sus pérdidas.

El vicepresidente de la Federación Nacional de Avicultores y titular de la Asociación de Avicultores de Pollos Parrilleros (Avipar) de Santa Cruz, Winston Ortiz, manifestó que los productores están llegando a un punto de equilibrio, debido a que el kilo de pollo vivo en las granjas pasó de Bs 3 a Bs 7.

Pero, según el dirigente, esto no significa que el precio deba estar por encima de los Bs 10,50. Apunta a que la especulación lleva al incremento de precios y es la Alcaldía la responsable de velar por este tema.

Ortiz sostuvo que, desde el inicio de la cuarentena, el sector registra pérdidas por $us 50 millones y que la flexibilización permitió un respiro parcial para las empresas y productores avícolas, pero no soluciona los problemas que atraviesa el sector primario.

«Los problemas de la avicultura no son coyunturales, sino estructurales. La única solución a estos problemas, es la planificación en conjunto con las autoridades, donde se debatan políticas públicas y se abran mercados para los excedentes», señaló Ortiz, a tiempo de agregar que no han recibido ninguna llamada del Gobierno, pese a ser responsables del 45% de la producción nacional.

Por su parte, el presidente de la Asociación Departamental de Avicultores de Santa Cruz, Ricardo Alandia, explicó que la apertura de los mercados en el país no fue oportuna y se dio en un momento en el que la gente no cuenta con liquidez para el consumo.

«El punto de equilibrio de la producción llegaba a 18 millones pollos por mes y ahora no cargamos en las granjas ni 13 millones», lamentó Alandia.

Además, agregó que se están realizando gestiones con la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro) para que el Gobierno atienda las demandas del sector productivo.
Alandia, también lamentó que los bloqueos de los últimos días, convocados por los alcaldes cruceños para exigir que sean atendidas otras demandas, afectó la logística del sector productivo.

«No digo que las demandas de los alcaldes no son correctas, sino que deben ubicarse porque en los mismos municipios hay miles de productores, no solo avícolas que se ven afectados. Por ejemplo, los pollitos nacen en las granjas los martes y justo hay un bloqueo. Los animales no pueden esperar más de cuatro horas para ser llevados a las granjas y eso afecta al productor», expresó.

La directora de Mercados Mayoristas de la municipalidad cruceña, Carol Viscarra, expuso que cuando se dan bloqueos no solo se perjudica la población, sino también los productores (de toda la cadena productiva).

«Cuando hay una semana de bloqueos, empiezan a subir precios, pero de momento no hay desabastecimiento», expresó.

Fuente: El Deber

El desperdicio humano podría ayudar a combatir la inseguridad alimentaria mundial

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Investigadores de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de la Universidad de Cornell y la Fuente de Luz Canadiense (CLS) de la Universidad de Saskatchewan han demostrado que es posible crear fertilizantes ricos en nitrógeno combinando los componentes sólidos y líquidos de los desechos humanos.

El descubrimiento, publicado recientemente en la revista Sustainable Chemistry and Engineering , tiene el potencial de aumentar los rendimientos agrícolas en los países en desarrollo y reducir la contaminación del agua subterránea causada por la escorrentía de nitrógeno.

Los inodoros de separación especiales que se desarrollaron a través del Reinvent the Toilet Challenge han ayudado a resolver problemas de saneamiento de larga data en los barrios bajos de Nairobi, Kenia. Sin embargo, los métodos utilizados para deshacerse de las dos salidas no lograron capturar un nutriente clave que los campos locales estaban muriendo de hambre: nitrógeno.

Los investigadores de Cornell Leilah Krounbi, un ex Ph.D. estudiante, ahora en el Instituto Weizmann en Israel, y Johannes Lehmann, autor principal y profesor de ciencias del suelo y los cultivos, se preguntaban si sería posible cerrar el circuito de residuos al reciclar el nitrógeno de la orina, que de otro modo se estaría perdiendo en la escorrentía .

Mientras que otros investigadores han diseñado adsorbedores utilizando ingredientes de alta tecnología como nanotubos de carbono o carbonos activados, Lehmann y su equipo querían saber si podían hacerlo con materiales decididamente de baja tecnología como las heces humanas. Los adsorbentes son materiales cuyas superficies pueden capturar y retener gases o líquidos.

«Estábamos interesados en descubrir cómo sacar nitrógeno de las corrientes de desechos líquidos, llevarlo a un material sólido para que tenga una calidad de fertilizante y pueda usarse en esta idea de economía circular», dijo Lehmann.

Los investigadores comenzaron calentando el componente sólido de los desechos humanos a 500 grados Celsius en ausencia de oxígeno para producir un carbón libre de patógenos llamado biochar. Luego, manipularon la superficie del biochar preparándolo con CO2, lo que le permitió absorber el amoníaco, el gas rico en nitrógeno emitido por la orina. El proceso químico provocó que el amoníaco se uniera al biochar. Al repetir el proceso, podrían cargar el biochar con capas adicionales de nitrógeno. El resultado es un material sólido rico en nitrógeno.

El uso de la línea de luz SGM en el CLS permitió a Lehmann y su equipo ver cómo cambiaba la química en el nitrógeno al adsorber amoníaco. La línea de luz también proporcionó una indicación de cuán disponible estaría el nitrógeno para las plantas si el material resultante se usara como fertilizante.

«Para entender cuáles son las interacciones entre el nitrógeno, el gas de amoníaco y el carbono, realmente no hay otra buena manera que usar la espectroscopía NEXAFS (estructura fina de absorción de rayos X) que ofrece la línea de luz CLS». dijo Lehmann. «Fue realmente nuestro caballo de batalla entender qué tipo de enlaces químicos están apareciendo entre el gas nitrógeno y nuestro adsorbente».

El equipo de investigación ha demostrado que, de hecho, es posible hacer un fertilizante utilizando los ingredientes más básicos, los desechos humanos. Sin embargo, todavía tienen una serie de preguntas que responder: ¿Puede optimizar el proceso para maximizar la cantidad de amoníaco absorbido por el biochar? ¿Cómo se comparará este fertilizante «reciclado» con los fertilizantes de nitrógeno comerciales existentes para diferentes cultivos y suelos? ¿Se puede construir una máquina rentable que realice este proceso automáticamente en un entorno real?

Lo que comenzó como la búsqueda de una solución a un problema altamente localizado tiene una aplicabilidad generalizada, dijo Lehmann. «Creo que es tan importante para una planta de tratamiento de aguas residuales de Saskatchewan, o una granja lechera en el norte del estado de Nueva York, como lo es para un residente en Nairobi. Es un principio básico que tiene utilidad en cualquier lugar».

Fuente: Mundo Agropecuario

COVID-19: debaten el futuro de la lechería en las Américas

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Funcionarios gubernamentales y representantes del sector lácteo participaron en un diálogo público-privado auspiciado por el IICA para promover el diseño de políticas y acciones de cooperación ante la crisis sanitaria.

Altos funcionarios gubernamentales y expertos del sector lácteo del continente americano, participaron en un diálogo público-privado auspiciado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) para promover el diseño de políticas y acciones de cooperación de las diversas regiones ante la crisis del Covid-19.

La reunión, en la que se abordaron los desafíos del sector, contó con la presencia de funcionarios, expertos de la industria y un panel de debate con Carlos María Uriarte, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay; Miguel García Winder, Subsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México; Daniel Pelegrina, presidente de la Federación Panamericana de Lechería (FEPALE); y Ramiro Pérez, miembro de la directiva de la Federación Centroamericana del Sector Lácteo (FECALAC).

El ministro Uriarte destacó que Uruguay, que exporta el 70 % de su producción láctea, no presentó casos de infecciones en el sector, pero se adoptaron medidas para ayudar a empresas y empleados. Aunque las afectaciones han sido leves, consideró que el principal cambio tras la pandemia estará en la actitud de los consumidores.

“Cambiará nuestra preocupación por lo que consumimos y cómo nos relacionamos, al ser más conscientes que ante determinadas circunstancias todos somos iguales”, dijo el ministro uruguayo. En el ámbito internacional, “seguiremos preocupados por el acceso a los mercados”, en particular por el cierre temporal de China ante la pandemia.

El Director General del IICA, Manuel Otero, señaló que “estamos ante una crisis sistémica, la más importante de los últimos 100 años y la cadena láctea no es excepción en las afectaciones. El único camino es salir fortalecidos con instituciones más flexibles y más sensibilidad social y ambiental”.

Otero también ofreció el apoyo puntual del IICA ante varias de las preocupaciones presentadas por los participantes y recomendó hacer un análisis global de todas las políticas públicas para el sector lácteo, a fin de lograr una lechería más verde y sustentable.

“Es importante evitar la excesiva regulación de las políticas sanitarias pues generaría aislamiento entre los países y debemos evitarlo, ya que las ayudas internacionales estarán más restringidas”, advirtió. “Si no nos ayudamos, nadie nos ayudará. Tenemos que renovar nuestra solidaridad, concentrar esfuerzos y creer más que nunca en las alianzas público-privadas”, afirmó.

En tanto, García Winder señaló que “no podemos mantener hatos grandes sin aumentar productividad” y resaltó que, en México, uno de los principales productores de América Latina, la industria láctea se encontraba ya en un proceso de cambio antes del Covid-19.

“La pandemia lo acelera y nos hará pensar en cosas nuevas, lo peor que pudiera pasar es que tras la crisis construyeramos una realidad igual a la anterior, tenemos la gran responsabilidad de hacer políticas verdaderamente incluyentes”, expresó.

“Vamos a requerir innovaciones, tenemos que mejorar la productividad, el ingreso de los productores y cómo vamos a atender el tema ambiental que es cada vez más urgente”, añadió.

Daniel Pelegrina consideró que es importante promover el consumo de la leche como motor de la vida y la salud en una región de más de 600 millones de consumidores, en la que la mayoría de los países están por debajo del consumo recomendado por las autoridades sanitarias.

Pérez coincidió en esa preocupación. “Se necesitan acciones de comunicación más directas con los consumidores urbanos, los millennials y nuevas generaciones sobre ventajas nutricionales y efectos sobre la salud; también se requiere una lechería verde con productos diferenciados, con un rostro humano. Esos elementos nos pueden servir para ir mitigando los efectos negativos a consecuencia del Covid-19”, afirmó el directivo de FECALAC.

Además expresó su preocupación por la devaluación de las monedas de la región, así como por las medidas sanitarias que definió como “sumamente laxas en algunos casos”, en particular por el uso de sucedáneos en la leche, un tema en el que FECALAC ha trabajado con el IICA en aras de crear conciencia en los consumidores.
En el evento el Director General del IICA, Manuel Otero ofreció el apoyo puntual del Instituto para realizar un análisis global de todas las políticas públicas para el sector lácteo, en aras de una lechería más verde y sustentable.

Sobre el IICA
Es el organismo internacional especializado en agricultura del Sistema Interamericano, cuya misión es estimular, promover y apoyar los esfuerzos de sus 34 Estados Miembros para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural por medio de la cooperación técnica internacional de excelencia.

Fuente: Motivar

Trigo: la imagen de la NASA que enciende una señal de alerta

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La humedad superficial en el suelo, no en profundidad, se encuentra en Córdoba en el nivel más bajo de los últimos cinco años.

Así lo refleja una imagen de la NASA Harvest, el consorcio de la agencia espacial norteamericana que tiene por objetivo promover la adopción de análisis de imágenes satelitales focalizadas en la agricultura en el mundo.

La imagen, que difundió en Twitter Esteban Copati, jefe del Departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, representa un promedio general para esa provincia.

«Pese a este promedio general de la provincia aún hay zonas que cuentan con humedad superficial y ahí se avanzó con la siembra», dijo Copati.
«Esto es humedad superficial, no en profundidad, con una lluvia cambia rápidamente de un día para el otro», agregó.

La segunda medida consiste en la creación de un nuevo producto financiero del BDP para En la imagen, que es un índice de humedad del suelo, los colores rojos significan menos oferta de humedad y los verdes mayor oferta.

Para Copati, hay un riesgo «latente» de que caiga la siembra si la situación se prolongara. Vale recordar que a nivel país la Bolsa de Cereales porteña prevé una superficie de 6,8 millones de hectáreas, 200.000 más que en el ciclo agrícola pasado.

«El dato es un promedio del área agrícola de la provincia, con lo cual no está todo mal, hay zonas que tienen humedad y pueden sembrar y otras que están muy complicadas y de seguir complicadas podrían bajarse del trigo y afectar nuestra proyección nacional de siembra», apuntó.

Fuente: La Nación

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