Todo es culpa de la cobardía
Héctor Cordero, presidente de los avicultores de Cochabamba (FDA Cbaba) sostiene que debido a las cobardías es que se han presentado los actuales problemas generados por los representantes de la industria oleaginosa.
«Hemos trabajado desde lo mínimo tratando de entender a esas autoridades que no tenían conocimiento de esta materia, pues nos imponían ministros que no sabían nada del tema. Se hablaba de la seguridad alimentaria y estaba en un documento en un papel, pero era para cumplirlo y no se materializó»
Luego señala que se comenzó a realizar un trabajo laborioso, pero han llegado de nuevo a mantener los mismos problemas que más o menos se habían superado.
«Ahora gracias a la organización que tenemos en la actualidad sabemos cuánto es el consumo de pollo en Bolivia, cuándo podemos llevar adelante el tema de la planificación, pero con una visión clara que no perjudique a nadie, y que no sea aprovechada por los vividores que sacan provecho de esta situación».
Aseguró que no van a tolerar ahora más sobreprecios y ratifica que tendrán que devolverles los excesos que cancelaron a la agroindustria en 2020 por la venta de los insumos de soya.
Muchas bajas en las granjas
Roxana Veizaga, presidente de los porcinocultores de Cochabamba, informó que en su asociación se han presentado muchas bajas entre las que llamó madres a raíz de los altos precios de la harina de soya solvente, por cuanto no la podían adquirir y debían combinar con otros granos como el maíz y el sorgo, pero no es lo mismo porque muchos animales murieron.
En la Asociación que preside están inscritos 24 socios grandes que producen el 80% de la producción de su departamento. De ellos solo dos tienen el registro sanitario, la ADEPOR Cochabamba y la ADEPOR Co.RS que es de su propiedad.
Al referirse al precio que están comprando la harina solvente de soya dijo que la adquieren a 2053,20 Bs, la tonelada. Requieren en su granja unas 700 toneladas y eso es lo que les venden las aceiteras.
Los porcinocultores también alimentan sus animales además de la soya, con maíz, sorgo y en algunas épocas con afrecho.
Hizo hincapié, no obstante, en que la soya no se puede reemplazar con ningún otro producto. Sostiene la posibilidad de que se pueda reemplazar el maíz por el sorgo, pero la soya solvente no se puede.
Considera que están afectados cuando no se les puede dar la soya solvente como alimento a las porcinas y esos resultados los pueden apreciar luego de cuatro cinco meses, fecha en las que tienen muchas bajas que es lo que han padecido algunas granjas debido a los problemas que se han presentado.
Por ello, los productores acordaron que de ahora en adelante no rebajarán ni un grano de soya que sea necesario para el alimento de los porcinos.
Nos causaron un daño irreparable
Mario Mercado, presidente del sector lechero de Cochabamba, participó en la tertulia centrando su opinión en que la industria oleaginosa se aprovechó el año pasado del mercado interno para cobrar por encima del mercado internacional y eso asegura indigna a todo el sector pecuario del departamento.
«La industria oleaginosa está extorsionando a la población boliviana atentando y afectando contra la seguridad alimentaria y ocasionando un daño económico irreparable a la economía del país».
En cuanto a los precios de venta de la leche que producen sus vacas manifestó que esos costos de venta los tienen regulados con bandas de precios para la entrega a la industria láctea.
Sostiene que el Estado regula los precios de la leche o con productores primarios y considera que una alternativa para este Gobierno es hacer cumplir la normativa vigente que permitirá dar certidumbre al sector soyero.
Por ello también solicito de las autoridades que debe atender el caso de los lecheros en forma urgente.
«So pretexto de que existen bandas de precios y cupos, la industria está extorsionando a los productores del grano sin tomar en cuenta que la producción interna, es decir, el consumo interno de los derivados de la soya solo alcanza el 20% de la producción total, el 80% lo cancelan a los productores bolivianos muy por debajo del precio que deberían pagar a nivel internacional».
Sostuvo que los pecuarios les han ofrecido a los productores soyeros ayudarlos para que manejen mejor sus precios, no obstante, afirma que ANAPO rechaza esa ayuda, aunque no tiene la capacidad de sacar mejores márgenes de utilidad para sus socios.
Afirma que la posición de ANAPO no solo es ineficiente, sino que es atentatoria porque busca que entren en conflictos dos sectores productivos, en vez de ponerle las clavijas a una industria que lo único que busca es su interés personal y económico sobre los otros.
Manifestó que la ANAPO siempre ha manifestado que ellos subvencionan a los pecuarios con la venta de la soya, pero esa afirmación la rechazó de plano.
«Es completamente falso que las aceiteras nos estén subvencionando. La industria nos entrega en forma tardía y les paga mal a los productores soyeros, anteponiendo sus intereses particulares sobre toda la cadena productiva», dijo en forma tajante.
Fuente: Publiagro