
La adaptabilidad, rusticidad y calidad cárnica de la raza atraen a nuevos compradores, consolidando su protagonismo en la ganadería boliviana


El próximo 28 de agosto se llevará a cabo en Santa Rosa un importante remate ganadero que pondrá a disposición del público 47 lotes, en su mayoría ejemplares de la raza Brahman. La actividad es organizada en conjunto por la Asociación de Santa Rosa, Asocebú y el Comité de Brahman Bolivia, concentrando principalmente la oferta en toros de alta genética.
Uno de los protagonistas del evento será Rodrigo Nogales, propietario de la cabaña Don Rodrigo, quien participa con varios toros, representando casi la mitad de los lotes de la raza Brahman que estarán disponibles.
“Este remate sin duda va a ser muy provechoso, venimos de otros remates como el de Santa Ana que se realizó en julio y fue un remate con muchos compradores, con unas buenas cifras y con buenos animales, y para este otro remate del 28 de agosto también los esperamos”, señaló Nogales, destacando la expectativa que genera el encuentro.

«Cuando ya prueban un toro bueno, la genética cambia totalmente, la genética se paga. Un toro llega a producir 25 cabezas al año; en 4 años son 100 terneros. Si un toro produce un ternero que cuesta 10 dólares, son 1.000 dólares. Y un toro después de los 2.000 dólares que costó, ya está pagado y con ganancia”


El ganadero resaltó que actualmente existe una euforia por la genética Brahman, especialmente entre compradores jóvenes que buscan trabajar con la raza debido a su adaptabilidad, rusticidad y calidad cárnica.
“Cuando ya prueban un toro bueno, la genética cambia totalmente, la genética se paga. Un toro llega a producir 25 cabezas al año; en 4 años son 100 terneros. Si un toro produce un ternero que cuesta 10 dólares, son 1.000 dólares. Y un toro después de los 2.000 dólares que costó, ya está pagado y con ganancia”, explicó.
El evento se perfila como una de las vitrinas más importantes para la promoción de la raza Brahman en el país, reafirmando la apuesta del sector ganadero por la calidad genética como motor de competitividad y productividad.
Fuente: Rodrigo Nogales
Redacción: Publiagro














