La inmunomodulación y el control del proceso inflamatorio se consolidan como pilares para mejorar la salud, el bienestar y la eficiencia en las parvadas modernas

Foto: Publiagro
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La eficiencia productiva en la avicultura depende en gran medida de la salud respiratoria de las aves, ya que un sistema respiratorio óptimo asegura una adecuada oxigenación, condición esencial para un metabolismo acelerado y la conversión eficiente del alimento en carne o huevos. Cualquier alteración en este proceso —provocada por factores ambientales, manejo deficiente o presencia de patógenos— puede traducirse en pérdida de peso, menor uniformidad del lote y aumento de los costos sanitarios. Por ello, el control integral del proceso respiratorio se ha convertido en una de las prioridades estratégicas para productores y técnicos, quienes buscan maximizar el rendimiento y la sostenibilidad de sus granjas.

En este sentido, Vladimir Fay, gerente de Sudamérica de productos de ZINPRO, destaca que el control e inmunomodulación del sistema respiratorio se ha transformado en una estrategia fundamental para mantener la salud de las aves, mejorar la conversión alimenticia y optimizar los resultados productivos. «Comprender cómo fortalecer la inmunidad local, reducir la carga de agentes infecciosos y garantizar un ambiente respiratorio adecuado es clave para prevenir pérdidas y asegurar el bienestar de las parvadas», afirmó. Asimismo, enfatizó: «Es muy importante porque esto genera un costo alto, por lo que es una situación dirigida al bienestar animal, seguridad alimentaria y otros factores involucrados; este control del proceso inflamatorio es fundamental para la respuesta de los animales con salud y bienestar».

Impacto del proceso inflamatorio

La inflamación constituye una respuesta natural del sistema inmune ante infecciones, toxinas o situaciones de estrés. Un proceso inflamatorio controlado protege al ave, pero si se vuelve crónico o excesivo, desvía energía de la producción —crecimiento, postura y conversión alimenticia— hacia la respuesta inmune, comprometiendo el rendimiento general del lote.

Entre los factores que desencadenan inflamación se encuentran:

  • Enfermedades respiratorias y entéricas, ya sean bacterianas, virales o parasitarias.
  • Estrés ambiental, como altas densidades, calor, mala ventilación y calidad del aire deficiente.
  • Nutrición inadecuada, derivada de dietas desequilibradas, micotoxinas o exceso de grasas oxidadas.
  • Manejo ineficiente, incluyendo vacunaciones, transporte y cambios bruscos en el ambiente.
“Estamos compartiendo diversos desafíos a campo frente a ese problema de las aves modernas, tanto en pollos, como ponedoras y otras aves, las cuestiones genéticas que nos traen animales más sensibles cuando se habla del sistema inmunitario y la cuestión de rendimiento y precisión en la cría de esos animales que estén con el sistema inmune apto para reaccionar»
Foto: Publiagro
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Para mitigar estos efectos, Fay destaca la importancia de implementar estrategias integrales de control de la inflamación, que incluyen:

  • Bioseguridad y vacunación, para prevenir la entrada y propagación de patógenos.
  • Nutrición funcional, mediante antioxidantes, ácidos grasos omega-3, vitaminas E y C y aditivos antiinflamatorios naturales como los fitobióticos.
  • Manejo ambiental óptimo, con control de temperatura, ventilación y calidad de la cama.
  • Monitoreo sanitario permanente, a fin de detectar tempranamente brotes y garantizar el uso racional de medicamentos.

Un adecuado control de la inflamación permite mejorar la conversión alimenticia, lograr mayor ganancia de peso y uniformidad en el lote, además de reducir la mortalidad y los gastos en tratamientos veterinarios, optimizando a la vez el bienestar animal y la calidad del producto final.

«Estamos compartiendo diversos desafíos a campo frente a ese problema de las aves modernas, tanto en pollos, como ponedoras y otras aves, las cuestiones genéticas que nos traen animales más sensibles cuando se habla del sistema inmunitario y la cuestión de rendimiento y precisión en la cría de esos animales que estén con el sistema inmune apto para reaccionar», indicó Fay.

Cuando la inflamación se cronifica, no solo se desvía energía de la producción hacia la respuesta inmune, sino que también afecta la microbiota intestinal y aumenta los niveles de cortisol por estrés, generando un impacto negativo en la salud general. Fay resaltó que «la microbiota intestinal tiene una importancia mucho mayor; cuando se trabaja con productos como el zinc de alta tecnología, estimulamos y fortalecemos el sistema, las células y las estructuras proteicas del intestino».

Asimismo, explicó que el estrés crónico puede incrementar la producción de cortisol, lo que compromete la capacidad inmunológica de las aves: «Cuanto más reducimos esa producción de corticosterona, más hábil va a estar el animal para una protección inmunológica».

Frente a esta problemática, ZINPRO ha desarrollado productos de alta tecnología, ricos en microminerales esenciales como zinc, cromo y selenio, caracterizados por su alta biodisponibilidad. «Con estos productos logramos alcanzar un estatus mineral más elevado de lo que normalmente se trabaja en el mercado», concluyó Fay, destacando que estas soluciones contribuyen a fortalecer la inmunidad y mejorar la eficiencia productiva en las granjas avícolas.

Fuente: Vladimir Fay
Redacción: Publiagro