El cultivo de caña de azúcar puede verse afectado por diferentes enfermedades que comprometen el desarrollo de las plantas y, en determinadas condiciones, el rendimiento productivo. Entre ellas se encuentra el carbón de la caña de azúcar, una enfermedad fúngica causada por Sporisorium scitamineum, cuyo reconocimiento temprano permite orientar las medidas de manejo fitosanitario.
Uno de los síntomas más característicos es la aparición de un látigo negro cubierto de esporas, que emerge desde el punto de crecimiento de la planta. Esta estructura constituye una de las señales más visibles de la enfermedad y puede facilitar su identificación durante las inspecciones en campo.
Además del látigo negro, las plantas afectadas pueden presentar brotes delgados y alargados con apariencia de “escoba”, así como un desarrollo menor en comparación con plantas sanas. La enfermedad también puede manifestarse mediante plantas más pequeñas y débiles, con hojas estrechas y erectas.


Otro de los síntomas observados es el macollamiento excesivo, caracterizado por la formación de una cantidad elevada de brotes alrededor de la planta. En ejemplares afectados también puede apreciarse un menor desarrollo general frente a una planta sana.
La identificación de estos signos resulta importante para diferenciar las plantas afectadas dentro del lote y establecer oportunamente las acciones de manejo. El diagnóstico visual, especialmente ante la presencia del látigo negro, constituye una herramienta inicial para reconocer la enfermedad en condiciones de campo.
El carbón de la caña de azúcar puede afectar el crecimiento y el potencial productivo del cultivo, por lo que el monitoreo periódico de las parcelas permite detectar tempranamente plantas con síntomas y contribuir a una estrategia de manejo fitosanitario.
Entre los principales signos que deben observarse se encuentran el látigo negro lleno de esporas, los brotes delgados y alargados con aspecto de escoba, las plantas pequeñas y débiles, las hojas estrechas y erectas y el macollamiento excesivo.
La observación constante del cultivo y la identificación temprana de estos síntomas son, por tanto, elementos importantes dentro del manejo sanitario de la caña de azúcar.
Fuente: Claudia, ingeniera agrónoma
Redacción: Publiagro


















