Gracias a una mejora en el abastecimiento de diésel, el daño en la zafra cañera se reducirá a menos del 15%, según la dirigencia del sector en la región oriental del país.
El Gobierno, a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) asignan más volúmenes a los surtidores cercanos a los ingenios azucareros.
La medida permitió eliminar las filas y reducir la presencia de revendedores, según el presidente de la Confederación Nacional de Cañeros de Bolivia (Concabol), Alcides Córdova.
“Nos hemos sentado en una mesa de trabajo con Yacimientos y ANH a pedido del ministro de Hidrocarburos”, explicó Córdova. A partir de esa coordinación, el sector conformó una comisión especial que trabaja en la asignación de volúmenes de combustible para determinados surtidores ubicados dentro de la zona cañera.
La comisión cumple su segunda semana de trabajo y, según el dirigente, el esquema permitió que los productores accedan directamente al combustible que necesitan para sostener la cosecha.
“Eso está ocasionando que no tengamos colas en las zonas cañeras, no existan ya los revendedores”, afirmó.
Zafra
Córdova señaló que el sector ya acumuló un 15% de daño en la producción, principalmente por las dificultades que enfrentó para acceder oportunamente al combustible y por las condiciones climáticas.
Sin embargo, considera que la situación puede mejorar si continúa el suministro de diésel y los ingenios mantienen el ritmo de molienda.
“Si continuamos con estas asignaciones y volúmenes, va a permitir que el daño que pensábamos tener en la zafra sea inferior al 15%”, sostuvo.


Los ingenios aceleraron sus operaciones y actualmente algunos bordean el 55% de su capacidad de molienda, mientras los productores todavía cuentan con una importante cantidad de caña en el campo.
La lluvia, no obstante, representa un factor que el sector no puede controlar. Por ello, Córdova remarcó la necesidad de aprovechar las ventanas de tiempo seco para acelerar la cosecha y evitar mayores pérdidas.
Etanol
El sector enfrenta además otro problema: la reducción en el retiro de etanol por parte de las empresas, situación que, según Concabol, puede obligar a los ingenios a disminuir su ritmo de molienda.
“Al no retirar los volúmenes, va a permitir que los ingenios no puedan moler a su capacidad máxima y tengan que bajar su molienda. Eso es un perjuicio directo para el productor”, advirtió Córdova.
El dirigente señaló que Concabol ya trasladó esta preocupación al ministro de Hidrocarburos y pidió garantizar tanto el abastecimiento de diésel como el retiro de etanol.
Ambos factores resultan determinantes para recuperar parte de la producción afectada. Más diésel permitirá acelerar la cosecha y más retiro de etanol permitirá a los ingenios sostener su capacidad de molienda, explicó.
Con las condiciones actuales, el sector proyecta alcanzar cerca de 19 millones de quintales de azúcar y algo más de 300 millones de litros de alcohol, siempre que se mantenga el suministro de combustible y los ingenios puedan operar a mayor capacidad.
Fuente: EJU
Redacción: Publiagro


















