miércoles, septiembre 16, 2026
Inicio Agrícola Control biológico se suma a la estrategia para enfrentar el jopo en...

Control biológico se suma a la estrategia para enfrentar el jopo en girasol

0
3686
El control biológico se suma a la lucha contra el jopo en el girasol/ Foto: Publiagro
El control biológico se suma a la lucha contra el jopo en el girasol/ Foto: Publiagro

Investigaciones de Fundación Proimpa incorporan microorganismos nativos como Trichoderma y Bacillus para complementar el uso de variedades resistentes y control químico

El manejo del jopo en el cultivo de girasol avanza hacia estrategias más integrales que permitan mejorar el control de esta maleza parásita y, al mismo tiempo, reducir la posibilidad de que desarrolle resistencia a las herramientas disponibles. En este camino, investigadores de la Fundación Proimpa trabajan en la incorporación del control biológico mediante microorganismos adaptados a las condiciones productivas de Santa Cruz.

Óscar Navia, investigador de Fundación Proimpa, explicó que gran parte de las investigaciones desarrolladas hasta ahora se han concentrado en aspectos como la biología del jopo, la búsqueda de variedades resistentes y el control químico. La propuesta que actualmente se desarrolla busca complementar estas herramientas con microorganismos benéficos.

“Lo que nosotros estamos mostrando es integrar eso con un control biológico para que el control sea mucho más eficiente y sostenible en el tiempo”.

Para este trabajo, los investigadores utilizaron microorganismos aislados de las propias zonas productoras de Santa Cruz, una característica que permite trabajar con organismos adaptados a las condiciones ambientales y productivas locales.

Entre los microorganismos seleccionados destacan especies de los géneros Trichoderma y Bacillus, reconocidos por su capacidad para actuar frente a diferentes agentes que afectan a los cultivos.

Microorganismos que fortalecen a la planta

Navia explicó que estos microorganismos pueden actuar mediante diferentes mecanismos una vez incorporados al suelo o aplicados sobre la planta, ya sea mediante drenaje o aspersión.

“Ellos se empiezan a multiplicar y actúan con los patógenos compitiendo por espacio, por nutrientes, producen antibióticos y enzimas, una gran cantidad de antibióticos, y fundamentalmente activan el sistema de defensa propio de la planta”.

Este último mecanismo adquiere especial importancia dentro de la estrategia. El investigador señaló que las plantas cuentan con sistemas naturales de defensa frente a plagas y enfermedades, pero estos pueden activarse de manera tardía o con poca intensidad.

“Si nosotros logramos activar el sistema de defensa de forma temprana, la planta va a ser mucho más fuerte, las mismas plantas se van a defender, producen antibióticos y enzimas contra los patógenos”.

De esta manera, el control biológico no se limita a actuar directamente sobre el problema, sino que busca generar mejores condiciones para que el propio cultivo pueda responder frente a los organismos que afectan su desarrollo.

“El jopo es una plaga muy agresiva, puede mutar, hay muchas razas de poblaciones y, por lo tanto, las resistencias de las variedades que se están probando ahora se pueden romper en poco tiempo”

Microorganismos nativos fortalecen el manejo del jopo en girasol/ Foto: Publiagro
Microorganismos nativos fortalecen el manejo del jopo en girasol/ Foto: Publiagro

Una estrategia que combina varias herramientas

La investigación se desarrolla de manera conjunta con empresas como IASA y Agropec, integrando diferentes herramientas para lograr un manejo más eficiente del jopo.

“Hemos combinado variedades resistentes, control químico y control biológico, un control muy eficiente del jopo y, por tanto, buenos rendimientos y una tecnología más sostenible en el tiempo”, indicó Navia.

El investigador remarcó que la integración resulta especialmente importante debido a la capacidad de adaptación que presenta el jopo. Según las experiencias compartidas por especialistas de diferentes países, esta maleza puede presentar distintas poblaciones y razas, además de desarrollar resistencia a determinadas herramientas de control.

“El jopo es una plaga muy agresiva, puede mutar, hay muchas razas de poblaciones y, por lo tanto, las resistencias de las variedades que se están probando ahora se pueden romper en poco tiempo”.

Una situación similar puede presentarse con los herbicidas. Navia señaló que el jopo tiene la capacidad de desarrollar resistencia en periodos relativamente cortos, por lo que depender de una sola herramienta puede reducir su efectividad con el paso del tiempo.

“Para que eso no ocurra, tenemos que integrarlo con control biológico, que va a hacer que el control sea más eficiente y va a impedir que ocurra esto”.

Un paquete biológico para otras enfermedades

La investigación también plantea ampliar esta estrategia más allá del control del jopo. El objetivo es avanzar hacia una plataforma de microorganismos que pueda contribuir al manejo de diferentes enfermedades y plagas presentes en el cultivo.

Entre los ejemplos mencionados está la esclerotinia en girasol, una enfermedad asociada al suelo y considerada de difícil manejo. De acuerdo con Navia, la estrategia desarrollada para el jopo también puede contribuir al control de este problema.

Asimismo, mediante la integración de otros bioinsumos se busca atender enfermedades foliares como Alternaria y avanzar en el manejo de diferentes plagas de insectos.

“Tenemos todo un paquete completo de microorganismos que nosotros podemos utilizar para un mejor control de plagas y enfermedades, un mejor desarrollo del cultivo, por ende un buen rendimiento”.

La propuesta apunta así a un manejo integrado en el que las variedades resistentes, el control químico y el control biológico trabajen de manera complementaria. Para los investigadores, esta combinación no solo puede mejorar el control del jopo en el corto plazo, sino también contribuir a construir sistemas productivos con herramientas más sostenibles y con menor dependencia de una sola alternativa de manejo.

Fuente: Oscar Navia

Redacción: Publiagro