El sector avícola del departamento de Tarija atraviesa una de las situaciones más complejas de los últimos años debido a la sobreoferta de carne de pollo en el mercado nacional, un escenario generado tras los 50 días de bloqueos de carreteras que afectaron las principales rutas del país. La caída de los precios por debajo de los costos de producción y la saturación de las granjas con pollitos bebé han colocado a numerosos productores al borde de la quiebra.
El vicepresidente de la Asociación Departamental de Avicultores de Tarija, Fabián Romero, explicó que, aunque el departamento no fue afectado directamente por las medidas de presión, las consecuencias económicas alcanzaron a los productores tarijeños debido al comportamiento del mercado nacional.
La sobreoferta desploma los precios
Romero indicó que el prolongado cierre de carreteras impidió la salida normal de la producción avícola de Santa Cruz y Cochabamba, principales departamentos productores de carne de pollo del país. Una vez levantados los bloqueos, grandes volúmenes del producto ingresaron simultáneamente al mercado, generando una sobreoferta que provocó una fuerte reducción de los precios.
«La ley de la oferta y la demanda ha hecho que los precios bajen a niveles que ya no permiten cubrir los costos de producción», señaló.
Según explicó, el precio actual de comercialización se encuentra por debajo del costo de equilibrio técnico, situación que obliga a los productores a vender con pérdidas y acelera un proceso de descapitalización que compromete la continuidad de las unidades productivas.
Tarija recibe un exceso de pollitos bebé
A esta problemática se suma otro factor que agrava la crisis. Durante los bloqueos, las incubadoras no pudieron trasladar normalmente los denominados «pollitos bebé» hacia distintos departamentos del país, por lo que una parte importante de esa producción fue redireccionada hacia Tarija.
El ingreso masivo de estas aves saturó la capacidad de las granjas locales, incrementando la oferta futura de carne de pollo y profundizando aún más el desequilibrio entre producción y demanda.
Romero explicó que este exceso de carga productiva incrementa los costos de manejo y alimentación, mientras el mercado continúa ofreciendo precios insuficientes para recuperar la inversión realizada por los avicultores.

El consumidor se beneficia, pero el productor pierde
Actualmente, el precio de venta al consumidor oscila entre los 17 y 17,50 bolivianos por kilogramo, un valor que representa un alivio para las familias, pero que resulta insostenible para quienes producen.
El dirigente avícola afirmó que estos precios no reflejan la realidad de los costos que enfrenta el sector, ya que el alimento balanceado, los insumos veterinarios, la energía, el transporte y otros gastos operativos continúan presionando la estructura de costos de las granjas.
Como consecuencia, los productores comercializan sus aves con márgenes negativos que reducen su capital de trabajo y limitan su capacidad para reinvertir en nuevos ciclos productivos.
Pequeñas granjas, las más afectadas
La situación golpea con mayor fuerza a los pequeños y medianos productores, quienes no cuentan con reservas financieras suficientes para soportar varios ciclos consecutivos de pérdidas.
Romero manifestó que muchas granjas familiares se encuentran en una situación crítica y algunas ya analizan cerrar definitivamente sus operaciones ante la falta de condiciones que permitan recuperar la rentabilidad.
«Estamos realmente al límite. Hay mucha preocupación, pero hay compañeros, especialmente quienes están iniciando o no tienen una espalda financiera muy fuerte, que no pueden sostener esta situación. Muchos están pensando seriamente en cerrar sus actividades», lamentó.
Incertidumbre para el sector
El dirigente señaló que la incertidumbre logística continúa siendo uno de los principales factores de preocupación para el sector avícola nacional, debido a que cualquier interrupción en el transporte repercute directamente sobre la planificación productiva, la distribución de alimentos balanceados, el traslado de aves y la comercialización del producto terminado.
Asimismo, advirtió que si los precios continúan deprimidos y no se estabiliza el mercado, podría registrarse una reducción del número de productores activos, afectando la oferta futura y el abastecimiento de carne de pollo en distintas regiones del país.
Frente a este panorama, los avicultores esperan que las condiciones de comercialización se normalicen en las próximas semanas y que se garanticen rutas expeditas para evitar que nuevas interrupciones del transporte vuelvan a generar distorsiones en el mercado y pérdidas económicas para el sector productivo.
Fuente: Apuntes Informativos de Tarija
Redacción: Publiagro




















