ANAPO advierte que el exceso de lluvias y el microclima adverso complican la campaña de verano

El gerente técnico de la ANAPO, Richard Trujillo, informó que la campaña agrícola de verano registra a la fecha un avance del 18% en la cosecha de los principales cultivos, especialmente soya y sorgo, en un contexto marcado por condiciones climáticas adversas.

Según explicó, la soya continúa siendo el cultivo predominante y presenta un avance similar al de la campaña pasada. “El cultivo principal es la soya y ya igual estamos en un 18%. Similar a la campaña anterior, que también tuvo un problema de lluvia y de desbordes del río en algunos municipios, pero creo que estamos para hacer un comparado anterior que estábamos a esta fecha a un 19% positivo”.

En términos productivos, Trujillo detalló que de las 1.289.500 hectáreas sembradas de soya, ya se han obtenido más de 400.000 toneladas, con un rendimiento aproximado del 87%. En cuanto al maíz, se reportan 95.900 hectáreas sembradas, de las cuales se han cosechado alrededor de 1.500 hectáreas, generando más de 33.000 toneladas, lo que representa un avance del 11%.

“El maíz siempre es de preferencia, se arranca primero, pero cuando estamos en la fuerza de la soya, se realiza poco porque da más tiempo el maíz para ingresar”, explicó. Respecto al sorgo, indicó que existen unas 70.000 hectáreas sembradas en la campaña de verano, de las cuales ya se han cosechado cerca de 20.000, alcanzando una producción superior a las 55.000 toneladas, con un avance del 29%.

De manera global, los tres cultivos suman una superficie sembrada de 1.455.400 hectáreas, con 257.470 hectáreas ya cosechadas y una producción total que supera las 564.000 toneladas.

“El tema del microclima que se genera con la humedad y la temperatura provoca enfermedades de fin de ciclo. El verano ha sido afectado, primero fue seco, luego llovió, el grano se hinchó, otra vez secó y esa transición ya da granos chuzos, granos vanos, pintados que no se puede vender o la industria lo rechaza”

Foto: Anapo
Foto: Anapo

Sin embargo, el desempeño de la campaña se ha visto afectado por factores climáticos, particularmente el exceso de lluvias registrado entre febrero y marzo, lo que ha impactado negativamente en los rendimientos. Trujillo explicó que, si bien las expectativas iniciales eran superiores al promedio de las últimas cinco campañas, las condiciones climáticas alteraron el desarrollo de los cultivos.

“El verano tuvo mayor rendimiento, no porque tal como inició la campaña tuvimos muy húmeda, con un rendimiento que siempre nos llega entre enero, febrero y espero que las expectativas eran mayores, por lo menos que esta fecha estaba arriba de los promedios que hemos tenido por medio general de las últimas cinco campañas, pero debido al factor climático, los veranos de enero y febrero, que son 20, 25 días en la zona, y el exceso de lluvia entre febrero y marzo, esto ha provocado que los rendimientos la verdad sean caídos”.

A pesar de que aún resta cerca del 80% de la cosecha, el panorama genera incertidumbre, ya que gran parte del resultado dependerá de las condiciones climáticas en las próximas semanas. No obstante, el impacto ya es evidente.

Asimismo, el técnico advirtió que los cambios bruscos de humedad y temperatura han generado un microclima desfavorable para los cultivos, afectando la calidad del grano.

“El tema del microclima que se genera con la humedad y la temperatura provoca enfermedades de fin de ciclo. El verano ha sido afectado, primero fue seco, luego llovió, el grano se hinchó, otra vez secó  y esa transición ya da granos chuzos, granos vanos, pintados que no se puede vender o la industria lo rechaza”.

Finalmente, indicó que la cosecha de soya y sorgo se extenderá hasta finales de abril, mientras que el maíz, especialmente en la zona sur, podría prolongarse hasta los meses de mayo y junio. 

Redacción: Publiagro