Productores implementan estrategias integrales para mejorar rendimientos y garantizar raíces de excelente calidad en el municipio de Cotoca

Producción de yuca en la comunidad Tajibos/ Foto: Publiagro
Variedad de yuca ¨cogollo verde¨/Foto: Publiagro
Cultivos libres de plaga y enfermedades/ Foto:Publiagro

La producción de yuca en la comunidad Los Tajibos, ubicada en el municipio de Cotoca, constituye una de las actividades agrícolas más importantes para las familias productoras de la zona. Este cultivo, tradicional y de alto valor alimenticio, requiere un manejo integral que comienza desde la preparación adecuada del terreno y se extiende hasta el control de plagas, enfermedades y la selección de variedades adaptadas a las condiciones locales.

Limberg Taborga, productor de yuca en la comunidad Los Tajibos, explica que el manejo del suelo es el primer paso determinante para asegurar un buen desarrollo del cultivo. Los productores suelen trabajar en suelos franco-arenosos, característicos de la región cruceña, que permiten una mejor aireación y facilitan el crecimiento de las raíces tuberosas. 

Antes de la siembra se realiza el desbroce y la limpieza del terreno, seguido de labores de roturación que mejoran la estructura del suelo y facilitan la incorporación de materia orgánica, una práctica fundamental para obtener plantas más vigorosas y alcanzar rendimientos elevados.

“Hacemos hasta tres cultivadas en el terreno, luego esperamos que el suelo se recupere haciendo rotación con otros cultivos como frejol, sandía, zapallo, para darle nutrición al suelo y que la tierra quede más suelta, aplicamos urea y con eso la planta se desarrolla muy bien”.

La siembra de la yuca se efectúa generalmente al inicio de la temporada de lluvias, momento en el que las condiciones de humedad favorecen el enraizamiento de los esquejes y permiten un establecimiento adecuado del cultivo.

“Hacemos hasta tres cultivadas en el terreno, luego esperamos que el suelo se recupere haciendo rotación con otros cultivos como frejol, sandía, zapallo, para darle nutrición al suelo y que la tierra quede más suelta, aplicamos urea y con eso la planta se desarrolla muy bien”

Variedades de yuca

Taborga menciona que entre las variedades más sembradas en la comunidad se destaca la cogollo verde, considerada la más tradicional del mercado local. Esta variedad posee un ciclo productivo de aproximadamente siete meses, siempre y cuando se realice un adecuado manejo de malezas. Otra variedad presente es la majo, que alcanza su madurez alrededor de los ocho meses, al igual que la ignaciana, ambas reconocidas por engruesar rápidamente y desarrollar raíces de buen tamaño.

Todas las variedades cultivadas en Los Tajibos son apreciadas en el mercado por su calidad, textura y sabor. Taborga señala que el tamaño de las raíces depende en gran medida del tipo de variedad, y comenta que existen plantas cuyas ramas pueden alcanzar hasta un metro de longitud, lo que suele ser indicador de una yuca grande, gruesa y de buena suavidad.

Plagas y enfermedades

Un aspecto crítico en la producción de yuca es el manejo de plagas y enfermedades. Entre los problemas más comunes se encuentran el ácaro rojo, la mosca blanca y enfermedades como la bacteriosis y el mosaico de la yuca. Sin embargo, Taborga menciona que las hormigas representan el principal desafío en las primeras etapas del cultivo, ya que pueden consumir todas las hojas jóvenes si no se realiza un control oportuno.

La mosca blanca también genera serias afectaciones: “chupan las hojas y comienza a amarillear y la yuca para su desarrollo, no engrosa”. Además, en los últimos ciclos ha aparecido un nuevo hongo que afecta directamente al cogollo de la planta.

“Ahora ha aparecido un hongo que en el cogollo se hace como un repollo haciendo que las hojas se sequen y no permite el crecimiento de la planta, eso también lo hemos logrado controlar con la ayuda de ingenieros que han venido a verlo y nos han dado productos que nos ayuda a combatirlo”.

Para mantener el cultivo sano y productivo, los agricultores aplican estrategias de manejo integrado que incluyen el monitoreo constante, la selección de material de siembra libre de patógenos y el uso racional y dirigido de productos fitosanitarios únicamente cuando es necesario.

Fuente: Limberg Taborga

Redacción: Publiagro