
Ante la ausencia de sistemas de protección, los productores enfrentan con preocupación la temporada de lluvias y el riesgo de perder meses de trabajo

En Tarija, la vitivinicultura enfrenta un nuevo desafío ante los cambios climáticos cada vez más impredecibles. Las granizadas, un fenómeno recurrente durante la temporada de lluvias, amenazan los viñedos que dan vida a la reconocida producción de uva, vino y singani del valle tarijeño. Pese a su importancia económica y cultural, los productores advierten que aún no cuentan con medidas efectivas de protección que les permitan mitigar los daños cuando ocurren estos eventos.
El representante de los productores de vid, vinos y singanis de Tarija, José Luis Sánchez, expresó su preocupación por la falta de mecanismos de defensa frente a las granizadas.
“En estos momentos no tenemos mecanismos de protección real en el caso de granizadas, por consiguiente, lo que están haciendo las comunidades, cada uno con bombas de fiesta, tienen que hacer frente dependiendo de las condiciones”, señaló Sánchez.
El dirigente explicó que, por ahora, en el área vitivinícola de Uriondo y Cercado no se registraron reportes de granizo, aunque diciembre sigue siendo un mes de alto riesgo para los cultivos. “Esperemos que concluya porque diciembre sigue siendo un riesgo para nosotros, pero concluir diciembre sin granizo eso significa que tendremos una vendimia plena”, añadió.

“En estos momentos no tenemos mecanismos de protección real en el caso de granizadas, por consiguiente, lo que están haciendo las comunidades, cada uno con bombas de fiesta, tienen que hacer frente dependiendo de las condiciones”

La producción vitivinícola tarijeña representa más del 90% del total nacional y sostiene a miles de familias. Sus valles producen uvas de excelente calidad, base de vinos y singanis que hoy compiten en mercados internacionales. No obstante, las granizadas pueden arrasar con meses de trabajo en cuestión de minutos, dejando pérdidas irreparables y afectando la economía local.
Por ello, los productores insisten en la necesidad de implementar políticas públicas que prioricen la instalación de redes antigranizo, seguros agrícolas accesibles y sistemas de alerta temprana. “Estamos hablando de una actividad que no solo genera empleo y divisas, sino que también representa una identidad para Tarija. Cuidar la uva es cuidar nuestra historia y nuestro futuro”, enfatizó Sánchez.

Fuente: La Voz
Redacción: Publiagro














