
Diego Pizarro y su equipo alcanzaron posiciones reservadas en Girolando y Gyr Lechero, en su primera participación en una feria





El nombre de Cabaña Mi Fortuna resonó por primera vez en las pistas de juzgamiento de razas lecheras. Para Diego Pizarro, su propietario, la experiencia fue mucho más que un debut competitivo: fue la confirmación de que el esfuerzo, el sacrificio y la pasión encuentran recompensa en la producción agropecuaria.
“Estamos agradecidos con Dios. Es nuestra primera participación en feria y conseguimos resultados importantes: el reservado en Hembras Jóvenes tanto en Girolando como en Gyr Lechero”, expresó Pizarro, con la emoción propia de quien pisa la pista por primera vez y ya regresa con medallas al hombro.
El sacrificio detrás del logro
Los resultados no llegaron por casualidad. El productor reconoce que el camino fue arduo, tanto para el equipo humano como para los animales. “Es bastante sacrificio, pero hoy estamos muy contentos con el resultado”, añadió.
En la feria, todo detalle cuenta. El acompañamiento del equipo en los corrales y la dedicación constante marcaron la diferencia. “Es muy importante estar con los cuidados al 100% con ellas”, remarcó, en referencia a las vaquillas que representaron a la cabaña.

“Con apenas un año de trayectoria en razas lecheras, Cabaña Mi Fortuna vivió su primera experiencia en el concurso lechero y obtuvo destacados resultados que reflejan trabajo, fe y dedicación”

Nutrición y manejo con precisión
La base de este éxito se construye en el campo, con una nutrición balanceada y exigente. Pizarro explicó que sus animales consumen entre 50 y 60 kilogramos diarios de alimento, complementados con soya solvente, maíz y pepitas de algodón, una dieta que asegura tanto la condición corporal como el rendimiento lechero.
Un proyecto joven con ambiciones grandes
La aventura de Cabaña Mi Fortuna en razas lecheras comenzó en septiembre de 2023. Apenas un año después, el sueño de competir se convirtió en realidad. “Queríamos vivir esta experiencia, sentir la adrenalina de estar en la pista”, contó Pizarro, con la satisfacción de haber transformado un anhelo en una meta alcanzada.
Más allá de los premios, el productor subraya el valor de la experiencia compartida: la fe, el apoyo de su equipo y la motivación de quienes siempre los acompañan. “Estamos muy agradecidos con Dios, con nuestro equipo de trabajo y con todas las personas que nos apoyan”, concluyó.
El debut de Cabaña Mi Fortuna en las pistas de juzgamiento no sólo dejó trofeos, sino también la certeza de que el esfuerzo y la pasión construyen historias memorables en la ganadería lechera. Con apenas un año de experiencia, el camino recién comienza, y los resultados obtenidos son la mejor motivación para seguir creciendo.

Redacción: Publiagro














