La incorporación de genética especializada y el uso de biotecnologías reproductivas forman parte del trabajo que desarrolla Campo de Vida, una cabaña dedicada a la crianza y mejoramiento genético de ovinos y caprinos. Su objetivo es obtener animales con mejores características productivas y reproductivas, mediante la selección de razas y la aplicación de técnicas que permitan acelerar el progreso genético del plantel.
Norman Peña, propietario de Campo de Vida, explicó que en la línea caprina trabajan con las razas Saanen, Toggenburg y Anglo-Nubian, mientras que en ovinos se especializan en Santa Inés y recientemente incorporaron Dorper.
Genética brasileña y nuevas razas
En el caso de Santa Inés, la cabaña trabaja con genética procedente de Brasil, principalmente por las características de rusticidad y el desarrollo genético alcanzado por esta raza de orientación cárnica.
“Nosotros manejamos esta genética alrededor de tres a cuatro años, en donde las ventas de carne, de sementales y vientres son un espectáculo, a valores muy buenos que se manejan acá en la cabaña”, manifestó Peña.
Por otra parte, la raza Dorper fue incorporada durante esta gestión. Actualmente, el establecimiento cuenta con vientres de cría y espera obtener resultados favorables a partir de su adaptación y desempeño productivo.
“Es una raza que ya están trabajando acá en Bolivia y han tenido resultados favorables que esperamos como cabaña poder tenerlo y mejorarlo aún más”, indicó.
En cuanto al inventario pecuario, Peña señaló que el establecimiento maneja entre 300 y 400 cabezas, con un plantel reproductivo conformado por aproximadamente 100 vientres y tres sementales. El resto de los animales se destina al área comercial, principalmente a la venta de carne bovina.


Inseminación laparoscópica para mejorar la preñez
Uno de los aspectos que distingue el trabajo de Campo de Vida es la incorporación de técnicas reproductivas especializadas. Peña comentó que realizó capacitaciones en Brasil para aprender la inseminación artificial mediante laparoscopía, procedimiento que actualmente aplica en la cabaña.
Esta técnica consiste en depositar el semen directamente en el cuerpo uterino mediante un procedimiento laparoscópico, lo que permite superar algunas de las limitaciones anatómicas que presentan las ovejas y cabras para la inseminación convencional por vía cervical.
Según explicó, la inseminación cervical alcanza porcentajes de preñez de entre el 20% y el 30%, mientras que mediante laparoscopía los resultados pueden elevarse hasta un 70% u 80%.
“Como es una raza de pequeños rumiantes, es mucho más estrecho y pequeño el aparato reproductor de las ovejas y de las cabras. En cambio, una inseminación vía laparoscópica aumenta nuestra tasa de preñez a un 70% u 80%”, sostuvo.
La cabaña también trabaja con transferencia de embriones congelados en ovejas y cabras receptoras, una herramienta que permite incorporar genética seleccionada y acelerar el mejoramiento de los animales.
A estas prácticas se suma la sincronización reproductiva mediante monta natural controlada, con la finalidad de concentrar los partos en periodos determinados y organizar el manejo de los rebaños.
Manejo reproductivo con altas tasas de preñez
Peña explicó que, cuando algunas hembras no logran quedar preñadas mediante inseminación artificial, recurren a la monta controlada con reproductores de genética seleccionada. Este procedimiento funciona como un repaso para mejorar los resultados reproductivos.
“Cuando ya hay ovejas y cabras que no logran preñarse a través de la inseminación de semen, lo que hacemos es ponerle un repasador, en este caso un macho de muy buena genética”, explicó.
Con este manejo, la cabaña reporta porcentajes de preñez de entre el 90% y el 95% durante la etapa reproductiva, considerando el conjunto de técnicas utilizadas.
Asimismo, el propietario señaló que realizan el diagnóstico de gestación entre los 25 y 30 días posteriores a la monta natural o a la inseminación, lo que permite conocer oportunamente los resultados y organizar el siguiente ciclo reproductivo.
De esta manera, Campo de Vida combina genética importada, selección de reproductores y biotecnologías reproductivas para fortalecer su trabajo en la producción ovina y caprina, con énfasis en la eficiencia reproductiva y el mejoramiento genético.
Fuente: Norman Peña
Redacción: Publiagro


















