jueves, septiembre 10, 2026
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El 15% del costo que define el 100% del negocio porcino

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Sitio 1: donde comienza la rentabilidad de la granja porcina/ Foto: Internet
Sitio 1: donde comienza la rentabilidad de la granja porcina/ Foto: Internet

Genética, condición corporal, calidad seminal y personal capacitado son determinantes para el desempeño del sitio 1

En la producción porcina, una parte relativamente pequeña de la inversión puede tener incidencia sobre el desempeño de todo el negocio. César Pérez Canevarolo, técnico comercial de Ensolpigs, explicó que el sitio 1 representa aproximadamente el 15% del costo total de producción, pero sus resultados repercuten sobre el 100% de los animales que posteriormente serán comercializados.

“Del total del costo de producción de la granja, un 100%, el 15% es lo que nosotros invertimos en el sitio 1 para tener el efecto en el 100% de los animales, que son los que nosotros vendemos”, señaló.

Según el especialista, esta relación representa una de las mayores desproporciones entre costo y beneficio dentro de una granja porcina, debido a que las decisiones y el manejo realizados en esta etapa terminan influyendo sobre todo el ciclo productivo.

¿Qué comprende el sitio 1?

El sitio 1 está conformado por el plantel reproductivo de la granja, incluyendo las hembras, las chanchillas, las áreas de gestación y maternidad, además de los lechones lactantes, los padrillos y el manejo del semen.

Dentro de esta etapa, uno de los principales aspectos que debe ser controlado es la condición corporal de las hembras. Pérez Canevarolo consideró que este constituye uno de los problemas más frecuentes en las granjas y que su manejo adecuado resulta determinante para alcanzar buenos resultados reproductivos.

A esto se suma la necesidad de contar con mano de obra especializada. Para el técnico, formar y mantener un equipo estable en el sitio 1 es fundamental, debido a que el trabajo con animales requiere conocimientos, experiencia y capacidad para responder a las necesidades de las hembras y los lechones.

La estabilidad del personal incide en la productividad

La gestión del recurso humano es otro de los factores que puede marcar diferencias importantes en el desempeño de una granja. Pérez Canevarolo sostuvo que la alta rotación del personal genera pérdidas de tiempo y productividad, principalmente porque cada nuevo trabajador necesita un periodo de adaptación y capacitación.

“Cada vez que recibís una persona nueva a la granja, muchas veces son gente que no va a trabajar nunca con animales, o vienen de la construcción, o vienen porque no conseguían trabajo y lo consiguieron justo en una granja”, explicó.

El especialista señaló que trabajar con animales vivos requiere una preparación diferente a la de otras actividades productivas. Por ello, la capacitación debe ser acompañada por condiciones adecuadas para los trabajadores, instalaciones funcionales y facilidades que permitan desarrollar sus tareas de manera eficiente.

“Todo lo que nosotros hagamos en capacitación de personal para que después lo perdamos en corto tiempo es pérdida de dinero, pérdida de productividad y pérdida de tiempo”, afirmó.

“Del total del costo de producción de la granja, un 100%, el 15% es lo que nosotros invertimos en el sitio 1 para tener el efecto en el 100% de los animales, que son los que nosotros vendemos”

El manejo de las hembras, los lechones y el semen/ Foto: Internet
El manejo de las hembras, los lechones y el semen/ Foto: Internet

Destete, un indicador del desempeño del sitio 1

Entre los indicadores más importantes de esta etapa se encuentra la cantidad de lechones que llegan al destete en relación con el número de animales nacidos.

Este indicador está directamente relacionado con la calidad del manejo, las instalaciones y el trabajo del personal. De acuerdo con Pérez Canevarolo, contar con espacios adecuados y trabajadores capacitados permite atender correctamente las necesidades de las hembras y los lechones, reduciendo las pérdidas y manteniendo los objetivos productivos de la granja.

Cuando existe un desajuste entre las condiciones de infraestructura y la capacidad del personal para realizar las tareas, pueden incrementarse los problemas de mortalidad y afectar la calidad de los lechones obtenidos.

La genética y el semen también son determinantes

Otro componente fundamental del sitio 1 es la genética utilizada para conformar el plantel reproductivo. El especialista diferenció entre una hembra seleccionada específicamente para reproducción y una hembra proveniente de líneas destinadas a la producción de carne.

Mientras una hembra terminal tiene como objetivo producir kilos de carne para llegar al frigorífico, una hembra de genética ha sido seleccionada por características relacionadas con su capacidad reproductiva, conformación y producción de lechones en cantidad y calidad.

Por ello, señaló que la composición genética del plantel tiene una incidencia directa sobre los resultados reproductivos de la granja.

En este esquema, el semen adquiere especial importancia, debido a que representa el 50% de la camada y puede influir en todos los animales producidos posteriormente. La calidad, inocuidad, concentración y constancia de las dosis seminales son factores que deben ser controlados para obtener resultados consistentes.

Genética líquida reduce variables de manejo

Pérez Canevarolo explicó que actualmente las empresas de genética pueden ofrecer semen líquido con parámetros controlados, lo que permite reducir algunas de las variables asociadas a la preparación de las dosis dentro de la propia granja.

Cuando el semen es producido internamente, diferentes procesos quedan bajo responsabilidad del personal, desde la extracción y dilución hasta la elaboración de las dosis. A esto se suma el manejo de la refrigeración y el control de la temperatura durante su almacenamiento.

Las variaciones térmicas pueden afectar la calidad de las dosis, por lo que mantener una refrigeración estable es fundamental.

Aunque la compra de dosis de semen puede representar un costo mayor frente a la producción interna, el especialista sostuvo que debe analizarse el retorno productivo y no únicamente el precio de adquisición.

“Vos decís: ‘me sale más cara la dosis comprada que la dosis que yo genero’. Sí, pero el retorno te aseguro que siempre va a ser mejor el de la dosis comprada al de la dosis generada en granja”, concluyó.

De esta manera, el manejo del sitio 1 se presenta como una etapa estratégica para la producción porcina, donde la condición corporal de las hembras, la genética, la calidad seminal, las instalaciones y la estabilidad del personal pueden determinar el desempeño posterior de toda la granja.

Fuente: César Pérez Canevarolo

Redacción: Publiagro