
La situación de la salmonelosis aviar en Bolivia mantiene avances en materia de prevención y control, principalmente en aves reproductoras, aunque todavía persisten casos aislados de Salmonella Gallinarum en aves de postura. Especialistas consideran que la bioseguridad, la vacunación y el manejo de la salud intestinal son fundamentales para reducir los riesgos en las granjas.
Pablo Lino Ardaya, médico veterinario de Biocampo, explicó que Salmonella es una enfermedad endémica y de notificación obligatoria en el país. Sin embargo, señaló que todavía existen limitaciones en cuanto a la disponibilidad de información actualizada, debido a que durante 2025 la atención del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) estuvo concentrada principalmente en los problemas relacionados con la influenza aviar.
“Creo que el Senasag se ha concentrado mucho o básicamente se concentró en el tema influenza y no tenemos todavía datos muy claros con Salmonella”, indicó.
No obstante, destacó el trabajo que desarrolla el Programa Nacional de Control y Erradicación de Salmonella (PRONESA), mediante el cual se realizan controles a las aves reproductoras que ingresan al país. Los lotes deben ser negativos a Salmonella y, cuando se detectan resultados positivos, se procede a su eliminación.
“Eso ya nos da una cierta garantía de que se está trabajando mejor en Salmonella”, afirmó Lino.
Persisten casos de Salmonella Gallinarum
En aves reproductoras de larga vida, las principales enfermedades asociadas a Salmonella son Pullorum y Gallinarum, ambas capaces de generar problemas sanitarios y mortalidad en las aves.
Según Lino, Pullorum se encuentra actualmente bajo control, mientras que Salmonella Gallinarum todavía representa un desafío, principalmente en aves de postura, donde se registran algunos brotes o casos aislados.
“Gallinarum todavía, en aves de postura, hay ciertos brotes o casos aislados, pero sigue siendo todavía un problema”, explicó.
El especialista atribuyó parte de los avances en reproductoras al trabajo desarrollado mediante PRONESA, que ha permitido mejorar el control de estas bacterias y reducir el riesgo de transmisión hacia las siguientes generaciones.

Una bacteria difícil de controlar
Lino remarcó que el control de Salmonella requiere una estrategia integral debido a las características de la bacteria, que puede permanecer dentro de las células y asociarse incluso con macrófagos, dificultando su eliminación.
Por esta razón, consideró que la aparición de un desafío de Salmonella en una granja debe llevar a revisar distintos componentes del manejo sanitario, comenzando por la bioseguridad.
“No solamente es tener un programa de vacunas. Si no aplico bien las vacunas tampoco voy a tener el éxito deseado”, sostuvo.
El especialista señaló que el control debe incluir medidas de bioseguridad, protocolos adecuados de vacunación, programas de salud intestinal y una revisión permanente de los procesos de limpieza y desinfección.
Vacunación y salud intestinal
Los calendarios de vacunación continúan siendo una de las principales herramientas utilizadas para reducir la incidencia de Salmonella en las granjas. Sin embargo, en los últimos años también han cobrado importancia los programas destinados a fortalecer la salud intestinal.
Entre las alternativas mencionó el uso de probióticos, prebióticos, MOS y acidificantes, herramientas que pueden contribuir a reducir las condiciones que favorecen el establecimiento y la multiplicación de la bacteria.
“Trabajar con Salmonella no es fácil, pero hoy en día tenemos muy buenos resultados a campo, con resultados consistentes en el control de Salmonella”, afirmó.
Lino insistió en que el control de la enfermedad requiere una vigilancia permanente y una actitud estricta en cada etapa del proceso productivo. Desde los protocolos de limpieza y desinfección hasta la aplicación de vacunas, cada procedimiento puede representar una oportunidad de mejora.
“Siempre hay oportunidad de mejora. Cuando uno va a las granja, ve los programas de limpieza y desinfección, siempre hay una oportunidad para mejorar. Ve los calendarios de vacunación, la forma en cómo se está vacunando, siempre pillamos algo”, señaló.
Por ello, su principal recomendación al sector avícola es mantener una estrategia rigurosa y evitar cualquier brecha que permita el ingreso o permanencia de la bacteria.
“No darle un milímetro de ventaja a Salmonella”, enfatizó.
Fuente: Pablo Lino
Redacción: Publiagro



















