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Exceso de humedad: el principal aliado de la pudrición del pie en cítricos

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La pudrición del pie se consolida como una de las principales amenazas/ Foto: Internet
La pudrición del pie se consolida como una de las principales amenazas/ Foto: Internet

El buen drenaje, el monitoreo constante y las prácticas de manejo integrado son fundamentales para prevenir una enfermedad que puede destruir árboles completos y reducir significativamente la producción

La pudrición del pie, también conocida como gomosis de los cítricos, es una de las enfermedades más importantes que afectan a los cultivos de naranja, mandarina, limón, pomelo y otros cítricos. El problema es causado principalmente por especies del género Phytophthora, un oomiceto —organismo similar a un hongo— que invade el cuello del árbol y el sistema radicular, comprometiendo la absorción de agua y nutrientes hasta provocar un deterioro progresivo de la planta.

La enfermedad se desarrolla con mayor facilidad en suelos con mal drenaje, exceso de humedad, inundaciones temporales o riegos excesivos, condiciones que favorecen la reproducción y dispersión del patógeno. Una vez establecida, puede afectar tanto árboles jóvenes como adultos, reduciendo su crecimiento, la producción de frutos y, en casos severos, ocasionando la muerte de la planta.

Entre los primeros síntomas destaca la gomosis, caracterizada por la exudación de una sustancia resinosa de color ámbar en la base del tronco. Posteriormente aparecen lesiones oscuras y húmedas en el cuello del árbol, acompañadas por grietas y desprendimiento de la corteza.

A medida que la enfermedad avanza, el sistema radicular comienza a deteriorarse. Las raíces finas y gruesas presentan pudrición, adquieren una coloración oscura y pierden su capacidad de absorber agua y nutrientes, lo que se refleja en un debilitamiento general del árbol.

En la parte aérea también se manifiestan síntomas evidentes. Las hojas presentan amarillamiento o clorosis, disminuye el vigor vegetativo, se reduce el crecimiento de nuevos brotes y ocurre una caída prematura del follaje. En ataques severos, la defoliación es intensa, las ramas comienzan a secarse y finalmente el árbol puede morir si no se implementan medidas de control.

Enfermedad favorecida por la humedad

Técnicamente, las especies de Phytophthora producen estructuras reproductivas denominadas zoosporas, las cuales se desplazan fácilmente en el agua del suelo. Por esta razón, los periodos lluviosos, el encharcamiento y los sistemas de riego mal manejados incrementan considerablemente el riesgo de infección.

«En Bolivia, la pudrición del pie representa una amenaza para las principales zonas productoras de cítricos, especialmente en regiones tropicales y subtropicales con alta humedad»

Una infección en las raíces puede costar toda una plantación de cítricos/ Foto: Internet
Una infección en las raíces puede costar toda una plantación de cítricos/ Foto: Internet

Las temperaturas entre 20 y 30 °C, combinadas con una elevada humedad del suelo, crean condiciones ideales para el desarrollo del patógeno. Las heridas en la base del tronco o en las raíces también facilitan el ingreso del microorganismo.

Además de afectar la salud del árbol, la enfermedad disminuye la productividad del cultivo. Los frutos suelen ser más pequeños, disminuye el número de cosechas y la vida útil de las plantaciones puede reducirse considerablemente cuando el problema no es controlado a tiempo.

Importancia para la citricultura boliviana

En Bolivia, la pudrición del pie representa una amenaza para las principales zonas productoras de cítricos, especialmente en regiones tropicales y subtropicales con alta humedad. Departamentos como Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y Beni presentan condiciones climáticas favorables para el desarrollo de Phytophthora, sobre todo durante la época de lluvias.

Municipios productores como Yapacaní, San Carlos, Buena Vista, El Torno, Mairana y otras zonas de los valles cruceños, así como regiones citrícolas de los Yungas paceños y el Chapare cochabambino, deben prestar especial atención al manejo del drenaje y al monitoreo sanitario de los huertos para reducir el riesgo de infección.

Prevención y manejo integrado

Especialistas coinciden en que la prevención constituye la herramienta más efectiva para controlar esta enfermedad. Entre las principales recomendaciones técnicas se encuentran establecer plantaciones en suelos con buen drenaje, evitar el encharcamiento, utilizar portainjertos con mayor tolerancia a Phytophthora, mantener despejada la base del tronco y evitar que el riego entre en contacto directo con el cuello del árbol.

Asimismo, es importante eliminar tejidos afectados, desinfectar las herramientas de poda para evitar la dispersión del patógeno y realizar monitoreos periódicos que permitan detectar los primeros síntomas de la enfermedad.

Cuando la incidencia es alta, el manejo puede complementarse con la aplicación de fungicidas específicos para oomicetos, como formulaciones a base de fosetil de aluminio, fosfitos de potasio o metalaxil, siempre bajo recomendación técnica y alternando modos de acción para reducir el riesgo de generar resistencia.

Los especialistas advierten que una detección temprana, junto con un manejo integrado del cultivo, permite conservar la productividad de los huertos y prolongar la vida útil de los árboles, evitando pérdidas económicas para los productores de cítricos. 

Fuente: Senasag, Iniaf

Redacción: Publiagro