La preocupación dentro del sector productivo continúa creciendo debido a la persistente falta de diésel, una situación que, según representantes del agro, aún no encuentra una solución efectiva y amenaza directamente el desarrollo de la campaña agrícola de invierno en Bolivia.
El gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO), Jaime Hernández, manifestó que el abastecimiento actual de combustible resulta insuficiente para cubrir las necesidades operativas del sector, afectando por igual a pequeños, medianos y grandes productores que dependen del suministro continuo para sostener las labores agrícolas.
Hernández explicó que la situación adquiere especial relevancia debido a que el inicio de la cosecha de invierno está previsto para la próxima semana, etapa que demanda una alta disponibilidad de combustible para el funcionamiento de maquinaria agrícola, transporte y demás actividades vinculadas a la producción.
“Como sector productivo estamos muy preocupados por la situación actual que tenemos con el tema del diésel. Hasta el momento no se ha solucionado. Tenemos un abastecimiento totalmente insuficiente para atender el requerimiento del sector productivo”, señaló.
El representante del sector advirtió que la incertidumbre sobre la disponibilidad del combustible está generando inseguridad entre los productores, quienes ya realizaron importantes inversiones para garantizar la producción de alimentos y materias primas.

Actualmente, en la zona este del país se encuentran sembradas alrededor de 950 mil hectáreas correspondientes a cultivos estratégicos como sorgo, maíz, trigo, girasol y chía. Paralelamente, también se registra un avance en la siembra de aproximadamente 400 mil hectáreas de soya en la región del norte integrado.
De acuerdo con Hernández, toda esta superficie productiva depende de una provisión estable de diésel para cumplir con las labores de cosecha, mantenimiento y continuidad del ciclo agrícola, por lo que una interrupción o reducción en el suministro podría afectar el rendimiento y generar pérdidas económicas.
“Todo este esfuerzo que está haciendo el productor en estos momentos ha quedado en la incertidumbre por la inseguridad que hay de tener el suficiente diésel precisamente para seguir produciendo”, expresó.
Desde ANAPO señalaron que, para atender toda la superficie cultivada durante el ciclo productivo, el sector requiere aproximadamente 90 millones de litros de diésel, volumen necesario para garantizar las operaciones agrícolas desde la siembra hasta la cosecha.
El sector considera que la disponibilidad oportuna del combustible es un factor clave para preservar la productividad agrícola y evitar impactos sobre la oferta de alimentos, el abastecimiento interno y el desempeño económico vinculado a la actividad agropecuaria.
Ante este escenario, los productores mantienen el llamado a las autoridades para implementar medidas que permitan asegurar el suministro requerido y evitar que la campaña de invierno enfrente mayores dificultades operativas.
Fuente: Jaime Hernández
Redacción: Publiagro




















