La entidad reordena sus prioridades entre saneamiento, catastro y titulación para agilizar la regularización de tierras y atender al sector productivo

El saneamiento de tierras es un procedimiento técnico jurídico destinado a regularizar y perfeccionar el derecho propietario agrario, con el objetivo de otorgar seguridad jurídica a quienes trabajan la tierra y son beneficiarios de la misma.

Bajo este marco, la directora departamental del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), Mónica Justiniano, explicó el funcionamiento actual de la institución, sus prioridades y el trabajo que se viene realizando para acelerar la titulación y atención a los productores en el departamento.

“Es un procedimiento destinado a regularizar y perfeccionar el derecho propietario agrario y otorgar seguridad jurídica a quien trabaja la tierra, al beneficiario de la tierra”, señaló la autoridad al referirse al concepto de saneamiento.

Justiniano explicó que el INRA trabaja sobre tres pilares fundamentales: el proceso de saneamiento, el mantenimiento de la información en catastro y la entrega de títulos agrarios, aunque actualmente se ha establecido un orden de prioridad para agilizar resultados. En ese sentido, agregó que se ha diseñado un plan de acción a corto y mediano plazo.

“Estamos iniciando con la entrega de títulos y posteriormente vamos a avanzar con el proceso de saneamiento”, explicó.

Catastro

Respecto al catastro, la directora señaló que este componente continúa dentro del sistema institucional, aunque no es la prioridad inmediata. “Catastro lo estamos dejando como un tercer punto, digamos, estamos priorizando primero la entrega de títulos y a corto plazo, mediano, vamos a enfocarnos en concluir con el proceso de saneamiento”, afirmó.

Uno de los objetivos principales de la actual gestión es socializar el trabajo del INRA y fortalecer la confianza del sector productivo.

“Debemos socializar que tenemos 4.000 títulos por entregar. Estos títulos tienen que estar en manos de sus dueños, no en las oficinas del INRA”

“Informar a la población, al usuario, devolver la confianza a quien trabaja, al productor, para que pueda obtener seguridad jurídica y trabajar tranquilo su tierra”, manifestó.

Justiniano remarcó además la necesidad de un trabajo conjunto con organizaciones productivas y sociales para avanzar en la resolución de conflictos de tierras. “Es esencial, yo considero que debe ser un trabajo con las organizaciones productivas, sociales, para poder avanzar y solucionar el tema de la tierra en el departamento”, señaló.

La autoridad reconoció que aún existen procesos pendientes de saneamiento con alta complejidad debido a conflictos y avasallamientos. “Nos falta un porcentaje mínimo por concluir, pero es un porcentaje que tiene alta complejidad, precisamente predios que están en proceso de saneamiento que están siendo avasallados. Entonces es importante trabajar en conjunto”, indicó.

En ese contexto, destacó que la actual administración del INRA tiene una política de puertas abiertas para los usuarios del agro. “Se acabó ya donde era un misterio, donde el productor, el usuario del agro no podía apersonarse al INRA ni saber en qué estado estaba su proceso de saneamiento. Ya eso ha concluido, es una administración con vocación de servicio”, afirmó.

Entre las prioridades está la entrega de títulos agrarios que se encuentran pendientes, la autoridad reveló que existen miles de títulos aún sin entregar a sus beneficiarios. “Debemos socializar que tenemos 4.000 títulos por entregar. Estos títulos tienen que estar en manos de sus dueños, no en las oficinas del INRA”, sostuvo.

Asimismo, precisó que estos documentos corresponden a gestiones anteriores que datan desde el 2003, 2004 y existen títulos de gestiones pasadas de estos últimos 20 años que no fueron entregados por diversos motivos.

“Estamos tratando en la medida de nuestras posibilidades porque todavía hay muchas falencias. Pero estamos atendiendo y dando prioridad a aquel usuario del agro que solicita ser atendido”, concluyó.

Redacción: Publiagro